La crisis del coronavirus

El ocio nocturno y la hostelería valenciana reclaman medidas para evitar que se bajen más persianas

Propietarios, camareros y DJ se han concentrado bajo el lema “queremos trabajar” para reclamar la apertura de locales y medidas económicas que salven al sector

Empresarios y trabajadores del sector de la hostelería y del ocio nocturno concentrados en la Plaza Manises de Valencia este lunes para reclamar ayuda y reapertura inmediata de sus locales
Empresarios y trabajadores del sector de la hostelería y del ocio nocturno concentrados en la Plaza Manises de Valencia este lunes para reclamar ayuda y reapertura inmediata de sus localesMònica Torres

Uniformados con mascarillas rojas y con pancartas donde se lee “La hostelería no es el problema”, los empresarios y trabajadores del sector hostelero y de ocio nocturno han salido a la calle este lunes para reclamar más ayudas económicas y la reapertura de bares y discotecas. “No somos los culpables de los contagios y no queremos ser las víctimas” repiten por los megáfonos. Con el aforo de clientes reducido a la mitad, limitación de horarios y los locales de fiestas y copas cerrados por el Ministerio de Sanidad hasta nuevo aviso, el sector que concentra una quinta parte de los ERTE en toda España teme la bancarrota. El presidente de la Confederación de Empresarios Turísticos de la Comunidad Valenciana, Luis Martí, ha denunciado que se han convertido en el “chivo expiatorio del desconcierto” por la crisis sanitaria y reclama una gestión que permita a 1,7 millones de trabajadores del sector salir adelante.

El presidente de la Federación de Empresarios de Hostelería de Valencia (FEHV), Manuel Espinar, ha recordado que su sector fue el primero en cerrar con el estado de alarma. Sin embargo, ha asegurado que la relajación se produce en el ámbito privado y no en los restaurantes y bares. “Nosotros no somos el virus, queremos luchar contra él con protocolos de seguridad”, ha añadido. Entre las medidas que reclama su sector está que no se criminalice al sector de los rebrotes, además de la extensión de los ERTE y un plan de rescate con líneas directas de ayudas para pagar las hipotecas y el alquiler de locales.

Amor López (44 años) es propietaria de El Camerino, un restaurante en el turístico barrio de Ruzafa, donde el sector “está agonizando”, relata mientras sostiene su pancarta. “Estamos intentando aguantar con fondos de nuestro patrimonio personal, un colchón que va perdiendo muelles”, lamenta. López ha perdido alrededor de un 80% de su facturación desde el inicio de la crisis y reclama más ayudas. “Estamos desbordados”, sentencia.

La manifestación, que ya se había celebrado en Madrid, ha unido al sector para enunciar las ayudas que necesitan para sobrevivir a la crisis económica derivada de la covid-19. Entre otras, reclaman la eliminación de la cuota de autónomos, reducción temporal de impuestos de terrazas e IVA y establecer moratorias para pagar el alquiler de los más de 300.000 locales que se han visto afectados por las medidas sanitarias.

Tras una temporada catastrófica que no tranquilizó a los empresarios del turismo, el cierre del ocio nocturno supuso una presión añadida para los empresarios. John López, de 26 años, gestiona varios locales en la ciudad y es propietario de una discoteca en el puerto donde ha invertido alrededor de 20.000 euros para dotarlo de mobiliario, reservados y personal de seguridad para vigilar que se cumpla el protocolo sanitario. “Todo para tener que cerrar al mes y medio”, expresa. “Las facturas siguen llegando y tengo 300 botellas de alcohol empezadas que no voy a poder devolver”, lamenta. López, como muchos otros, subsisten a base de ahorros personales y “favores” para evitar cerrar indefinidamente.

Antonio Martín, el distribuidor de destilados de John López, informa de que los pedidos han caído un 60% por los cierres. “Si ellos [las discotecas] no trabajan nosotros tampoco. Vamos a entrar otra vez en un ERTE”, dice. La FEHV estima que un 14% del PIB de la Comunidad Valenciana proviene de la hostelería pero sube a un 44% si se tienen en cuenta las actividades relacionadas que dependen de ella.

El secretario general de Spain Nightlife, Joaquim Boadas, ha asegurado que hay empresas que deben más de 500.000 euros en alquiler. “Es una ruina”, ha expresado. Denuncia que desde que se cerraron los locales dedicados al ocio nocturno las fiestas ilegales y los botellones se han adueñado de la noche. “Ahora nosotros estamos cerrados y siguen subiendo los contagios, no somos el problema”, ha afirmado.

Más información

Lo más visto en...

Top 50