La Fiscalía de Ceuta investiga las devoluciones en caliente de menores durante la crisis fronteriza

El fiscal ha solicitado conocer los detalles de la entrega a Marruecos de Aschraf, un adolescente que llegó a nado y asegura haber sido devuelto varias veces, çcomo contó en un reportaje EL PAÍS

Aschraf el pasado día 19 de mayo, mientras intentaba entrar en Ceuta con un flotador de botellas. En vídeo, entrevista al joven marroquí.Vídeo: JON NAZCA / REUTERS | JESÚS CHURRETE

El fiscal de Menores de Ceuta ha iniciado una investigación sobre las devoluciones en caliente de menores de edad a Marruecos que se produjeron por parte de las autoridades españolas durante la crisis fronteriza la pasada semana. Según ha confirmado el fiscal del área, José Luis Puerta, el procedimiento se centra, de momento, en el caso de Aschraf, cuya historia publicada por EL PAÍS revela que el adolescente, de 16 años, fue devuelto a Marruecos en al menos dos ocasiones la pasada semana, cuando entre 8.000 y 9.000 personas accedieron a la ciudad autónoma. Un video captado por el periodista Jon Nazca para Reuters mostraba a Aschraf, atado a un flotador de botellas intentando alcanzar aterrado la orilla de la playa de El Tarajal y gritando a los militares desplegados: “¡Tenéis que entendernos; no quiero volver!”. Después, el vídeo muestra a los militares escoltando a Aschraf y a otro menor hasta el vallado marroquí, donde son entregados a las fuerzas fronterizas.

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La investigación del fiscal parte de una denuncia formulada el pasado 21 de mayo por la organización Coordinadora de Barrios. En el escrito, la entidad alega la vulneración de derechos del niño cuando se procedió a un “rechazo en frontera” sin haberse prestado la necesaria atención a la posible situación de vulnerabilidad de la persona devuelta, en este caso, un menor de edad.

En vídeo, tres minutos en España: El paso de los inmigrantes por Ceuta hasta su devolución a Marruecos.Vídeo: EPV / REUTERS

El Tribunal Constitucional avaló en noviembre las devoluciones en caliente como rechazos en frontera, pero también marcó límites a esta forma de expulsión de migrantes que atraviesan los perímetros fronterizos de Ceuta y Melilla. Solo pueden realizarse durante el proceso de entrada, no pueden aplicarse a un menor y debe valorarse la posible existencia de malos tratos o torturas, en cumplimiento de las obligaciones internacionales.

“No hay más meridiana alegación de malos tratos que un niño llorando, aterrado, pidiendo comprensión”, recoge la denuncia, a la que ha tenido acceso EL PAÍS. Ante ello, prosigue, “debería operar de modo automático el principio de no devolución”.

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Como parte de la investigación, el fiscal ha solicitado el vídeo de Reuters sin editar en el que se detalla la escena de la recepción y posterior devolución de Ashraf y en el que el niño intenta escapar de los militares que lo reciben en la orilla. “¡Me van a golpear!”, llora. También se ha solicitado a la Comandancia General de Ceuta información sobre quiénes son los soldados que aparecen en las imágenes y quién y qué instrucciones se dieron aquel miércoles 19 de mayo, la tercera jornada de una semana caótica en la que entraron al menos 1.500 menores a Ceuta a nado través del espigón de Benzú y del paso fronterizo de El Tarajal. Además, se solicitarán las grabaciones correspondientes al día y hora en el que se produjo la devolución de Aschraf y otro joven para comprobar sí se realizaron más acciones similares, de las que sí fueron testigos decenas de periodistas que trabajaban en la playa.

En vídeo, la secuencia distribuida por la agencia Reuters de la expulsión de Aschraf.Foto: REUTERS

Según ha contado Aschraf a EL PAÍS, la primera devolución se produjo el martes por la mañana, cuando fue directamente rechazado en la valla. Esa misma noche, consiguió entrar nadando. Lo devolvieron al día siguiente, y ni siquiera fue una devolución exprés. Con una toalla y unas galletas, lo sacaron de la nave en la que había pasado la noche y volvió a cruzar hacia Marruecos desde Ceuta. Decidido, ese mismo miércoles se cargó unas botellas como flotador y se volvió a echar al agua.

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