Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los frutos secos y las semillas son la principal causa de atragantamiento en niños entre uno y cuatro años

Estos menores carecen de molares y de coordinación entre la deglución y cierre de la glotis. En 2019, tres menores han fallecido por esta causa

Comer frutos secos y semillas son la principal causa de atragantamiento en niños entre uno y cuatro años en España, según informa la Sociedad de Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR). Esto se debe a que carecen de molares, tienen tendencia a meterse todo en la boca y no coordinan adecuadamente entre la deglución y el cierre de la glotis. Otra franja de edad susceptible a estos accidentes domésticos es entre nueve y 12 años, aunque en esta etapa la principal causa es que los pequeños ingieren capuchones de bolígrafo o pilas de botón. Aunque el atragantamiento no es muy común, sí que sus consecuencias pueden ser graves e, incluso, llevar a la muerte.

En España la mortalidad se cifra en nueve casos por cada 1.000 accidentes por cuerpos extraños respiratorios en niños, según informan desde la misma sociedad. Exactamente, en 2018, fallecieron cuatro menores de 14 años atragantados por objetos y tres más por alimentos. De los casos alimentarios, un 65% están causados por frutos secos. Y el que tiene un mayor riesgo es el cacahuete, explicaba Fernando Panzino, coordinador del Grupo de Trabajo de Lesiones no intencionadas de la Sociedad de Urgencias Pediátricas. En los últimos meses se han conocido tres casos de menores que han muerto por esta causa: la Nochevieja pasada una niña fallecía por una uva en Gijón; en marzo, por un globo en Olot (Gerona) y el pasado mayo, otro pequeño a causa de un fruto seco en Badajoz.

En otros países, estas cifras son mayores. Por ejemplo, en Estados Unidos, la muerte por asfixia secundaria a aspiración de cuerpos extraños es la cuarta causa más común de muerte accidental y la segunda causa de muerte doméstica, que además, es evitable, según explica Asociación de Pediatría Americana. Es más, según la misma organización, un niño muere por atragantamiento cada cinco días en ese país.

Hay que puntualizar que los expertos no rechazan que los menores consuman frutos secos, que consideran saludables, pero sí que recomiendan molerlos o usarlos como ingrediente cuando los niños tienen menos de seis años.

Lo más importante es la prevención

La aspiración de un cuerpo extraño es una urgencia pediátrica que precisa de un diagnóstico y tratamiento precoz. “Para evitar riesgos es importante sospechar esta patología en niños en edad de riesgo, que presenten tos y disnea de instauración brusca. Su sospecha obliga a la realización de una fibrobroncoscopia exploratoria y a extraerlos mediante broncoscopia rígida o flexible”, explica el doctor Anselmo Andrés, neumólogo pediatra y miembro de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), en un comunicado.

“Cuando un niño llega con tos persistente, hipoventilación focal o un cuadro de broncoespasmo que no mejora, el médico debe pensar siempre en la posibilidad de que exista un cuerpo extraño alojado en la vía respiratoria”, añade el doctor. Según explica, la exploración clínica ayuda en el diagnóstico, pero esta puede ser normal cuando se trata de pequeños cuerpos extraños distales en los bronquios, por lo que debemos insistir en la sospecha diagnóstica. El siguiente paso sería la radiografía de tórax en la que es posible ver un objeto si este es metálico, pero que en al menos un 10-15% de los casos también resulta normal, por lo que la recomendación es realizar una fibrobroncoscopia exploratoria. “En cuanto al tratamiento de elección para la extracción de cuerpos extraño en vía aérea en niños es la broncoscopia rígida o la fibrobroncoscopia”, termina Andrés.

En lo que todos los expertos coinciden es en que la vigilancia de cuidadores, padres y expertos es fundamental para que esto no pueda suceder.

Medidas preventivas

  • Se debe enseñar a los niños a que no deben meterse objetos extraños en oídos, nariz u otros orificios.
  • Procure que no jueguen con servilletas, bolsas de plástico, pilas o cualquier otra cosa que sea de pequeño tamaño.
  • No deben dejarse objetos de pequeño tamaño al alcance de los niños que empiezan a caminar y, en general, de niños menores de tres años.
  • Tampoco juguetes que sean desmontables o tengan piezas pequeñas o botones.
  • Enséñeles a masticar bien los alimentos antes de tragarlos.
  • Oriente a los niños para que coman bien sentados en la mesa, que no lo hagan ni acostados, ni jugando o corriendo.
  • Los niños menores de cinco años no deben comer frutos secos (pipas, cacahuetes, avellanas, etcétera) ni frutos con hueso (como aceitunas, cerezas, etcétera), por peligro de atragantamiento.

Puedes seguir De mamas & de papas en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información