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Soy Carolina García, coordinadora y redactora de Mamas & Papas, y os escribo hoy para contaros los temas más destacados de nuestro site. En esta última quincena, han sido muchos los temas de crianza que han llenado nuestro espacio, y los adolescentes han sido los grandes protagonistas.

De la mano de Ana M. Longo llegó una entrevista a Marta Prada, creadora del blog Pequefelicidad y asesora de las escuelas Montessori, en la que resaltaba: “El amor no malcría a los niños; malcría la falta de presencia que se suple con lo material”. En el texto, Prada hablaba de la importancia del apego: “Expresiones como “no le cojas que se va a malacostumbrar” (...), nos indican que aún no somos del todo conscientes de la relevancia del vínculo para forjar una relación sana”.

La experta, además, destacaba que hay muchos padres que aún creen que educar y criar con estilos autoritarios enseñará disciplina a sus hijos: "Pienso que no puedes pedir a nadie que confíe en ti cuando has basado tu relación en el miedo”. En resumen: el cómo eduques a tu hijo en la infancia tendrá una repercusión en la relación futura que mantengas con él o ella cuando sea adolescente.

No me quiero ir sin mencionar una investigación de Stanford que concluía que el cerebro de los jóvenes se desconecta de la voz materna a cierta edad, cuando estos empiezan a hacer más caso a la de desconocidos. En el texto, los expertos aseguraban que este cambio en la relación materno-filial está dentro de su proceso normal de maduración. Pero, ¿a qué edad los jóvenes empiezan a ignorar a sus madres? Según los autores, alrededor de los 13 años.

Los expertos consultados, el neurocientífico Mario Fernández y el psicólogo Rafa Guerrero, hacían aportaciones muy interesantes. Fernández explicaba que “la voz es solo un aspecto; en realidad es su comportamiento emocional global lo que cambia”. Por su parte, Guerrero hacía hincapié en que “es normal que el adolescente se sienta más identificado con sus amigos. Aunque esto sea doloroso para sus padres, es necesario para su autonomía y evolución”.

La adolescencia es una etapa que suele dar mucho miedo a padres y madres, y lidiar con ella puede generar mucha frustración. A pesar de la normalidad de la que hablan los expertos, luego hay que estar ahí, conviviendo con ellos cada día. Y es que la práctica es muy distinta, ¿o no?

Nos vemos en 15 días.

Carolina García Gutiérrez

Carolina García Gutiérrez

Periodista de El País

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