LA CRISIS DEL CORONAVIRUS

El Tribunal de Justicia de Cataluña avala las restricciones acordadas por la Generalitat

El Govern limita las reuniones a seis personas, reduce el aforo en las actividades de culto y reabre los parques de atracciones a partir del próximo domingo

Una camarera prepara la terraza del restaurante donde trabaja para atender a sus clientes al mediodía.
Una camarera prepara la terraza del restaurante donde trabaja para atender a sus clientes al mediodía.Toni Albir / EFE

El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) respalda al Govern en la limitación de las reuniones a seis personas y del 50% de aforo en actos religiosos, tal como establece la Generalitat a partir del domingo 9 de mayo, cuando decaiga el estado de alarma para luchar contra el coronavirus y el Gobierno autónomo no tenga esta protección jurídica. Los magistrados avalan las medidas después de que la Generalitat pidiese autorización judicial urgente porque estas implican limitar o restringir derechos fundamentales. El jueves, la Fiscalía se mostró favorable a ratificar las iniciativas porque son una restricción “proporcionada a la necesaria preservación de la salud”.

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Las principales novedades de las nuevas restricciones son el fin del toque de queda y el servicio de la restauración hasta las once de la noche. Las reuniones sociales estarán limitadas a seis personas y el aforo en los actos religiosos también estará permitido al 50%. El Gobierno catalán pide prudencia en los encuentros sociales, especialmente en los colectivos jóvenes. “Estamos progresando en la campaña vacunal, pero aún tenemos una parte muy significativa de la población que aún no ha recibido ninguna, en concreto en aquellos sectores de la población con más relaciones sociales”, justificó el secretario general de Salud, Marc Ramentol.

La resolución también permite que los comercios abran hasta las diez de la noche y la reapertura de los parques de atracciones al 30% de su aforo. Además, las actividades dirigidas a personas mayores en centros cívicos pasan de estar limitadas a un máximo de seis personas al 50% de su capacidad.

El avance de la fase de vacunación y el control de la pandemia justifican la decisión del Govern. “Vamos por el buen camino, pero sería un error pensar que la pandemia ha acabado”, aseguró la consejera de Salud, Alba Vergés, quien pidió por la mañana en Catalunya Ràdio que el fin del toque de queda no lleve a una actividad descontrolada. “El deseo es que las reuniones sociales no generen grandes brotes. No tenemos que hacerlo todo de golpe”, subrayó. El Govern prevé un aumento de entre el 10% y el 12% de la movilidad este fin de semana, aunque los desplazamientos seguirán siendo inferiores a los de un fin de semana prepandemia.

En Barcelona, la Guardia Urbana prevé que en la noche del próximo sábado se produzcan actividades como botellones y fiestas, que siguen estando prohibidas. Por ese motivo, el cuerpo municipal ha previsto incrementar un 30% su plantilla de agentes durante el horario nocturno desde este fin de semana y hasta que finalice mayo. En total, 260 guardias urbanos se encargarán la noche del fin de semana de garantizar, junto con los Mossos, la convivencia en la capital catalana.

El intendente mayor de la Guardia Urbana, Pedro Velázquez, advirtió este viernes de que el incremento de la movilidad que comenzará este sábado tiene cuatro riesgos. Por un lado, hay un mayor incremento del riesgo de contagios. “Por eso pondremos el foco en que se sigan cumpliendo medidas como son el uso de la mascarilla, las distancias y que no se comparta alcohol en la vía pública”, destacó el intendente. El segundo riesgo con el que se enfrentarán los agentes es el previsible “uso intensivo de los espacios públicos” que puede derivar en problemas de ruidos. Pero lo que realmente preocupa a los agentes es el “incremento de los hechos delictivos que puede producirse en la franja nocturna” y el aumento de la movilidad de vehículos, y por lo tanto, de la siniestralidad. Velázquez informó de que lleva semanas coordinándose con los Mossos para reforzar la presencia en zonas como las playas, pero también en plazas y diferentes puntos de los distritos. “La coordinación también será con los equipos de limpieza y los de servicios sociales para que se encarguen de atender a personas vulnerables”, destacó. “También se incrementarán los controles de alcoholemia y drogotest y se estará muy pendientes de las fiestas y de las convocatorias que se realicen en las redes sociales.

El teniente de alcalde de Seguridad, Albert Batlle, destacó que desde que se implantó el toque de queda, el pasado 25 octubre y hasta el 30 de abril , la Guardia Urbana ha interpuesto un total de 37.034 denuncias, de las cuales 20.237 han sido por saltarse el toque de queda, 12.605 por no usar la mascarilla, 4.865 por incumplir la limitación de personas y 4.199 por consumo de alcohol compartido; y los agentes han desalojado a 105.476 personas. Además, desde el 14 de marzo de 2020 el Ayuntamiento ha recaudado 1.738.215 euros en sanciones por incumplir la normativa anticovid.

Los indicadores epidémicos siguen mejorando en la comunidad, que rebaja la presión asistencial y el riesgo de rebrote. La velocidad de propagación del virus (Rt) se ha situado en 0,91, dos centésimas menos que la víspera, y la positividad se sitúa en el 5,73%, 13 centésimas menos que el día anterior, cerca ya del 5% que la OMS señala como umbral de control de la epidemia. El Departamento de Salud notificó 1.432 ingresados con covid, 12 menos que la víspera; y 468 críticos, 6 menos que en el balance anterior.

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