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La última trinchera de los gorilas de planicie se llama Kahuzi-Biéga

La última trinchera de los gorilas de planicie se llama Kahuzi-Biéga

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La interrupción del turismo por el coronavirus es un golpe duro para la gestión de este pequeño parque nacional congoleño donde sobreviven algunos de los 3.500 gorilas de planicie que existen y están en peligro de extinción

Kahuzi-Biéga (RDC)
  • En la sede del parque nacional de Kahuzi-Biéga, en República Democrática de Congo, un grupo de guardabosques se prepara para patrullar. Es una rutina que se repite todas las mañanas. Este es un pequeño espacio natural declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco donde las restricciones de movimiento por el nuevo coronavirus han impactado de lleno. El 40% del presupuesto del parque depende de un turismo que ahora ha desaparecido.
    1En la sede del parque nacional de Kahuzi-Biéga, en República Democrática de Congo, un grupo de guardabosques se prepara para patrullar. Es una rutina que se repite todas las mañanas. Este es un pequeño espacio natural declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco donde las restricciones de movimiento por el nuevo coronavirus han impactado de lleno. El 40% del presupuesto del parque depende de un turismo que ahora ha desaparecido.
  • Bonne Année (Buen Año, en francés) es el macho dominante de uno de los tres grupos de gorilas orientales de planicie habituados a la presencia de turistas en el parque nacional de Kahuzi-Biéga. Pesa alrededor de 270 kilos. En ocasiones golpea sus pectorales con tanta fuerza que el sonido puede escucharse a muchos metros de distancia.
    2Bonne Année (Buen Año, en francés) es el macho dominante de uno de los tres grupos de gorilas orientales de planicie habituados a la presencia de turistas en el parque nacional de Kahuzi-Biéga. Pesa alrededor de 270 kilos. En ocasiones golpea sus pectorales con tanta fuerza que el sonido puede escucharse a muchos metros de distancia.
  • Los guardas forestales caminan en el interior del bosque rastreando a los gorilas orientales de planicie. Protegen a estos simios por un salario de 50 dólares mensuales. Los recursos del parque nacional son limitados, por eso solamente pueden patrullar cerca del 38% de las 600.000 hectáreas del espacio protegido.
    3Los guardas forestales caminan en el interior del bosque rastreando a los gorilas orientales de planicie. Protegen a estos simios por un salario de 50 dólares mensuales. Los recursos del parque nacional son limitados, por eso solamente pueden patrullar cerca del 38% de las 600.000 hectáreas del espacio protegido.
  • Lambert Mongane, uno de los guardabosques del parque nacional de Kahuzi-Biéga, observa a Bonne Année. "Es doloroso cuando los furtivos matan a un gorila", dice. "Mi familia depende de ellos. Por eso los defenderé durante el resto de mi vida".
    4Lambert Mongane, uno de los guardabosques del parque nacional de Kahuzi-Biéga, observa a Bonne Année. "Es doloroso cuando los furtivos matan a un gorila", dice. "Mi familia depende de ellos. Por eso los defenderé durante el resto de mi vida".
  • El líder de cada grupo de gorilas orientales de planicie es un macho adulto que con la capacidad de guiar a su familia hasta los lugares con alimentos abundantes y defender a las hembras de los ataques de otros machos. Bonne Année es uno de ellos.
    5El líder de cada grupo de gorilas orientales de planicie es un macho adulto que con la capacidad de guiar a su familia hasta los lugares con alimentos abundantes y defender a las hembras de los ataques de otros machos. Bonne Année es uno de ellos.
  • El gorila oriental de planicie, una especie en peligro crítico de extinción, se reproducen muy despacio. Las hembras solamente pueden dar a luz a una única cría cada cuatro años. Por eso los primatólogos celebran cada nacimiento.
    6El gorila oriental de planicie, una especie en peligro crítico de extinción, se reproducen muy despacio. Las hembras solamente pueden dar a luz a una única cría cada cuatro años. Por eso los primatólogos celebran cada nacimiento.
  • Después de caminar durante horas, los guardabosques descansan en uno de los senderos del parque nacional de Kahuzi-Biéga. Ellos se enfrentan a extractores ilegales de oro y madera así como a milicias armadas que campan a sus anchas por esta zona del país. Los funcionarios, incapaces de ofrecer alternativas, en ocasiones usan la fuerza o reciben ataques. El año pasado murieron dos y al menos un civil. El parque nacional de Kahuzi-Biéga ha dado un paso adelante al contratar como guardas a decenas de cazadores furtivos que ahora usan sus conocimientos del bosque para proteger a los animales.
    7Después de caminar durante horas, los guardabosques descansan en uno de los senderos del parque nacional de Kahuzi-Biéga. Ellos se enfrentan a extractores ilegales de oro y madera así como a milicias armadas que campan a sus anchas por esta zona del país. Los funcionarios, incapaces de ofrecer alternativas, en ocasiones usan la fuerza o reciben ataques. El año pasado murieron dos y al menos un civil. El parque nacional de Kahuzi-Biéga ha dado un paso adelante al contratar como guardas a decenas de cazadores furtivos que ahora usan sus conocimientos del bosque para proteger a los animales.
  • Esta madre y su cría son parte de la familia de Bonne Année. Los gorilas orientales de planicie son los más amenazados. Solamente están presentes en un puñado de zonas boscosas en el este del Congo, y sus poblaciones han disminuido un 77% en los últimos 20 años: quedan 3.800 ejemplares.
    8Esta madre y su cría son parte de la familia de Bonne Année. Los gorilas orientales de planicie son los más amenazados. Solamente están presentes en un puñado de zonas boscosas en el este del Congo, y sus poblaciones han disminuido un 77% en los últimos 20 años: quedan 3.800 ejemplares.
  • Así es la entrada del parque nacional de Kahuzi-Biéga, la última trinchera segura para los gorilas orientales de planicie. Salvo un pequeño territorio protegido, el resto del área de distribución de estos primates está a merced de los cazadores furtivos, los leñadores y los mineros artesanales. La presencia del Estado congoleño es tan débil en esos lugares que las autoridades no pueden controlar las actividades ilegales.
    9Así es la entrada del parque nacional de Kahuzi-Biéga, la última trinchera segura para los gorilas orientales de planicie. Salvo un pequeño territorio protegido, el resto del área de distribución de estos primates está a merced de los cazadores furtivos, los leñadores y los mineros artesanales. La presencia del Estado congoleño es tan débil en esos lugares que las autoridades no pueden controlar las actividades ilegales.
  • Un amanecer en Miti, la localidad de donde proceden muchos de los guardabosques del parque nacional de Kahuzi-Biéga.
    10Un amanecer en Miti, la localidad de donde proceden muchos de los guardabosques del parque nacional de Kahuzi-Biéga.
  • Las familias de gorilas orientales de planicie pueden tener hasta 15 o 20 miembros. Nunca se separan. Están siempre cerca del macho dominante, quien controla todos los movimientos y la seguridad de cada individuo.
    11Las familias de gorilas orientales de planicie pueden tener hasta 15 o 20 miembros. Nunca se separan. Están siempre cerca del macho dominante, quien controla todos los movimientos y la seguridad de cada individuo.