'Caso Kitchen'

Las notas de Villarejo: “Cospe: Apoyo a tope en todo. Me envía a Orti con 100 y promete 50 más”

La Fiscalía sospecha de supuestos encargos del PP al comisario jubilado que “serían sufragados” con fondos del partido para tapar el ‘caso Gürtel’. La investigación apunta al que fue jefe de gabinete de la exdirigente y que las cifras se refieren a pagos de 100.000 y 50.000 euros

Dolores de Cospedal, tras comparecer en la comisión de investigación del Congreso por el 'caso Kitchen' el 2 de junio.
Dolores de Cospedal, tras comparecer en la comisión de investigación del Congreso por el 'caso Kitchen' el 2 de junio.E. Parra / Europa Press

Los 13 cuadernos donde el comisario jubilado José Manuel Villarejo registraba sus citas, conversaciones y actividades, localizados durante un registro de su domicilio en octubre de 2020, estrechan el cerco sobre María Dolores de Cospedal, ex secretaria general del PP, imputada en el caso Kitchen y señalada desde hace meses por la Fiscalía Anticorrupción por los “puntuales encargos” que habría encomendado al policía que “serían sufragados” a cargo de fondos del partido. Una de las anotaciones que hizo Villarejo en sus cuadernos, desconocida hasta ahora, ahonda en la tesis del ministerio público: “Cospe: Apoyo a tope en todo. Me envía a José L. Orti con 100 y promete 50 más el lunes. Quedo en informarla”, escribió el comisario el 6 de diciembre de 2012, según detallan a EL PAÍS fuentes de la investigación. Las mismas fuentes sospechan que las cifras referidas son de 100.000 y 50.000 euros, respectivamente.

“José L. Orti” es, según la Unidad de Asuntos Internos de la Policía, José Luis Ortiz, jefe de gabinete de Cospedal durante la etapa en que presidió la comunidad de Castilla-La Mancha (2011-2015) y luego en la Secretaría General del PP. Los agentes que han analizado los cuadernos de Villarejo conceden credibilidad a su contenido al relacionarlos con otros indicios existentes en la causa. La policía describe las agendas como una especie de “diario personal” destinado a “la lectura privada de quien las confeccionó”, donde se incluyen las presuntas “actividades”, “citas o comunicaciones mantenidas con terceros”, así como las fechas en que se produjeron y una “breve descripción del objeto de las mismas”.

EL PAÍS contactó este domingo con José Luis Ortiz y con Dolores de Cospedal. Ortiz dijo que no tenía nada que comentar. Cospedal no ofreció ningún comentario, informa Javier Casqueiro.

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El apunte de la supuesta entrega al comisario refleja una presunta conversación de Villarejo con Cospedal, a quien el policía bautiza en sus manuscritos con el mote de “Cospe” o “MD”. La fecha, además, no resulta baladí: la supuesta entrega se produjo solo tres días después de que llegara a la Audiencia Nacional la comisión rogatoria con la información de las cuentas en Suiza del extesorero popular Luis Bárcenas y cuando, según los investigadores, ya se trataba de torpedear la instrucción que había abierta sobre la trama Gürtel, que asediaba al PP desde 2009.

Estas relaciones profesionales que recogió Villarejo en sus cuadernos precedieron a la bautizada como Operación Kitchen, la trama parapolicial urdida en el Ministerio del Interior para espiar al extesorero tras estallar el escándalo de los papeles de Bárcenas con el presunto objetivo de arrebatarle documentos comprometedores para altos cargos del PP. Según la instrucción de la Audiencia Nacional, Kitchen se activó presuntamente el 11 de julio de 2013, cuando el partido ya había dejado de proteger a Bárcenas y este se disponía a tirar de la manta ante el juez Pablo Ruz —su primera confesión se produjo finalmente el 15 de julio—.

Anticorrupción sostiene que Cospedal y su marido, el empresario Ignacio López del Hierro, mantuvieron una larga relación con Villarejo. Al menos desde 2009, cuando se reunieron los tres en la sede del PP, como consta en una grabación revelada en otoño de 2018. Según el ministerio público, el matrimonio aprovechó esa cita para ofrecer al comisario “la ejecución de encargos puntuales que serían sufragados con fondos del PP”. La Fiscalía sospecha que, desde entonces, el policía les facilitaba información de investigaciones sobre casos de corrupción que afectaban a su partido. De hecho, han detectado dos comunicaciones entre Villarejo y López del Hierro donde el primero “advierte” a su interlocutor de dos instrucciones penales que se encontraban bajo secreto de sumario.

Esos contactos continuaron, según los investigadores. También en 2012, año clave. Entre los apuntes de las agendas, el juez destaca una presunta conversación de Villarejo con López del Hierro el 23 de abril de aquel año, cuando el comisario anota en su cuaderno: “Aviso ayuda a Barc”. Al día siguiente, habla supuestamente de nuevo con el empresario y escribe: “Charla breve. MD agradeció aviso de Barc.”. El magistrado subrayó que el 26 de octubre se produjo un presunto encuentro entre los tres y, pocos días más tarde, el comisario recogió la dirección de correo electrónico de la política y el teléfono móvil de su secretaria: “Sería necesario preguntar a Cospedal si fue ella quien facilitó estos datos a Villarejo y, en ese caso, el motivo por el que lo hizo”, recalca el auto de imputación de la pareja. Ambos están citados a declarar ante el juez a finales de este mes.

Fluido contacto

El juez considera que la cadena de anotaciones del comisario “permiten inferir” que la pareja tuvo un fluido contacto con Villarejo y que participó después, al menos, en la captación del chófer de Bárcenas como confidente de la Operación Kitchen.

Para ello, el matrimonio usó presuntamente como intermediarios a dos hombres muy cercanos a la secretaria general: el comisario Andrés Gómez Gordo, a quien Cospedal fichó como asesor durante su etapa como presidenta en Castilla-La Mancha; y el citado José Luis Ortiz.

Ortiz aparece en el apunte del 6 de diciembre de 2012 como enlace entre Cospedal y Villarejo. “Me envía a José L. Orti con 100 y promete 50 más el lunes”, escribió el policía, que suma en sus agendas más contactos con él: “Aviso de que todo va según lo previsto. Se encarga de transmitirlo a Cospe”, recogió el 15 de enero de 2013. Una relación que levanta los recelos del juez: “Esta dación de cuenta de Villarejo al que fuera jefe de gabinete de la presidenta de una comunidad autónoma carece de toda lógica y sería conveniente que se recabara declaración a Orti sobre su participación en la trama”.

El hallazgo de las 13 nuevas agendas ha supuesto una revolución en el caso Villarejo, que se instruye en la Audiencia desde 2017. Los cuadernos han sacudido al menos 12 de las 30 líneas de investigación abiertas en el sumario. Y el juez Manuel García-Castellón les otorga importancia por “su virtualidad para reflejar datos de los que se tiene noticia a través de otras diligencias de investigación”.


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