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Una casa abierta de par en par

Una casa abierta de par en par

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En el Eixample barcelonés se sitúa la casa-estudio del interiorista Rafa Gil. Un espacio que, en un solo golpe de vista, desvela algunas de las señas de identidad del decorador. Tonos neutros, estancias que dialogan entre ellas y un eje, la galería, que lo articula todo.

  • Rafa Gil (Barcelona, 1986) confiesa que la zona preferida de su hogar es la galería. “Abierta al exterior por una gran cristalera, quise aprovecharla al máximo. Creé una zona de descanso y lectura, otra donde comer o tomar un aperitivo y otra en la que un armario de principios del siglo XX esconde un bar para los más gamberros”. En la imagen, Detalle de la galería, con mesa años cincuenta de mármol de Carrara y madera de nogal, jarrón de Murano de los años setenta y armario de principios del siglo XX reconvertido en mueble bar.
    1Rafa Gil (Barcelona, 1986) confiesa que la zona preferida de su hogar es la galería. “Abierta al exterior por una gran cristalera, quise aprovecharla al máximo. Creé una zona de descanso y lectura, otra donde comer o tomar un aperitivo y otra en la que un armario de principios del siglo XX esconde un bar para los más gamberros”.

    En la imagen, Detalle de la galería, con mesa años cincuenta de mármol de Carrara y madera de nogal, jarrón de Murano de los años setenta y armario de principios del siglo XX reconvertido en mueble bar.

  • El piso del interiorista, en el Eixample barcelonés, es ante todo un lugar de encuentro. En la imagen, el comedor, proyectado como el de un restaurante: con un banco de cinco metros de largo, acompañado de sillas estilo Thomas Chippendale y una gran lámpara diseñada por el propio Gil e inspirada en el modelo Space Age de los años setenta y fabricada bajo encargo en Those Goods.
    2El piso del interiorista, en el Eixample barcelonés, es ante todo un lugar de encuentro.

    En la imagen, el comedor, proyectado como el de un restaurante: con un banco de cinco metros de largo, acompañado de sillas estilo Thomas Chippendale y una gran lámpara diseñada por el propio Gil e inspirada en el modelo Space Age de los años setenta y fabricada bajo encargo en Those Goods.

  • “Si no se comparten, ¡las casas son un rollo! Y esta se presta mucho a ello. En la imagen, Rafa Gil, en la sala de reuniones del estudio, el lugar que utiliza el interiorista para dibujar. La silla —comprada en Brutus de Gaper— es de Boris Tabacoff para Mobilier Moderne.
    3“Si no se comparten, ¡las casas son un rollo! Y esta se presta mucho a ello.

    En la imagen, Rafa Gil, en la sala de reuniones del estudio, el lugar que utiliza el interiorista para dibujar. La silla —comprada en Brutus de Gaper— es de Boris Tabacoff para Mobilier Moderne.

  • ”Cuando Rafa Gil la alquiló hace cuatro años, era un despacho de abogados. Él aprovechó ese “defecto de los pisos modernistas del Eixample de ser luminosos y amplios en los extremos, pero estrechos en la entrada central para dividir vivienda y estudio de una manera muy natural”. En la imagen, el estudio, pintado en color Red Earth, de Farrow and Ball. Sobre la gran mesa de trabajo, fabricada en roble, lámpara de bronce española de los años cuarenta; y en la estantería, silueta de cerámica de Manises de los ochenta.
    4”Cuando Rafa Gil la alquiló hace cuatro años, era un despacho de abogados. Él aprovechó ese “defecto de los pisos modernistas del Eixample de ser luminosos y amplios en los extremos, pero estrechos en la entrada central para dividir vivienda y estudio de una manera muy natural”.

    En la imagen, el estudio, pintado en color Red Earth, de Farrow and Ball. Sobre la gran mesa de trabajo, fabricada en roble, lámpara de bronce española de los años cuarenta; y en la estantería, silueta de cerámica de Manises de los ochenta.

  • En ambos espacios predominan los tonos neutros y naturales, esos que Gil lleva en su ADN creativo. “Con más motivo aquí donde los suelos son muy protagonistas. Quería que el resto de la casa fuera una caja bastante monocromática”. Una caja, eso sí, viva. “No tengo miedo de cambiarla según lo crea necesario”. vista del salón con la galería de fondo, donde se atisba la zona de descanso con un biombo de laca negra y madera de teca.
    5En ambos espacios predominan los tonos neutros y naturales, esos que Gil lleva en su ADN creativo. “Con más motivo aquí donde los suelos son muy protagonistas. Quería que el resto de la casa fuera una caja bastante monocromática”. Una caja, eso sí, viva. “No tengo miedo de cambiarla según lo crea necesario”.

    vista del salón con la galería de fondo, donde se atisba la zona de descanso con un biombo de laca negra y madera de teca.

  • Rincón del salón con  En la imagen, aparador brutalista lacado en blanco y diseño del interiorista, lámpara de Raak Amsterdam y jarrones de porcelana biscuit de Ak Kaiser, ambos adquiridos en Brutus de Gaper.
    6Rincón del salón con

    En la imagen, aparador brutalista lacado en blanco y diseño del interiorista, lámpara de Raak Amsterdam y jarrones de porcelana biscuit de Ak Kaiser, ambos adquiridos en Brutus de Gaper.

  • El dormitorio, revestido con rafia natural y con cabecero de terciopelo verde, mesita holandesa de los años treinta y lámpara alemana tipo seta de Peill & Putzler.
    7El dormitorio, revestido con rafia natural y con cabecero de terciopelo verde, mesita holandesa de los años treinta y lámpara alemana tipo seta de Peill & Putzler.
  • El papel de la pared del cuarto de baño es de Lorenzo Castillo para Gastón y Daniela. Los apliques de latón fueron diseñados por Rafa Gil y el espejo de bambú es de los años cincuenta.
    8El papel de la pared del cuarto de baño es de Lorenzo Castillo para Gastón y Daniela. Los apliques de latón fueron diseñados por Rafa Gil y el espejo de bambú es de los años cincuenta.
  • El salón, presidido por una serigrafía de José María Yturralde de 1972. A los lados, butacas Amanta, creadas en los sesenta por Mario Bellini, y biombos de espejo, diseño del propio Rafa Gil.
    9El salón, presidido por una serigrafía de José María Yturralde de 1972. A los lados, butacas Amanta, creadas en los sesenta por Mario Bellini, y biombos de espejo, diseño del propio Rafa Gil.