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Técnicas de resistencia chipaya

Técnicas de resistencia chipaya

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Una comunidad considerada por muchos antropólogos como el pueblo más antiguo de Latinoamérica sobrevive hoy con dificultades en un apartado rincón de Bolivia

  • Filomeno Mollos extiende su brazo sobre más allá de la duna blanca y señala un punto indeterminado del paisaje. Los chipaya reclaman desde hace años parte del terreno del Salar de Coypasa como territorio originario. Alegan haber sido expoliados por sus vecinos aymaras, una de las etnias mayoritarias de Bolivia. Hay diversos contenciosos abiertos, aunque Filomeno, como otros chipaya, no tiene mucha esperanza en recuperar la tierra que un día fue suya.
    1Filomeno Mollos extiende su brazo sobre más allá de la duna blanca y señala un punto indeterminado del paisaje. Los chipaya reclaman desde hace años parte del terreno del Salar de Coypasa como territorio originario. Alegan haber sido expoliados por sus vecinos aymaras, una de las etnias mayoritarias de Bolivia. Hay diversos contenciosos abiertos, aunque Filomeno, como otros chipaya, no tiene mucha esperanza en recuperar la tierra que un día fue suya.
  • Filomeno Mollos esquila junto a su mujer su pequeño rebaño de 20 ovejas. El ganado es una parte importante de la vida de los chipaya; su lana sirve para fabricar sus característicos tejidos que luego venden en La Paz, aunque los rebaños son pequeños debido a la falta de forrajes en la zona. Filomeno, como muchos chipaya, se dedica a una multitud de oficios: es carpintero, electricista, agricultor, ganadero, mecánico, operador y presentador de radio.
    2Filomeno Mollos esquila junto a su mujer su pequeño rebaño de 20 ovejas. El ganado es una parte importante de la vida de los chipaya; su lana sirve para fabricar sus característicos tejidos que luego venden en La Paz, aunque los rebaños son pequeños debido a la falta de forrajes en la zona. Filomeno, como muchos chipaya, se dedica a una multitud de oficios: es carpintero, electricista, agricultor, ganadero, mecánico, operador y presentador de radio.
  • Eloy y Florencio “challan” antes de emprender la caza, ofreciendo  hojas de coca y ron café a la Pachamama o madre Tierra. Los ritos ceremoniales ligados al  permiso de la  naturaleza para las actividades extractivas son una parte esencial de la cultura chipaya.
    3Eloy y Florencio “challan” antes de emprender la caza, ofreciendo hojas de coca y ron café a la Pachamama o madre Tierra. Los ritos ceremoniales ligados al permiso de la naturaleza para las actividades extractivas son una parte esencial de la cultura chipaya.
  • Para los chipaya, la caza de aves lacustres es una forma de completar su dieta, compuesta a base de quinua, tubérculos y carne de llama, principalmente. Cada familia establece unos rígidos cupos de caza al año que varían en función del agua existente en la laguna y las aves que llegan a su terreno tras las migraciones.
    4Para los chipaya, la caza de aves lacustres es una forma de completar su dieta, compuesta a base de quinua, tubérculos y carne de llama, principalmente. Cada familia establece unos rígidos cupos de caza al año que varían en función del agua existente en la laguna y las aves que llegan a su terreno tras las migraciones.
  • A fines del mes de noviembre de cada año, en determinadas orillas o lagunas pequeñas de la cuenca lacustre, miles de pariwanas (flamencos) acuden para su cita reproductiva. Los chipaya han cazado flamencos desde tiempos inmemoriales, aunque durante los últimos años señalan preocupados que la sequía ha hecho que las áreas anegadas donde anidan se reduzcan a sitios muy pequeños y a menudo contaminados.
    5A fines del mes de noviembre de cada año, en determinadas orillas o lagunas pequeñas de la cuenca lacustre, miles de pariwanas (flamencos) acuden para su cita reproductiva. Los chipaya han cazado flamencos desde tiempos inmemoriales, aunque durante los últimos años señalan preocupados que la sequía ha hecho que las áreas anegadas donde anidan se reduzcan a sitios muy pequeños y a menudo contaminados.
