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OPINIÓN i

Una oportunidad de volver a ver nuestros paisajes idealizados

Necesitamos hacer un balance durante esta pandemia para proteger nuestro futuro

Agricultores en Kenia que usan una técnica de regeneración natural sostenible
Agricultores en Kenia que usan una técnica de regeneración natural sostenible

Con demasiada frecuencia, nuestros estilos de vida híper ocupados nos impiden pensar hacia dónde nos dirigimos. Si hay algún beneficio en el aislamiento, podría ser la oportunidad de reflexionar sobre de dónde venimos, a dónde queremos llegar y cómo llegamos allí.

En el tiempo que he estado trabajando en terreno, he colaborado mano a mano con comunidades que sufren los impactos de la deforestación, la degradación de la tierra y el cambio climático en 26 países distintos. Como parte de ese trabajo, a menudo llevo a cabo talleres donde una de las primeras actividades es lo que llamo Pasado, Presente, Futuro. Pido a las personas que describan cómo era la vida cuando eran niños, cómo es ahora y cómo será la vida de sus hijos si no se toman medidas correctivas.

Los resultados son asombrosamente coincidentes. En general, las personas describen cómo la lluvia era más predecible y segura, los campos producían suficiente para comer, los arroyos fluían todo el año, había más diversidad, mayor número de plantas y animales salvajes. Hoy, en su mayoría relatan historias tristes de escasez, clima adverso y pobreza extrema. Pregunto: "Si no cambiamos ningún comportamiento, ¿qué pasa con el futuro?". Las respuestas son sorprendentes: "Será un infierno en la tierra; tendremos que dejar todo lo que sabemos y amamos y emigrar a la ciudad capital; y lo más impactante, ¡nos convertiremos en caníbales!".

Este ejercicio se ha convertido en una de las herramientas más poderosas que utilizo para estimular la reflexión que puede conducir a un cambio de comportamiento positivo. La gente se indigna: "No, no queremos ese futuro sombrío para nosotros o nuestros hijos". Y comienzan a preguntar: "¿Pero qué podemos hacer de manera diferente?".

Tony Rinaudo en Etiopía
Tony Rinaudo en Etiopía

¿Qué hay de nosotros? Me gustaría que pensásemos aquí de igual manera: cuando termine o se reduzca la crisis, si continuamos los negocios como de costumbre, ¿hacia dónde nos dirigimos y cuál será el impacto en nosotros y en nuestros hijos si nuestro comportamiento hacia el planeta y entre nosotros sigue igual?

Afortunadamente, sabemos las respuestas. Sabemos muy bien a dónde nos dirigimos. Los recientes incendios forestales, la extinción de los arrecifes de coral, la desaparición de los bosques de algas marinas, las sequías y tormentas, la inminente extinción de más de un millón de especies únicas y la aparición de nuevas enfermedades son presagios de lo que vendrá, si no cambiamos el comportamiento.

Una nueva enfermedad infecciosa emerge en humanos cada cuatro meses. De estos, el 75% proviene de animales, según ONU Medio Ambiente. El cambio climático, los cambios provocados por el hombre en la naturaleza y los que perturban la biodiversidad, como la deforestación, la producción intensiva de agricultura y ganadería o el creciente comercio ilegal de vida silvestre, pueden aumentar el contacto y la transmisión de enfermedades de animales a humanos, como la covid-19.

Hemos recibido muchas y variadas advertencias. Estas advertencias no son desvaríos de los alarmistas. Ya no son discutibles. Estas advertencias son los canarios en la mina de carbón, y esos canarios están cerca de tomar su último aliento. Deberíamos movernos con una acción decisiva y correctiva antes de que sea demasiado tarde.

Lamentablemente, si bien el mundo desarrollado parece ser capaz de adaptarse, los más vulnerables y marginados del mundo no están preparados para lo que está por venir. Solo a raíz de la crisis de la covid-19, la organización World Vision estima que los efectos secundarios de la crisis están poniendo en riesgo la vida de al menos 30 millones de niños, millones de los cuales están desplazados, viven en la pobreza urbana, conflictos o áreas superpobladas, con acceso limitado a la asistencia sanitaria. Nuestra peor pesadilla es el virus que se afianza en estas condiciones.

Cuando superemos la crisis de la covid-19, tendremos que redoblar nuestros esfuerzos para evitar los estragos previstos del cambio climático.

World Vision ya está respondiendo en 70 países, con el objetivo de llegar a 72 millones de personas, en una respuesta de 350 millones de dólares. Pero si bien la organización está abordando activamente los problemas inmediatos, también está enfocada en abordar las causas fundamentales, incluida la reversión de la deforestación y la degradación de la tierra, y a través de eso, el cambio climático. Estos proyectos se llevan a cabo mediante la participación de las comunidades para restaurar y mantener sus bosques y tierras y utilizar enfoques agrícolas sostenibles. Cuando superemos la crisis de la covid-19, tendremos que redoblar nuestros esfuerzos para evitar los estragos previstos del cambio climático.

Gran parte de lo que hago en mis talleres es convertir a los enemigos en amigos, enemigos de los árboles y la naturaleza en amigos de la naturaleza. Enseño que al trabajar con la naturaleza en lugar de destruirla, la naturaleza satisfará nuestras necesidades y tendremos un futuro mejor para nosotros y nuestros hijos. Yo llamo a esto "paisajes mentales idealizados" para reverdecer los paisajes de nuestro entorno.

En este punto de la historia, cuando nos hemos visto obligados a detenernos y, con suerte, a reflexionar sobre las cosas que importan, ¿qué nos impide volver a renovar nuestros propios paisajes idealizados? ¿Y hacer lo que se requiere para evitar el cambio climático peligroso, para mantener y restaurar bosques y ecosistemas, para gestionar de manera sostenible nuestra tierra y dejar de contaminar?

Vale la pena hacer una pausa y reflexionar sobre estas cosas. La científica y activista india Vandana Shiva escribió lo siguiente, con motivo del Día de la Madre Tierra de este año: "La tierra nos ha dado un mensaje claro a través de la pandemia de coronavirus. Es nuestro imperativo moral aprovechar este momento para hacer una transición a una civilización ecológica, por lo que sembramos las semillas de un futuro común para la humanidad y todos los seres".

Nos debemos a nosotros mismos y a nuestros hijos cambiar nuestro comportamiento.

Tony Rinaudo es asesor principal de Acción Climática en World Vision, especialista en una técnica de regeneración natural de la tierra gestionada por los agricultores (FMNR).

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