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Inteligencia artificial y drones para hacer crecer los mejores aguacates

Las 'startups' agrícolas en América Latina y el Caribe se han multiplicado por dos en los últimos cinco años, lo que supone aires de cambio para los jóvenes en el medio rural

Cosecha en Campo Verde, en Brasil.

Perú es uno de los mayores productores de superalimentos del planeta. Pero hasta los superalimentos necesitan una ayuda de vez en cuando. Para eso nació hace apenas dos años SpaceAG. Esta empresa tecnológica brinda a los productores un escuadrón de drones e imágenes por satélite de sus fincas para controlar que sus aguacates crecen hermosos y sin nada que les perturbe.

SpaceAG es una de las 450 startups que han surgido en los últimos años en América Latina y El Caribe dedicadas al mundo rural. En 2013 apenas llegaban a 200. Un aumento que muestra el empuje innovador de esta región exportadora por excelencia de alimentos. "Existe una mejor convergencia tecnológica, el consumidor cada vez exige más y la preocupación medioambiental obliga a que las prácticas agrícolas sean más sostenibles y eficientes", resume Ana Castillo, experta de Banco Interamericano de Desarrollo y autora de una publicación sobre cómo evoluciona el llamado Agtech en la región.

¿Se puede hablar de boom? Todavía no, advierten los autores de esta investigación. A la vez, también reconocen que hay "áreas con potencial de disrupción". Este es el caso de los procesos vinculados a la mejora de cultivos, la producción de nuevas alternativas para proteínas animales, y tecnologías para la reducción o mitigación de emisiones de gases de efecto invernadero. La experta aventura que conforme el sector vaya disponiendo de una mayor colección de datos, "la inteligencia artificial va a propiciar el desarrollo algoritmos que permitan predecir situaciones".

En un ilustrativo artículo publicado hace apenas seis meses en el blog del Foro Económico Mundial, la fundadora de la empresa de Agtech Terramera, Karn Manhas, desgranaba las razones de la silenciosa explosión de este mercado: "Esta disrupción es tan única precisamente porque es totalmente necesaria. A diferencia de la continua necesidad de Apple de convencer a los consumidores de que compren nuevos productos a través de la obsolescencia planificada, el mercado Agtech crecerá orgánicamente (de hecho, exponencialmente) con el tiempo". El mismo artículo apuntaba dos cifras significativas: Dubai acaba de invertir 203 millones en de euros en este sector inversiones agtech; y el Softbank japonés, 200.

El 41% de las empresas incluidas en esta investigación basan su innovación en los sensores, que permiten controlar y regular cuestiones como los riegos al milímetro

Brasil y Argentina concentran la mayor parte de esta red de emprendimiento en el campo, solo esos dos países representan el 75% de las soluciones innovadores aplicadas a la agricultura y ganadería. "Representan los mercados locales más grandes y en muchos casos cuentan con mejor acceso a la tecnología, además de una masa crítica de profesionales dedicados a la agricultura extensiva", apunta Castillo. No obstante, también se observa una tendencia a la especialización y a la internacionalización.

En Brasil nació, por ejemplo, BeGreen, una compañía dedicada a contruir granjas urbanas. Una solución ganadora para todos: los consumidores tienen el producto a mano, los residuos de la ciudad se tratan y usan como fertilizante y pueden distribuir a restaurantes cercanos. La empresa desarrolló sensores para monitorear la producción y sistemas de producción de lluvias. En Argentina se fundó Eiwa, una startup que proporciona a los productores una plataforma digital con imágenes en alta resolución gracias a satélites, drones y sensores remotos, que luego procesan con algoritmos para ofrecer a sus clientes la posibildad de mejorar su toma de decisiones.

Los sensores están abriendo el camino. El 41% de las empresas incluidas en esta investigación basan su innovación en estos aparatos, que permiten controlar y regular cuestiones como los riegos al milímetro. El otro gran aliado es la geolocalización, como se veía en el ejemplo de la empresa peruana SpaceAG, y el uso de la tecnología móvil.

La especialista del BID augura que todo lo que está sucediendo ahora va a cambiar de manera radical el trabajo rural en el futuro, lo que supone una ventana de oportunidades para los jóvenes. "Es un sector muy especial, para trabajar en él se necesita una combinación de saberes. Hace falta conocimiento digital, sí, pero también de ciencias de la vida, robótica, conocimientos tradicionales...", detalla Castillo. Tal y como se especifica en el estudio del BID: "Los nuevos sistemas de producción modificarán la demanda laboral en determinadas zonas y requerirán un perfil de trabajado más capacitado. Esto representa un desafío, pero también una oportunidad para generar fuentes de trabajo más cualificadas".

Otro reto que se plantea en el futuro es el de la inclusión de la mujer en este tipo de emprendimiento. Actualmente solo el 11% de las empresas estudiadas cuenta con alguna fémina entre sus fundadores. Aun así, existe optimismo en el sector a la hora de incluir a la otra mitad de la ecuación en los procesos. "Históricamente han estado poco representadas en aspectos como la logística o la biotecnología, pero hay mucho campos en los que van a empezar a estar más presentes, por ejemplo a la hora de idear otros tipos de comercialización o estar al frente de la alimentación saludable", destaca Castillo.

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