El peso de la tradición

El peso de la tradición. El mercadillo filatélico de la plaza Mayor es toda una institución con más de cincuenta años a sus espaldas. El número de puestos que cada domingo por la mañana se apropia de los soportales, es aproximadamente de 200, aunque hay quien afirma que existen tantos tenderetes como farolas iluminan la plaza."Sin IVA o con IVA, esto no es un negocio rentable; dejó de serlo después de los años setenta", comenta con cierto desencanto Antolín Llorente, que lleva cerca de veinte años sin faltar a su cita dominical. "Empiezas coleccionando por afición, y llega un momento en que uno comienza a plantearse la posibilidad de vivir comp . ra ndo y vendiendo sellos".