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La resistencia de los más castigados

La resistencia de los más castigados

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Lastrados por un conflicto que ya dura 25 años, los habitantes de República Democrática del Congo sobreviven contra viento y marea

  • Transeúntes y conductores circulan por una calle de Goma, capital y mayor urbe de la provincia de Kivu Norte, localizada en el noreste de la República Democrática del Congo (RDC).
    1Transeúntes y conductores circulan por una calle de Goma, capital y mayor urbe de la provincia de Kivu Norte, localizada en el noreste de la República Democrática del Congo (RDC). EFE
  • Puesta de sol desde una de las colinas que rodean a la ciudad congoleña de Goma, noreste de la República Democrática del Congo (RDC). rnrn
    2Puesta de sol desde una de las colinas que rodean a la ciudad congoleña de Goma, noreste de la República Democrática del Congo (RDC). EFE
  • Una mujer otea la puesta de sol desde una colina a las afueras de la ciudad congoleña de Goma, noreste de la República Democrática del Congo (RDC).
    3Una mujer otea la puesta de sol desde una colina a las afueras de la ciudad congoleña de Goma, noreste de la República Democrática del Congo (RDC). EFE
  • Cascos Azules del contingente indio que la Misión de Paz de la ONU (Monusco) mantiene en el noreste de la República Democrática del Congo (RDC) se dirigen en sus todoterrenos a una misión de reconocimiento en la aldea de Mutaho, a pocos kilómetros al norte de la ciudad congoleña de Goma.
    4Cascos Azules del contingente indio que la Misión de Paz de la ONU (Monusco) mantiene en el noreste de la República Democrática del Congo (RDC) se dirigen en sus todoterrenos a una misión de reconocimiento en la aldea de Mutaho, a pocos kilómetros al norte de la ciudad congoleña de Goma. EFE
  • Una mujer pela guisantes mientras un contingente de cascos azules indios de la Misión de Paz de la ONU en la República Democrática del Congo (RDC), la Monusco, lleva a cabo una misión de reconocimiento en la aldea de Mutaho, localizada a pocos kilómetros al norte de la ciudad congoleña de Goma, noreste del país.
    5Una mujer pela guisantes mientras un contingente de cascos azules indios de la Misión de Paz de la ONU en la República Democrática del Congo (RDC), la Monusco, lleva a cabo una misión de reconocimiento en la aldea de Mutaho, localizada a pocos kilómetros al norte de la ciudad congoleña de Goma, noreste del país. EFE
  • Cascos Azules de origen indio de la Misión de Paz de la ONU en la República Democrática del Congo (Monusco) se apresuran durante una misión de reconocimiento en la aldea de Mutaho, a pocos kilómetros al norte de la ciudad congoleña de Goma, noreste de la RDC.
    6Cascos Azules de origen indio de la Misión de Paz de la ONU en la República Democrática del Congo (Monusco) se apresuran durante una misión de reconocimiento en la aldea de Mutaho, a pocos kilómetros al norte de la ciudad congoleña de Goma, noreste de la RDC. EFE
  • rnNiños de la aldea congoleña de Mutaho, localizada a pocos kilómetros al norte de la ciudad congoleña de Goma, noreste de la República Democrática del Congo (RDC), descansan cerca de una tienda humanitaria de la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur).rn
    7 Niños de la aldea congoleña de Mutaho, localizada a pocos kilómetros al norte de la ciudad congoleña de Goma, noreste de la República Democrática del Congo (RDC), descansan cerca de una tienda humanitaria de la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur). EFE
  • Niños de la aldea congoleña de Mutaho, localizada a pocos kilómetros al norte de la ciudad congoleña de Goma, noreste de la República Democrática del Congo (RDC), juegan cerca de una cabaña de madera mientras un contingente de la misión de paz de la ONU en la República Democrática del Congo (RDC), la Monusco, lleva a cabo una misión de reconocimiento en su poblado. rnrn
    8Niños de la aldea congoleña de Mutaho, localizada a pocos kilómetros al norte de la ciudad congoleña de Goma, noreste de la República Democrática del Congo (RDC), juegan cerca de una cabaña de madera mientras un contingente de la misión de paz de la ONU en la República Democrática del Congo (RDC), la Monusco, lleva a cabo una misión de reconocimiento en su poblado. EFE
  • Retrato de un casco azul indio de la Misión de Paz de la ONU en la República Democrática del Congo (Monusco). Se trata de la más longeva y costosa de las Naciones Unidas, con unos 16.000 cascos azules desplegados en este país con la finalidad de garantizar una mayor estabilidad entre la población civil frente a la presencia de más de un centenar de milicias y grupos armados.
