LA CRISIS DEL CORONAVIRUS

La media de edad de los positivos baja de los 45 años a los 37 desde el inicio de la vacunación en Cataluña

Las personas de más de 60 años han pasado de sufrir el 50% de los casos hasta julio de 2020, a un 21% este mes de abril

La UCI covid del Hospital del Mar de Barcelona.
La UCI covid del Hospital del Mar de Barcelona.MASSIMILIANO MINOCRI / EL PAÍS

La edad media de los positivos por coronavirus en Cataluña ha descendido ocho años desde el inicio de la vacunación. Las personas que se han infectado durante la última semana tienen 37 años, por los 45 de media de diciembre de 2020. El descenso se explica principalmente por la inmunización conseguida durante los últimos cuatro meses, según los expertos. La Generalitat ya ha inmunizado a más del 90% de los mayores de 80 años, y más de la mitad de la población de entre 60 y 79 años han recibido al menos una dosis. En total, uno de cada cuatro catalanes ya tienen algún tipo de inmunidad contra el virus.

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La pandemia ha ido afectando a colectivos cada vez más jóvenes a medida que pasaba el tiempo. La edad media de los positivos en los dos primeros trimestres de 2020 fue de 60 años, según datos de la Generalitat, cifra que se redujo hasta los 45 a finales del 2020, y los 37 actuales. La cifra es difícilmente comparable con otras regiones de España porque no existen datos tan concretos como los que ofrece la Generalitat de Cataluña. El Ministerio de Sanidad asegura que la edad media de los positivos ha pasado de los 42 años a los 40 desde la tercera ola.

Uno de los colectivos más beneficiados por la vacunación han sido las personas de más 60 años. “Ahora están más protegidas”, resume Rafael Mañez, responsable de las UCI del Hospital Bellvitge. La vacuna desciende la tasa de casos un 62%, según concluyó el Departamento de Salud tras analizar entre febrero y marzo los resultados de la protección en los mayores de 80 años. Las posibilidades de acabar en el hospital y en las UCI son mucho menores. La probabilidad de fallecer también es notablemente más baja. “No hay otra salida que la vacunación”, resume Ricard Ferrer, jefe de la UCI de Vall d’Hebron.

La vacuna desciende la tasa de casos un 62%, según Salud, que analizó los resultados de la protección en los mayores de 80 años

Las personas de más de 60 años han pasado de sufrir la mitad de los casos por coronavirus en Cataluña hasta julio de 2020, a un 25% del total a finales de 2020 y un 21% en este mes de abril. La incidencia acumulada (IA7) de este colectivo, el dato que mide los casos acumulados en los últimos siete días por cada 100.000 habitantes, se ha derrumbado a partir del inicio de la vacunación. La IA7 pasó de estar alrededor de los 300 puntos a principios del mes de enero, a no superar actualmente los 100, y la buena noticia es que la positividad no ha aumentado con el repunte de la movilidad, que sí ha afectado a las personas más jóvenes y sin vacunar. La IA7 de las personas de menos de 60 años ha ascendido otra vez a medida que se han desescalado algunos sectores, y es actualmente cercana a los 150 puntos, cuando hace un mes y medio rondaba los 100 puntos. Según los expertos, los jóvenes pueden sufrir ahora la falta de inmunidad. “Los jóvenes tendrán más contagios porque no están protegidos”, avanza Ferrer, “y llegarán cada vez más a los hospitales”.

Más jovenes en la UCI

Fuentes del Hospital del Mar confirman que la mayoría de hospitalizados por covid se sitúan en una franja de entre 50 y 60 años, mientras que anteriormente era de 60-70. En el Hospital de Bellvitge, la percepción es que también van llegando poco a poco personas más jóvenes. “Lo que sí notamos es que las personas jóvenes que acaban en la UCI tienden a sufrir cuadros de obesidad”, avisa Mañez, que pide que se priorice a este colectivo en el proceso de vacunación para minimizar las posibilidades de desarrollar problemas graves por la covid. Un 80% de los pacientes críticos de Bellvitge tienen, sin embargo, más de 60 años, según el responsable. “Aún no hay un impacto claro del descenso de edad en cuidados intensivos, pero los ingresos hospitalarios de las personas mayores van bajando”, resume Mañez.

El índice de ingreso en la UCI ha pasado de un 15% de los hospitalizados a superar el 20%

Uno de los principales problemas de la pandemia en Cataluña es la dificultad que tienen los hospitales para liberar camas de críticos. En las últimas tres semanas, Cataluña ha notificado a diario cerca de 500 pacientes muy graves a pesar del control de los índices epidemiológicos. La permanencia en la UCI requiere tiempo, pero la Generalitat detectó que el índice de entrada en las UCI ha aumentado a medida que la variante británica se ha asentado en el territorio. A principios de año, un 15% de los pacientes que ingresaban en un hospital acababan en la UCI, mientras que la cifra ya ha superado actualmente el 20% global. En algunos centros de referencia la ocupación de las camas ha crecido: el 45% de los hospitalizados en Bellvitge son críticos, y en el Hospital del Mar, el 30%, cuando unas semanas atrás era del 20%.

“Ahora conocemos mejor la enfermedad”, resume Ferrer, “tenemos más camas de UCI y podemos ingresar a los pacientes en una fase inicial de la enfermedad, y no en una fase avanzada, como podía pasar antes”. El conocimiento de la enfermedad y la vacunación de los colectivos de más riesgo hacen que la mortalidad baje, según el responsable de Vall d’Hebron: “A medida que se reduce la mortalidad, se alargan las estadas en la UCI. Y los pacientes que son jóvenes también están más tiempo ingresados. Tienen un cuerpo clínico bueno y fallecen poco, por lo que ocupan más tiempo la UCI. El problema es que la covid es devastadora, y los pacientes necesitan mucho tiempo para recuperarse”. Algunos enfermos, explica Ferrer, superan el virus pero son incapaces de respirar sin ventilación asistida, por lo que requieren de más tiempo de en la propia UCI.

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