TEATRO

Las prendas que vistieron a la literatura de Galdós

Una exposición conecta al escritor con los trajes creados por Sastrería Cornejo, una de las más importantes en cine y teatro de Europa

Una trabajadora coloca un traje durante los preparativos de la exposición 'Cornejo, el sastre de Galdós', en los Teatros del Canal en Madrid
Una trabajadora coloca un traje durante los preparativos de la exposición 'Cornejo, el sastre de Galdós', en los Teatros del Canal en MadridAndrea Comas

Cuando se va al teatro el espectáculo está sobre el escenario, pero en esta ocasión la mirada queda fijada en el vestíbulo de la sala Verde de los Teatros del Canal, en concreto sobre los trajes expuestos allí de forma gratuita hasta el 10 de enero. Aunque a lo largo de este año se han celebrado muchos eventos en conmemoración a los 100 años de la muerte del ilustre autor canario que tan bien retrató Madrid, Benito Pérez Galdós, ahora este largo aniversario se ha aparejado con un centenario de nacimiento: el de la Sastrería Cornejo, experta en confección de atuendos para producciones teatrales y audiovisuales.

La muestra Cornejo, el sastre de Galdós se compone de cinco espacios diferentes donde los vestuarios galdosianos -de la serie Fortunata y Jacinta con Ana Belén o de la producción teatral Puerta del Sol, basada en los Episodios Nacionales- son las piezas focales. En ella se revela cómo los vestuarios nacen de la mano de la pluma del autor que crea la obra, pero también tienen una larga vida posterior.

La exposición germinó con una llamada. Juan Carlos Pérez de la Fuente, coordinador de los homenajes que el Ayuntamiento de Madrid le ha hecho a lo largo del año al escritor, le marcó a Humberto Cornejo, nieto del fundador de la sastrería centenaria, por equivocación hace unos meses. Tras un rápido intercambio de palabras por teléfono se dieron cuenta de que este 2020 también se cumplían 100 años de la Sastrería Cornejo y Pérez tuvo claro que quería hacer algo uniendo los dos aniversarios.

La comisaria de la exposición, Carmen Lucini, fue la encargada de traducir una idea difusa basada en una coincidencia en una propuesta ejecutable. “Partimos de que queremos homenajear a Cornejo para mostrar qué pasa con todos los trajes cuando una producción se jubila. Pero también aprovechamos el contexto para contar el fin del teatro romántico y la irrupción de cierto profesionalismo en el sector; algo que Pérez Galdós impulsó muchísimo junto con la actriz María Guerrero”. El producto une la historia de la vida de un vestuario, un repaso de algunas producciones emblemáticas de y sobre Galdós y, también, relata un hito en la historia del teatro nacional.

En el primer montaje de la exposición se presenta el despacho del escritor, el origen de todo en una obra de teatro. Todo es blanco excepto las letras negras impresas sobre los montones de hojas esparcidas sobre el escritorio y el suelo y el abrigo que cuelga de la silla. Es el abrigo de Galdós en la obra Puerta del Sol, pues este es el despacho de Don Benito y “un guiño al escritor incansable que fue”.

El siguiente espacio, uno de los más llamativos, es el taller de la Sastrería Cornejo. Entre bustos de costura con las primeras pruebas de los diseños, una gran mesa de corte, espejos y el logotipo de Cornejo, están colgados los vestuarios de la mini-serie de 1980 basada en la novela de Galdós Fortunata y Jacinta. Mirando el detalle de las piezas se puede valorar lo que puede aportar a un personaje un vestuario bien trabajado. “La narrativa de un personaje pasa también por el acierto en la elección de un brocado, de una pluma, de un botón, del detalle de la enagua o de la curva de un escote”, añade Lucini.

El tercer montaje de la exposición recrea un camerino, en representación del valor del actor. De la misma manera que el primero es un homenaje al escritor, aquí se le hace a quien representa la obra. El cuarto, en cambio, es un homenaje al espectáculo, que condensa ya todo lo anterior, y al público. Y el quinto, la despedida, es la representación de un carro de transporte de vestuario antiguo, un homenaje al teatro ambulante y una forma de expresar la larga vida que pueden tener los trajes después de que se acaba la función para la cual fueron confeccionados.

Humberto Cornejo, a la cabeza de la sastrería desde hace 30 años, relata qué sucede con las piezas que se hacen expresamente para una obra. “Para Puerta del Sol, por ejemplo, hicimos cientos de trajes diferentes y todos los conservamos. Aquí expuestos solo hay algunos, pero hemos reutilizado muchos en otras producciones también. Siempre reutilizamos, especialmente en las grandes producciones porque solo hacemos piezas nuevas para los protagonistas. No me atrevo a decir cuántas tenemos, pero a 500.000 personas podemos vestir”, asegura.

Lejos de ser la pequeña sastrería que el abuelo de Cornejo fundó después de heredar una colección de trajes de un familiar rico de su esposa, la empresa de hoy posee fama internacional. Trabajan en megaproducciones como Juego de Tronos y sus creaciones incluso han participado en películas que han ganado algún Oscar a mejor vestuario o diseño de vestuario, como Doctor Zhivago (1965) y Gladiator (2000). Sin embargo, esta pequeña exposición los lleva en un viaje a sus centenarios orígenes teatrales madrileños de la mano de Galdós y sus personajes.

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