    9Retrato de un casco azul indio de la Misión de Paz de la ONU en la República Democrática del Congo (Monusco). Se trata de la más longeva y costosa de las Naciones Unidas, con unos 16.000 cascos azules desplegados en este país con la finalidad de garantizar una mayor estabilidad entre la población civil frente a la presencia de más de un centenar de milicias y grupos armados. EFE
  • Un niño se asoma desde el cuarto de su casa, localizada en el barrio de Kasikko a las afueras de la ciudad de Goma, en el noreste de la República Democrática del Congo (RDC).
    10Un niño se asoma desde el cuarto de su casa, localizada en el barrio de Kasikko a las afueras de la ciudad de Goma, en el noreste de la República Democrática del Congo (RDC). EFE
  • La congoleña Jacqueline Kavira Kamate, quien perdió su pierna derecha durante un ataque armado al camión en el que viajaba rumbo a la ciudad de Goma, se dispone a cruzar desde esta urbe a la vecina Ruanda para entregar mercancía, trabajo a cambio del que recibe algo de dinero para subsistir.
    11La congoleña Jacqueline Kavira Kamate, quien perdió su pierna derecha durante un ataque armado al camión en el que viajaba rumbo a la ciudad de Goma, se dispone a cruzar desde esta urbe a la vecina Ruanda para entregar mercancía, trabajo a cambio del que recibe algo de dinero para subsistir. EFE
  • Una mujer herida en el brazo descansa junto a su hijo en una de las camas del Hospital de CBCA Ndosho, uno de los centros de referencia en Goma para tratar heridas de bala. Muchos de los heridos en el conflicto que asuela el noreste de la República Democrática del Congo desde hace más de dos décadas acuden aquí.
    12Una mujer herida en el brazo descansa junto a su hijo en una de las camas del Hospital de CBCA Ndosho, uno de los centros de referencia en Goma para tratar heridas de bala. Muchos de los heridos en el conflicto que asuela el noreste de la República Democrática del Congo desde hace más de dos décadas acuden aquí. EFE
  • Una bebé de seis meses descansa sobre su madre en una silla del Hospital de CBCA Ndosho, localizado en la ciudad congoleña nororiental de Goma, momentos antes de que le limpien en el quirófano una herida de bala.
    13Una bebé de seis meses descansa sobre su madre en una silla del Hospital de CBCA Ndosho, localizado en la ciudad congoleña nororiental de Goma, momentos antes de que le limpien en el quirófano una herida de bala. EFE
  • Médicos del Hospital de Ndosho en la ciudad de Goma, noreste de la República Democrática del Congo, ponen un pañal a una bebé de seis meses después de limpiarle una herida de bala en su pierna derecha.
    14Médicos del Hospital de Ndosho en la ciudad de Goma, noreste de la República Democrática del Congo, ponen un pañal a una bebé de seis meses después de limpiarle una herida de bala en su pierna derecha. EFE
  • Katungu Sasita descansa en la habitación de mujeres del centro de rehabilitación Shirika La Umoja, en Goma, noreste de la República Democrática del Congo, donde está pasando unas semanas mientras le diseñan una pierna ortopédica a medida.
    15Katungu Sasita descansa en la habitación de mujeres del centro de rehabilitación Shirika La Umoja, en Goma, noreste de la República Democrática del Congo, donde está pasando unas semanas mientras le diseñan una pierna ortopédica a medida. EFE
  • Un enfermero del centro de rehabilitación Shirika La Umoja (“La comunidad lleva a la unidad”, en lengua suajili), en Goma, se dispone a diseñar una escayola para la cuarta pierna ortopédica de la paciente Katungu Sasita, quien la perdió tras recibir un disparo de un grupo de rebeldes ruandeses mientras labraba la tierra en Nyamilima, una pequeña aldea de la República Democrática del Congo.
    16Un enfermero del centro de rehabilitación Shirika La Umoja (“La comunidad lleva a la unidad”, en lengua suajili), en Goma, se dispone a diseñar una escayola para la cuarta pierna ortopédica de la paciente Katungu Sasita, quien la perdió tras recibir un disparo de un grupo de rebeldes ruandeses mientras labraba la tierra en Nyamilima, una pequeña aldea de la República Democrática del Congo. EFE
  • Pacientes del centro de rehabilitación Shirika La Umoja, en Goma, realizan ejercicios de rehabilitación y movilidad con sus nuevas piernas ortopédicas. Muchos de los civiles afectados por el conflicto que sufre el noreste del Congo desde hace dos décadas reciben tratamiento médico en Goma.
