Reino Unido

Lo que nunca pensó Diana de Gales que pasaría tras su muerte

Al cumplirse 23 años del accidente de la princesa sus hijos no tienen relación pese a que ella los educó para que se apoyaran frente a las intrigas palaciegas

Diana de Gales y el principe Carlos, con sus hijos Guillermo y Enrique, en Londres a principios de los noventa.
Diana de Gales y el principe Carlos, con sus hijos Guillermo y Enrique, en Londres a principios de los noventa.CORDON PRESS

Todos los 31 de agosto el recuerdo de Diana de Gales regresa con fuerza aunque en realidad y pese a que han pasado ya 23 años desde el accidente que acabó con su vida en el puente del Alma en París, su figura sigue estando muy presente convertida ya en una leyenda. Las cosas han cambiado mucho desde que ella no está pero no tanto como en los últimos meses. Si de algo estaba segura Lady Di era del amor que se profesaban sus dos hijos y de que se apoyarían el uno en el otro para sobrevivir en la complicada vida de palacio. Por eso, ella nunca se imaginó que un día Guillermo y Enrique no tendrían relación. Hace tres años los hermanos se prodigaron recordando a su madre en el 20º aniversario de su muerte concediendo una entrevista a la BBC con importante revelaciones sobre su vida y contundentes acusaciones a los medios de comunicación por el trato que la dispensaron. Este 31 de agosto los hermanos la recordarán a muchos kilómetros de distancia: Guillermo, en Reino Unido y Enrique, en su nuevo destino, California, donde ha iniciado una nueva vida junto a su esposa Meghan Markle y su hijo Archie. Solo ha habido una excepción. En las últimas horas los dos hermanos han emitido un comunicado conjunto para impulsar la creación de una estatua de la princesa fallecida que se instalará en el palacio en que vivió.

Hay algunas personas del círculo de Enrique de Inglaterra que sostienen que muchas de las inesperadas decisiones que ha tomado el hijo de Diana de Gales tienen que ver con su madre. El príncipe ha contado que necesitó ayuda psicológica para superar su orfandad y que tardó muchos años en poder hablar de su dolor. “Perder a una madre hace no volver a sentirte seguro, algo que necesitas como hijo, y todo se derrumba”, confesó el hijo menor de Carlos de Inglaterra y Diana de Gales. La llegada a su vida de Meghan Markle le ayudó en su labor de terapia. Esas mismas fuentes apuntan al temor de Enrique a que Meghan Markle sufriera la misma persecución que su madre por parte de los paparazis.

Los hermanos siempre han culpado a los fotógrafos de su muerte. “Una de las cosas más difíciles de aceptar es el hecho de que la gente que la persiguió en el túnel fuera la misma que tomó fotografías de ella mientras todavía se estaba muriendo en el asiento trasero del coche”, dijo el príncipe Enrique sobre este asunto, respaldado por su hermano en el documental que la BBC hizo sobre Diana al cumplirse 20 años de su muerte.

Tanto Enrique como su hermano Guillermo desvelaron haber visto a su madre “profundamente angustiada” en los años previos a su muerte por el acoso de los fotógrafos que la esperaban “como si fuera un paquete cada vez que salía”. “Una manada de perros, que la siguió, la persiguió, la acosó, la llamó, la escupió y trató de obtener una reacción airada para conseguir un fotografía”, añadió Guillermo. Es la primera vez que los hijos de Diana de Gales hablaban de la relación de los fotógrafos con su madre.

Enrique realizó una crítica similar a los medios de comunicación cuando Meghan Markle se convirtió en objetivo preferente de los tabloides. Incluso algunos de sus amigos como el actor George Clooney criticaron el acoso que sufrió estando embarazada y comparó su situación a la de Diana de Gales.

De sus dos hijos es Enrique quien más se parece a Diana por eso ella estaría especialmente orgullosa de que haya dado un portazo a la familia real británica para comenzar una nueva vida. Algo que ella solo hizo a medias después de separarse del príncipe heredero tras descubrir que el suyo era un matrimonio de tres.

De lo que no estaría orgullosa la princesa es del distanciamiento de sus hijos. Hay quien atribuye también a la rectitud de Guillermo el enfriamiento de su relación. Guillermo es más reflexivo que Enrique y se maneja mejor con las normas palaciegas. Lo mismo le sucede a Kate Middleton, su esposa, que tuvo casi una década para prepararse para ser a esposa del príncipe frente al año que Meghan Markle dispuso para dejar de ser actriz y comenzar una nueva vida en palacio.

En lo que sí coinciden los hermanos es en perpetuar el legado de su madre, una princesa que rompió moldes y que usó su estatus para desarrollar tareas solidarias. Una mujer que como su hijo Enrique se atrevió a dar un portazo en palacio y que como su hijo Guillermo cumplió con sus responsabilidades hasta que Camilla [Parker-Bowles] se cruzó en el camino.

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