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Ricky Gervais, el cómico que se ríe de todo y de todos

"La gente piensa que como humorista soy un provocador, pero nada me gusta más que un final feliz", asegura el también director y actor británico, que presenta por quinto año la gala de los Globos de Oro

El director, actor y cómico Ricky Gervais.
El director, actor y cómico Ricky Gervais. GTRES

Ricky Gervais se ríe de todo y de todos. El cómico británico, de 58 años, habla sin tapujos y una aparente falta de respeto de Dios, el sida, bebés muertos, el Holocausto y las personas trans. La irreverencia y el sarcasmo son parte indisoluble de sus monólogos y actuaciones, ante los que ha ido cosechando un fiel grupo de seguidores y otro tanto de detractores. Pero eso a él le da igual. Tras revolucionar la televisión a comienzos de siglo con la serie The Office, Gervais ha dirigido y actuado en diversas películas y series, como la premiada Extras —de la BBC o After Life su última producción de Netflix. En esta misma plataforma lanzó el pasado año un especial de comedia y este domingo volverá a ser el anfitrión por quinto año de los Globos de Oro.

Tras presentar la gala entre 2010 y 2012, parecía que iba a ser difícil que el británico repitiese en una ceremonia en la que había machacado hasta a los propios premios. “Por si alguien no lo sabe, los Globos de Oro son como los Oscar pero con mucho menos prestigio. Si los Oscar son Kate Middleton, los Globo de Oro son Kim Kardashian. Un poco más ruidosos, más cutres, más alcohólicos y más fáciles de comprar”, soltó. Pero en 2016, cerveza en mano, volvió a subir al escenario a burlarse de todos los presentes durante tres horas que, pese a sus esfuerzos, ni él consiguió amenizar. El próximo domingo, según ha afirmado Gervais a ET Canada, será su último intento en esta ceremonia que tanta críticas despierta: “Hay un límite. Hay muchas razones para no hacer los Globos de Oro”.

Este inglés de 58 años no siempre quiso dedicarse a provocar a la gente con su humor. Durante sus últimos años en el University College de Londres formó el grupo Seona Dancing. Entonces tenía 20 años y los únicos dos sencillos que lanzaron solo lograron cierto éxito entre los adolescentes de Filipinas. “Mi mayor error no fue ser músico. Ese es el sueño de cualquier chaval. Mi gran error es que quise ser una estrella del pop. Si me hubiera conformado con ser músico… pero no, quise ser David Bowie. Y lo llevo lamentando 30 años”, afirmó en 2014 en una entrevista con EL PAÍS. Poco después ejerció de representante de una banda tributo a Queen llamada Suede. Finalmente, en el 2000, Channel 4 le dio la oportunidad de lanzar su primer programa de humor, Meet Ricky Gervais.

Más de 30 años y 20 producciones después, Gervais se considera ante todo escritor y monologuista. “La gente piensa que como humorista soy un provocador, pero nada me gusta más que un final feliz, el humor optimista de un par de idiotas como Laurel y Hardy, probablemente la mayor influencia de mi carrera”, confesó en la misma revista.

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El pasado 16 de noviembre la gira de su nuevo espectáculo, SuperNature, le llevó hasta Madrid. La expectación por la primera y única actuación del cómico en España provocó que el 80% de las entradas se agotara a las 72 horas de salir a la venta. Gervais ha sido el último humorista superfamoso en aprovechar la ola de contratos millonarios con Netflix. La cifra nunca se hizo pública de forma oficial, pero según Business Insider, el inglés ha recibido 40 millones de dólares (32 millones de euros) por dos especiales. El primero, Humanity, está disponible en la plataforma desde 2018. El segundo será este último show, que se prevé que se emita a lo largo de este año.

Gervais ha luchado de forma continua para hacer entender que sus creencias e ideas personales y lo que dice en sus espectáculos no son lo mismo, al menos en la mayoría de las ocasiones. “La razón por la que puedo decir lo que digo es porque he creado un humor que considero a prueba de balas. Puedo afianzarme en su valor cómico. No es que yo crea en cada parte de esas bromas. Es una búsqueda intelectual hecha para desorientar”, se defendía este año de los múltiples ataques a su sentido del humor en la revista Vanity Fair.

Al igual que lo hace sobre el escenario, Gervais está acostumbrado a poner a prueba los límites del humor en las redes sociales. Pero también aprovecha estas plataformas para mostrar su faceta como activista por los derechos de los animales. Además de inundar su cuenta de Instagram con imágenes de sus mascotas, el cómico vivió su momento más polémico en España en 2015. “Pobre toro aterrorizado. Prohíban los deportes crueles”, escribió sobre la tauromaquia cuando se enteró por el tabloide Daily Mirror del fallecimiento de Miguel Ruiz Pérez, de 29 años, tras ser corneado en un concurso de anillas de la localidad navarra de Lerín. “Que le jodan a cualquiera que torture a un animal por diversión”, añadió entonces en su cuenta de Facebook.

Gervais comparte esta pasión por los animales con su pareja, la autora y productora Jane Fallon, con quien mantiene una relación desde la década de los ochenta. En 2010 afirmó en The Times que no se han casado porque “no tiene sentido tener una verdadera ceremonia ante los ojos de dios ya que no hay dios”. El ateísmo del que tanta gala hace sobre el escenario sí parece compartirlo en la vida real. La pareja tampoco ha tenido hijos. “No nos imaginamos dedicando a ello 16 años de nuestras vidas. Y hay demasiados niños, por supuesto”, señaló. Pero el cómico tiene una amplia familia, de la que ha presumido estas Navidades en sus redes sociales publicando una divertida imagen.

El cariño que siente por los perros también se ha dejado traslucir en su última serie, After Life. El dolor por la pérdida y cómo afrontar el duelo son la espina dorsal de la ficción que protagoniza. En ella, el actor, tras la muerte de su esposa de cáncer, entra en una depresión en la que da vía libre a una honestidad verbal más que grosera. Y el único ser vivo al que parece poder amar aún es su perro. “Sé que algunas personas no van a entenderla [la serie]. Pensarán que es morbosa, mezquina o negativa. Pero espero que todos veáis lo positiva y alegre que es en definitiva. Como la vida misma”, dijo Gervais en sus redes sociales horas antes de estrenarse este drama lleno de comedia cuya segunda temporada llegará este año.

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