    17Pacientes del centro de rehabilitación Shirika La Umoja, en Goma, realizan ejercicios de rehabilitación y movilidad con sus nuevas piernas ortopédicas. Muchos de los civiles afectados por el conflicto que sufre el noreste del Congo desde hace dos décadas reciben tratamiento médico en Goma. EFE
  • Una joven descansa apoyada en una de las camas de la habitación de mujeres del centro de rehabilitación Shirika La Umoja, en Goma, noreste de la República Democrática del Congo, donde pueden hospedarse mientras esperan sus nuevas ortopedias.
    18Una joven descansa apoyada en una de las camas de la habitación de mujeres del centro de rehabilitación Shirika La Umoja, en Goma, noreste de la República Democrática del Congo, donde pueden hospedarse mientras esperan sus nuevas ortopedias. EFE
  • Niños se arremolinan en las calles de un barrio periférico de la ciudad de Goma, noreste de la República Democrática del Congo (RDC).
    19Niños se arremolinan en las calles de un barrio periférico de la ciudad de Goma, noreste de la República Democrática del Congo (RDC). EFE
  • Un grupo de niños de Goma pasa el rato, todos sentados en una calle, mientras la más pequeña duerme en el regazo de otra de ellas.
    20Un grupo de niños de Goma pasa el rato, todos sentados en una calle, mientras la más pequeña duerme en el regazo de otra de ellas. EFE
  • Unos hombres recorren una bulliciosa calle de la ciudad de Goma, la capital de la provincia de Kivu del Norte, en el noreste de la República Democrática del Congo (RDC).
    21Unos hombres recorren una bulliciosa calle de la ciudad de Goma, la capital de la provincia de Kivu del Norte, en el noreste de la República Democrática del Congo (RDC). EFE
  • Unos conductores se disponen a atravesar un puesto de control contra el ébola en la zona portuaria de Goma, noreste de la República Democrática del Congo (RDC) y colindante con el lago Kivu. Desde agosto de 2018, más de 2.250 personas han fallecido en el país en la que es hasta ahora la más mortífera epidemia, la del ébola. El coronavirus ha infectado ya a más de 300 personas y 25 han muerto en los últimos días de abril. En estos puestos de control, a los conductores y viandantes se les toma la temperatura corporal y se les obliga a lavarse las manos.
    22Unos conductores se disponen a atravesar un puesto de control contra el ébola en la zona portuaria de Goma, noreste de la República Democrática del Congo (RDC) y colindante con el lago Kivu. Desde agosto de 2018, más de 2.250 personas han fallecido en el país en la que es hasta ahora la más mortífera epidemia, la del ébola. El coronavirus ha infectado ya a más de 300 personas y 25 han muerto en los últimos días de abril. En estos puestos de control, a los conductores y viandantes se les toma la temperatura corporal y se les obliga a lavarse las manos. EFE
  • Trabajadores de la Organización Internacional de las Migraciones (OIM) comandan un puesto de control contra el ébola en la zona portuaria de Goma, noreste de la República Democrática del Congo y colindante al lago Kivu. Desde agosto de 2018, más de 2.250 personas han fallecido y ya son más de 3.400 los contagiados en la que ya es la más mortífera epidemia de ébola del Congo. En estos puestos de control, a los conductores y viandantes se les toma la temperatura corporal y se les obliga a lavarse las manos.
    23Trabajadores de la Organización Internacional de las Migraciones (OIM) comandan un puesto de control contra el ébola en la zona portuaria de Goma, noreste de la República Democrática del Congo y colindante al lago Kivu. Desde agosto de 2018, más de 2.250 personas han fallecido y ya son más de 3.400 los contagiados en la que ya es la más mortífera epidemia de ébola del Congo. En estos puestos de control, a los conductores y viandantes se les toma la temperatura corporal y se les obliga a lavarse las manos. EFE
  • Una mujer amamanta a su hijo en la habitación de mujeres del centro de rehabilitación Shirika La Umoja, en Goma, noreste de la República Democrática del Congo, donde pueden hospedarse mientras esperan sus nuevas ortopedias.
    24Una mujer amamanta a su hijo en la habitación de mujeres del centro de rehabilitación Shirika La Umoja, en Goma, noreste de la República Democrática del Congo, donde pueden hospedarse mientras esperan sus nuevas ortopedias. EFE
  • Retrato del congoleño Davide Kasereka, de cinco años, quien recibió un disparo en el cráneo en abril de 2018 a manos de un agente de policía ebrio en la ciudad de Goma, capital de la provincia de Kivu de Norte en el noreste de la República Democrática del Congo (RDC).
    25Retrato del congoleño Davide Kasereka, de cinco años, quien recibió un disparo en el cráneo en abril de 2018 a manos de un agente de policía ebrio en la ciudad de Goma, capital de la provincia de Kivu de Norte en el noreste de la República Democrática del Congo (RDC). EFE