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Martes, 9 de junio de 2020

La crisis del coronavirus

¿Por qué en España siguen las escuelas cerradas?

  • Los centros educativos serán los últimos en reabrir, en el portal de educación tratamos de analizar por qué, decubrimos cómo deben hacerlo y analizamos las consecuencias que tendrá.

Beatriz Lucas

¿Por qué en España siguen las escuelas cerradas?

Los protocolos de seguridad ilustra una escuela individualista y alejada del aprendizaje cooperativo. / Bel Martín

Buenos días,

¿Por qué miles de niños por el mundo han retornado a sus escuelas mientras en España se sigue considerando peligroso?

La pregunta ronda en las terrazas, en los bares, en los recién abiertos centros comerciales, las peluquerías y quizás en las discotecas. Pero los 8,2 millones de estudiantes españoles siguen sin recibir su derecho universal a la educación con normalidad porque sus escuelas siguen cerradas. Lo decía el politólogo Pablo Simón en su columna Odiar la Educación: “Si un país tiene antes un plan para ordenar sus playas y terrazas que su sistema educativo, algo no va demasiado bien”, y lo suscribe hoy Margarita León. Tiene que ver, en parte, con los datos de cómo la pandemia nos ha golpeado mucho más fuerte, como analiza Kiko Llaneras.

A esa duda y al resto de interrogantes que surgen cada día sobre cómo podremos volver a las escuelas sin recurrir al cuarto de las escobas (o sí), o sobre lo que hemos aprendido en este proceso de cuarentena educativa, tratamos de dar respuesta cada día en el recién estrenado portal vertical dedicado a la Educación en el EL PAÍS.

Y en el proceso no dejan de sorprendernos aquellos que ante la adversidad se crecen, por eso trataremos de visibilizar el buen trabajo de la castigada comunidad educativa en esta crisis quienes no dudan en suspender a la administración educativa y poner una matrícula de honor a los estudiantes. Quizás los 2.000 millones que el Gobierno quiere destinar a Educación ayuden a aplacar estas críticas.

Gracias por recibirnos en su casa, esperamos aprender juntos con sus aportaciones.

Aquí van cinco preguntas de esta semana con sus intentos de respuesta.

1. ¿Por qué es tan difícil volver a las aulas?

Aunque en España las comunidades autónomas aún no han diseñado cómo reabrirán las aulas en septiembre, los protocolos de los países que sí han vuelto, las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, las normas de seguridad laboral españolas, y el diseño que el ministerio ha realizado para la vuelta en Ceuta y Melilla, permiten hacerse una idea de cómo sería ese regreso a las aulas postcovid. Y suena distópico.

Niños de la escuela Nenea, en Lugo.

Niños de la escuela Nenea, en Lugo.

2. ¿Y sería posible un regreso al colegio más amable?

El panorama de una vuelta a las clases a medias, con más teletrabajo y tele educación sin medidas de conciliación concretas desmoraliza a las familias y los docentes. Por eso cada vez más voces se alzan contra ello y proponen alternativas. La Asociación de Educadores en la Naturaleza (EDNA), siguiendo el modelo danés, ha diseñado un protocolo por el que ya se han interesado varias administraciones. Propone no conformarse con las clases cerradas, sino contar con espacios al aire libre y que la ciudad completa se convierta en aliado educativo.

También Vicent Mañés, el presidente de la Asociación de Directores de Primaria, alertaba de que en septiembre es necesario que los niños de Infantil y Primaria vuelvan a la escuela en su horario habitual. Fue el tema de nuestro foro de educación. La buena noticia: que en el ministerio también abogan por ello, según dijo la ministra Isabel Celáa ante el Senado la semana pasada.

3. ¿Cómo les ha ido a los pioneros?

Esta semana vivimos también la tímida vuelta a las clases de forma excepcional en algunas comunidades autónomas para los niños que han estado más desconectados en Primaria y para los estudiantes que tienen pendiente la selectividad para quienes volver a clase o no marcará una gran diferencia. Y comenzaron a desvelarse los detalles de cómo será esa selectividad a la que se enfrentarán 250.000 estudiantes.

4. ¿Qué hemos aprendido?

Seguimos aprendiendo de esta crisis en la que quienes han apostado por los proyectos siguen demostrando que aciertan, como en el IES Cartima, donde el coronavirus se convirtió en proyecto de centro y sus alumnos han compartido con los lectores de EL PAÍS sus relatos sonoros durante el confinamiento. En el espacio Desde mi clase invitamos a contarnos la educación desde el punto de vista de sus protagonistas, sus alumnos y profesores.

Quizás por fin esta crisis que refuerce por fin el tan necesario aprendizaje por competencias. Las sucesivas leyes educativas lo incluyen pero pocos lo aplican. ¿Será esta por fin la ley que dote a las escuelas de los medios necesarios para aplicarlo? Al menos eso es lo que la ministra Isabel Celáa proponía ayer en este diario.

5. ¿Se ha ninguneado el derecho a la educación?

Esta semana asistimos a un intenso debate sobre el derecho a la educación entre dos de las tribunas publicadas. Si el catedrático de sociología de la universidad Autónoma de Barcelona, Xabier Bonal, planteaba que se estaba ninguneando el derecho a la educación y se mostraba desconcertado ante la resistencia de los docentes a volver a las aulas, le respondía al día siguiente Miquel Àngel Essomba director de la cátedra de Educación Comunitaria de la Universidad Autónoma de Barcelona. “Mientras que médicos y reponedores han seguido desarrollando la misma actividad profesional (...), el profesorado ha tenido que reinventarse de forma improvisada, sin recursos ni apoyos suficientes, de hoy para mañana con algo tan complejo como la enseñanza, y dar una respuesta educativa de calidad a la diversidad de su numeroso alumnado desde sus domicilios”. Y entre tanto a quienes se les piva de su derecho a la educación, siguen sufriendo las consecuencias, algunas insospechadas, como en el Palmar.

Y mientras tanto…

Descubrimos que los niños son menos contagiadores de lo que se planteó en un principio de la mano del pediatra Federico Martinón-Torres asesor del comité de vacunas de la OMS. En la misma línea dos nuevos estudios alimentaban esta tesis la semana pasada, uno en Holanda, y otro en Francia publicado por Le Parisien, aunque aún no validado por publicaciones científicas.

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