Budismo

El Buda de jade blanco cita a Oriente y Occidente en su viaje desde Nepal al gran centro espiritual de Cáceres

La figura se exhibe en el Puerto de Valencia antes de continuar su ruta hacia Extremadura, que planea abrir el templo de budismo más grande de Europa con una inversión de 72 millones de euros

Un monje budista se arrodilla frente al buda en la ceremonia civil de su recepción en el Puerto de Valencia este martes
Un monje budista se arrodilla frente al buda en la ceremonia civil de su recepción en el Puerto de Valencia este martesMònica Torres / EL PAÍS

El Puerto de Valencia se ha vestido de banderas de plegarias de colores como en una postal de Nepal. El Edificio del Reloj ha oficiado este martes una ceremonia civil para celebrar la presencia del Buda de jade blanco de la Fundación Lumbini Garden. Esta escultura de dos metros de altura llega de Nepal para viajar a Cáceres, donde será acogida dentro del ambicioso proyecto de construir el templo budista más grande de Europa. El alcalde de Cáceres, Luis Salaya, ha celebrado el día de Extremadura dando la bienvenida a la escultura, a la que se ha referido como la primera piedra del proyecto de “paz y futuro” que representa el centro espiritual al que está destinada.

El Buda blanco será una pieza emblemática en el macrocentro espiritual de 72 millones de euros que planea abrir Cáceres. La escultura, llamada Mahar Karuna Buddha, es una réplica de un Gran Buda de 40 metros y ha atraído a la comunidad budista, empresarios de Extremadura y representantes de las autoridades portuarias de Valencia, que han acudido a la ceremonia con rosas blancas. El ambiente, perfumado por las flores de las ofrendas, ha dejado ver a monjes budistas y miembros de la comunidad vestidos con los trajes tradicionales. Todos ellos con mascarilla.

La Fundación Lumbini ha insistido en que Valencia sea el puerto de llegada para la estatua y el tráfico que recibirá Cáceres para el templo. El recorrido desde Myanmar (antigua Birmania) revive la histórica Ruta de la Seda por vía marítima con España, un gesto que los organizadores esperan que sirva para “retomar la conexión ancestral” de comercio entre Oriente y Occidente.

Luis Salaya ha resaltado que el pasado musulmán de Cáceres es el nicho perfecto para acoger la unión de las cuatro religiones principales de Oriente y Occidente (cristiana, islámica, budista y judía), que este miércoles se darán encuentro en una ceremonia religiosa (a partir de las 11 en el Edificio del Reloj) para despedir a la figura de jade. “Las murallas que han quedado de las guerras servirán para guardar un símbolo de paz y encuentro entre culturas”, ha subrayado el alcalde.

El complejo contará con una universidad, un centro de mindfulness, un monasterio budista y un centro de interpretación con reliquias de Buda. El Ayuntamiento de Cáceres ha elegido una finca municipal en el cerro Arropez, muy cerca del centro de formación del Ministerio de Defensa y a medio camino entre la capital de la provincia y la localidad de Valdesalor. Las conversaciones entre los promotores del templo siguen adelante, pero aún no hay fecha de apertura. La financiación procede de aportaciones de diversa índole, desde donaciones online y de filántropos hasta ayudas gubernamentales y de entidades asiáticas.

En una videoconferencia, el alcalde de Lumbini, la ciudad nepalí natal del guía espiritual Buda, Man Mohan Chaudary, ha celebrado la ceremonia como un día importante para España y Nepal. Los monjes se han arrodillado ante la figura y han participado en la ofrenda de flores con los asistentes, entre los que se encontraban Pilar Acosta, vicepresidenta de la Confederación Empresarial de Turismo de Extremadura, Aurelio Martínez, el presidente de la Autoridad Portuaria de Valencia y representantes de la Cosco Shipping, uno de los principales inversores del Puerto de Valencia.

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