Familia Bosé

Los hijos de Lucía Bosé ponen a la venta la casa de la actriz en Brieva

Al cumplirse un año del fallecimiento de la matriarca, su familia ha decidido desprenderse del que fue su refugio durante 23 años

Lucía Bosé, en su casa de Brieva, Segovia.
Lucía Bosé, en su casa de Brieva, Segovia.Europa Press Reportajes / Europa Press

Los hijos de Lucía Bosé han puesto a la venta la vivienda de la actriz fallecida hace un año a causa de una neumonía. La propiedad, conocida popularmente como la “casa azul”, se encuentra en Brieva, la localidad segoviana en la que se instaló hace 23 años y donde construyó su museo de ángeles. La propiedad ha salido al mercado a través del portal inmobiliario Idealista por 430.000 euros.

La famosa casa, de 420 metros cuadrados, se presenta como “una espectacular vivienda con el sello inconfundible de la artista”. La propiedad es una de las más emblemáticas de Brieva, municipio de la sierra segoviana en la falda de la sierra de Guadarrama. “Es un lugar ideal para los amantes del campo y la naturaleza, muy próximo a la vez de todos los servicios y dotaciones”, se lee en el anuncio, donde subrayan que “Lucía Bosé se retiró a Brieva hace 23 años y disfrutó mucho de su vida allí, enamorada de su pueblo de adopción”.

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La vivienda está distribuida en un amplio y luminoso salón con un fresco del artista italiano Emilio Farina, con chimenea y acceso directo al patio cubierto. También dispone de seis amplios dormitorios, cuatro baños completos y un aseo de invitados. También tiene un gran vestidor y una buhardilla; y los amantes de la gastronomía podrán disfrutar de una cocina perfectamente equipada. Por otro lado, dispone de una terraza de 35 metros en la parte delantera. Todo ello distribuido en tres plantas. El anuncio pide a los curiosos que se abstengan de visitarla y que “es única, original y exclusiva donde se respira el arte y buen gusto de su anterior dueña”.

El salón de la casa de Lucia Bosé en Brieva, decorado con un mural de ángeles.
El salón de la casa de Lucia Bosé en Brieva, decorado con un mural de ángeles.IDEALISTA

La casa azul se convirtió en los últimos años en lugar de encuentro de la familia Dominguín-Bosé. Allí se reunieron todos, por ejemplo, durante el duelo tras la muerte de Bimba. Juntos pasaron en ella varios días celebrando la vida de Bimba. La matriarca prohibió las lágrimas y fomentó las sonrisas pero sobre todo el arte, algo que en la familia sobra. Brieva fue el último refugio de la actriz que no quiso nunca abandonar pese al deseo de su hijo, Miguel Bosé, de que se marchara a vivir con él.

Lucía Bosé vivió en ella hasta que fue ingresada en el hospital de Segovia donde falleció. La actriz, siempre muy independiente, residía sola en la vivienda con la compañía de una empleada. Su hijo Miguel está instalado en México y sus hijas Lucía y Paola en un pueblo del interior de la Comunidad Valenciana. Las dos han encontrado allí su refugio después de tiempos convulsos en los que se quedaron sin amor y sin trabajo. Ambas están separadas y los negocios que comenzaron no prosperaron. Lucía se arruinó con el hotel Rocamador, un exclusivo establecimiento que abrió en Extremadura con su entonces marido, Carlos Tristancho, padre de sus dos hijas menores. El negocio cerró al mismo tiempo que ella daba un portazo a su matrimonio. Paola también rompió su matrimonio con Manuel Villalta con quien tuvo una hija, Alma, y decidió volver a empezar en otro lugar. Una ruptura dolorosa como lo fue la de Jose Coronado, padre de su hijo Nicolás. Paola ahora trabaja como artesana y realiza alguna colaboración con su amigo el modisto Francis Montesinos, quien la subió a la pasarela como modelo

Era habitual también que hasta la casa azul se desplazaran regularmente las decenas de amigos de la actriz que llenaron las redes de fotos de ella en la propiedad cuando falleció. En Brieva, Lucía Bosé era una vecina apreciada que llevaba una vida tranquila y de puertas para dentro.

El exterior de la casa de Lucia Bosé en Brieva, con las ventanas y el zócalo pintados de azul.
El exterior de la casa de Lucia Bosé en Brieva, con las ventanas y el zócalo pintados de azul.IDEALISTA

Estos 12 meses sin la que fuera gran actriz italiana han sido especialmente convulsos para la familia que además de enfrentarse a su duelo han tenido que afrontar el pleito que mantiene el cantante con Nacho Palau quien fue su pareja durante 26 años y con quien decidió formar una familia con sus cuatro hijos.

Lucía Bosé fue mucho más que la madre del cantante. Su historia es propia de un guion de televisión. Como ella misma recordó en numerosas entrevistas, trabajaba como dependienta en la mítica pastelería Galli de Milán, con 16 años cuando un día entró en el establecimiento Luchino Visconti, el maestro del neorrealismo italiano, y le pidió una caja de castañas confitadas. Mientras ella la preparaba, él descubrió el talento interpretativo de la diva, quedó prendado de ella y la convirtió en su musa. Ahí comenzó una carrera fulgurante y una historia singular. “En aquel momento me pareció un loco. Fue como un hermano, un amante. Di a Visconti lo que he dado a pocos hombres, un amor verdadero”, evocó la actriz durante la presentación de su biografía durante la Fiesta del Cine de Roma solo unos meses antes de su muerte.


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