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La justicia anula el plan de Colau que pone coto a los hoteles en Barcelona, aunque sigue vigente porque se revisó

El Ayuntamiento aprobó en enero una segunda versión del Plan Especial Urbanístico de Alojamientos Turísticos

Uno de los hoteles que tenía licencia anterior a la restricción del PEUAT.
Uno de los hoteles que tenía licencia anterior a la restricción del PEUAT.JOAN SÁNCHEZ

El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) ha tumbado definitivamente el PEUAT, el plan urbanístico de la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, que desde 2017 no permitía abrir nuevos hoteles en el centro de la ciudad y centrifugaba las nuevas aperturas a la periferia. La anulación llega porque el Tribunal Supremo no ha admitido un recurso de casación del Ayuntamiento a la sentencia de 2019, lo que la convierte en firme. Supone un golpe para uno de los planes estrella de los comunes, pero el plan sigue vigente, porque justo el pasado mes de enero se aprobó inicialmente la segunda versión del plan, que introducía modificaciones sobre aspectos que tenían sentencias desfavorables. La aprobación inicial los planes urbanísticos supone que cualquier nueva licencia esté sujeta al planeamiento vigente y al que está en trámite.

La sentencia de 2019 argumentaba que al plan le faltaba una memoria económica sobre dos artículos y anulaba una de las cuestiones más polémicas de la norma: que los hoteles del centro que hicieran reformas integrales debían reducir un 20% el número de habitaciones. La teniente de alcalde de Urbanismo, Janet Sanz, ha defendido este jueves la vigencia y necesidad del plan: “El PEUAT abrió un camino de ordenar el turismo y nos salvó del colapso”, ha dicho tras asegurar que el consistorio no comparte “la sentencia, más que discutible porque se agarra a un aspecto formal”.

La edil ha añadido: “Barcelona ha planteado una regulación al turismo pionera en la que se ha inspirado París. Cuando innovas y cambias las reglas del juego para ganar autonomía municipal hay un riesgo y hay debate jurídico”. “Pero ninguna sentencia nos dice que no podemos hacer un PEUAT, ni tenemos que pagar nada [en referencia a posibles indemnizaciones]. El PEUAT abrió un camino de ordenar el turismo y nos salvó del colapso”, ha celebrado.

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La aprobación del PEUAT (sus siglas corresponden a Plan Especial Urbanístico de Alojamientos Turísticos) provocó una airada reacción de los hoteleros. Primero, antes de su aprobación, porque la moratoria previa de nuevas licencias dejó a propietarios que habían comprado edificios sin poderlos convertir en hoteles; otros ya tenían licencias y pudieron desarrollar sus proyectos.

Tras la aprobación, más de un centenar de hoteleros recurrieron aspectos parciales o totales del plan, con el apoyo jurídico del Gremio de Hoteles. Las cuestiones más polémicas fueron la memoria económica, y el hecho de que el plan imponía a los hoteles que hicieran grandes reformas que redujeran el número de habitaciones. Además había cuestiones más técnicas que afectaban a proyectos en calles estrechas, de seis u ocho metros.

En verano de 2019 salió la primera sentencia que tumbaba el plan íntegramente, pero al no ser firme el PEUAT siguió vigente. Y en los días siguientes se publicaron otras cuatro en contra. También hubo fallos que avalaron la restricción de nuevos hoteles en el centro y que reconocían el vínculo entre el turismo y el aumento del precio de la vivienda.

En su revisión cuatro años después de aprobarse, la principal novedad del PEUAT es el veto al alquiler de habitaciones turísticas (la ciudad ya no permite pisos turísticos desde 2014). El recuento presentado en enero pasado indica que desde 2017 han aumentado las plazas nuevas en 2.400, que significa un crecimiento de un 1% anual, cuando antes de esta regulación las plazas turísticas crecían a un ritmo de un 20% cada año.

Además, el PEUAT ha supuesto que en Ciutat Vella (la zona más presionada por el turismo de la ciudad) hayan desaparecido 940 camas, porque han cerrado hostales, pensiones y hoteles que la regulación ya no permite reabrir. Mientras, hay proyectos en trámite en distritos fuera del centro como Nou Barris, Sant Andreu, Sants o Sant Martí.

La revisión del PEUAT también incluye modificaciones que son fruto de sentencias desfavorables después de contenciosos de empresarios afectados por la norma. Rectifica, así, la obligación de plan obligaba a los hoteles del centro a reducir un 20% el número de habitaciones si quería realizar una reforma integral. Ahora queda anulado este condicionante, y los hoteleros podrán rehabilitar sus establecimientos y mantener las habitaciones.

Las sentencia de 220187 argumentaba que al plan le faltaba una memoria económica sobre dos artículos y anulaba una de las cuestiones más polémicas de la norma: que a de las restricciones, pero el alud de aperturas, que han multiplicado la oferta por tres (se ha pasado de 410 camas a 1.200), ha llevado al Ayuntamiento a cerrar el grifo. Por último, la revisión del PEUAT no permitirá abrir residencias de estudiantes en Ciutat Vella.

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