La Generalitat dará 750 euros a los cerca de 5.000 trabajadores de la cultura afectados por el cierre del sector

La consejera Àngels Ponsa explica cómo se repartirán los 17,2 millones de ayudas, pero no da una fecha para la reapertura de cines, teatros y salas de conciertos

Protesta ante la sede del Departamento de Cultura de la Generalitat de técnicos y músicos de la cultura afectados por el cierre desde el día 29 de octubre.
Protesta ante la sede del Departamento de Cultura de la Generalitat de técnicos y músicos de la cultura afectados por el cierre desde el día 29 de octubre.Marta Perez / EFE

Después de aprobarlas el Govern el pasado martes, este jueves la consejera de Cultura, Àngels Ponsa, ha explicado cómo se van a repartir los 17,2 millones de euros con los que hace frente al cierre de parte del sector cultural. Desde el 29 de octubre después de que “siguiendo las recomendaciones de las autoridades sanitarias, para evitar la propagación de la pandemia tuviéramos que cerrar los cines, los teatros y las salas de conciertos”, explicó la consejera. “Se nos pidió que tenía que cerrar todo lo que suponía una acumulación de personas y movilidad y, con base en eso, se pudo excepcionar los museos, las galerías, las librerías, las bibliotecas, los ensayos y los rodajes, y se continúan haciendo sin problema”, continuó Ponsa, adelantándose a la pregunta de porque la cultura había cerrado pese a la declaración como bien esencial que se hizo el 22 de septiembre que la equipara a la sanidad y a la educación.

Ponsa dijo que, tras tomar la decisión del cierre, “se respondió con medidas; se hizo un cálculo para ver qué era necesario para apoyar a todo el sector que cerró”. De esa cifra salieron los 17,2 millones de euros; y de esos los 3,7 millones destinados para ayudar a los cerca de 5.000 profesionales, artistas y técnicos afectados, de forma personal y única: 750 euros por no poder ejercer su actividad este noviembre.

El cálculo, según reconoció Lluís Baulenas, secretario general de Cultura, es aproximado, ya que una de las carencias de la cultura catalana es que no existe un censo de los artistas, técnicos y profesionales que trabajan en este sector; una crítica que le echó en cara a la consejera el pasado lunes la oposición, además de no haber acompañado la declaración de la cultura como bien esencial de un marco legislativo que permita desarrollarla.

La cifra de afectados se alcanzó, dijo Ponsa, tras reunirse el pasado jueves con un total de 27 entidades, “paraguas que aglutinan a muchas otras asociaciones y entidades menores”. También dijo que se reunieron ese día con los responsables de los tres festivales catalanes que estaban en marcha: Temporada Alta, Ciudad Flamenco y el Festival de Jazz de Terrassa, parar ver cómo les afectaba la nueva medida.

El resto de las ayudas se reparten de la siguiente forma: Para todas las actividades y espectáculos que se han cancelado: 3,7 millones de euros; para las compañías que estaban contratadas, pero al final no han podido representar: 3,7 millones de euros. Además de 4,7 millones más para las entidades y empresas que tienen gastos de nóminas e infraestructuras y han de hacer frente a esos pagos; 2,1 millones para gastos estructurales y de funcionamiento para equipamientos con participación de la Generalitat; 2 millones más para gastos de estructuras y programaciones estables; 500.000 euros por la cancelación de conciertos y festivales de música y otros 500.000 para el soporte tecnológico para estudiantes del Consorcio per a la Normalització Lingüística.

Para que todo el mundo afectado tenga una respuesta rápida, el Departamento ha habilitado en la web Culturarespon; “un canal abierto para que nadie se quede sin respuesta”, dijo la política.

Ponsa no quiso responder a la pregunta de cuándo podrá reabrir el sector afectado, pese a que se le preguntó en varias ocasiones. Si lo hizo unas horas antes, durante una entrevista en la televisión autonómica. Allí, tras reconocer que la música era el sector más afectado, dijo que sería “en unas dos o tres semanas, a finales de noviembre; aunque no todos los sectores son iguales y unos pueden abrir antes que otros”. Podrá hacerse, dijo en la rueda de prensa, en función de la evolución de las cifras de la pandemia; sobre todo cuando la velocidad de contagio “se mantenga” por debajo de 1; una cifra “muy relacionada con el número de camas de UCI ocupadas y el número de infectados cada día”.

La consejera sí explicó que están comenzando a ver cómo será la reapertura: “No es tan fácil. Hemos hablado esta mañana con el TNC y nos han dicho que han mantenido los ensayos; pero necesitan un tiempo para reanudar la venta de entradas; es complejo, lo mismo que los cines que necesitan ver cómo recuperan la actividad”. También que habrá una “Semana de la Cultura”, que sin avanzar muchos detalles “ya se presentará”, sí aseguró que “la programación de los medios se centrará en la cultura para acercarla a la gente, fomentarla y ponerla en valor”.

CABALGATAS SIN CARAMELOS

Según explicó la consejera Ponsa, se ha hablado con los ayuntamientos y diputaciones catalanas para ver cómo se desarrollarán las cabalgatas de Reyes; un tema que preocupa por la cantidad de personas que reúne en todos sitios durante la tarde del día 5 de enero para recibir a los Reyes Magos.

“Cada municipio se organizará de forma propia; porque cada uno es diferente; nosotros haremos unas recomendaciones de lo que no se podrá hacer. Y en cada caso se verá si se hacen en lugares estables y pasando los niños por delante o la podrán ver desde las puertas y ventanas de sus casas, pero las cabalgatas se harán. Tenemos un plan y un plan B, en función de la situación de la pandemia. Siempre serán actos en los que no habrá acumulación de personas ni se lanzarán caramelos que hace que los niños y sus padres se aglomeren”, dijo.

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