  • El ‘squñi’ es una especie de honda formada por dos bolas de plomo unidas para enredar las patas del flamenco. El conjunto lo completan un hilo chillón para evitar que se pierda y un trozo de poliespán para que el arma flote durante los meses que hay agua en la laguna. Todo está unido a un cordel que mide exactamente la envergadura de un hombre.
    6El ‘squñi’ es una especie de honda formada por dos bolas de plomo unidas para enredar las patas del flamenco. El conjunto lo completan un hilo chillón para evitar que se pierda y un trozo de poliespán para que el arma flote durante los meses que hay agua en la laguna. Todo está unido a un cordel que mide exactamente la envergadura de un hombre.
  • Eloy Mamani, en el momento de disparar sobre el flamenco. En cada ayllu existe un cazador experto que es el encargado de abatir las presas y dirigir al grupo.
    7Eloy Mamani, en el momento de disparar sobre el flamenco. En cada ayllu existe un cazador experto que es el encargado de abatir las presas y dirigir al grupo.
  • Eloy succiona la sangre del pariwana cazado, existe la creencia entre los chipaya de que es buena para prevenir y curar la tuberculosis. La cultura chipaya incluye un aprovechamiento exhaustivo de los recursos de la naturaleza con un conocimiento milenario de las plantas medicinales.
    8Eloy succiona la sangre del pariwana cazado, existe la creencia entre los chipaya de que es buena para prevenir y curar la tuberculosis. La cultura chipaya incluye un aprovechamiento exhaustivo de los recursos de la naturaleza con un conocimiento milenario de las plantas medicinales.
  • Los chipaya se autodenominan “Hombres del Agua” o ‘qhas qut suñi’, entre otras cosas porque su principal fuente de alimentación y sus sistemas productivos han estado basados siempre en el manejo de este elemento y en el trabajo colectivo.
    9Los chipaya se autodenominan “Hombres del Agua” o ‘qhas qut suñi’, entre otras cosas porque su principal fuente de alimentación y sus sistemas productivos han estado basados siempre en el manejo de este elemento y en el trabajo colectivo.
  • Sebastiana Kespi probablemente sea la chipaya más famosa en toda Bolivia. De niña protagonizó  “Vuelve Sebastiana”, uno de los cortometrajes más conocidos del cine boliviano, en el que se denunciaban las duras condiciones de vida del pueblo chipaya  en todo el país. A pesar de haber sido galardonada recientemente con la Medalla al Mérito Cultural Boliviana, Sebastiana vive hoy en Santa Ana, a sus 76 años, en condiciones de extrema pobreza y afectada por Alzheimer.
    10Sebastiana Kespi probablemente sea la chipaya más famosa en toda Bolivia. De niña protagonizó “Vuelve Sebastiana”, uno de los cortometrajes más conocidos del cine boliviano, en el que se denunciaban las duras condiciones de vida del pueblo chipaya en todo el país. A pesar de haber sido galardonada recientemente con la Medalla al Mérito Cultural Boliviana, Sebastiana vive hoy en Santa Ana, a sus 76 años, en condiciones de extrema pobreza y afectada por Alzheimer.
  • El putuku es un tipo de construcción tradicional chipaya que se usa tanto para viviendas como para graneros, hecho de paja y adobe su forma  circular como una colmena la protege de  los fuertes vientos, sus muros de medio metro combaten las bajas temperaturas invernales.
    11El putuku es un tipo de construcción tradicional chipaya que se usa tanto para viviendas como para graneros, hecho de paja y adobe su forma circular como una colmena la protege de los fuertes vientos, sus muros de medio metro combaten las bajas temperaturas invernales.
  • Campos de quinua cerca de Santa Ana. Los chipaya cultivan a través del lameo, un trabajo comunal llevado a cabo por todas las familias del ayllu (comunidad), inundando los campos con las aguas del río Lauca enriquecidas con sedimentos arrastrados  tras las lluvias.
    12Campos de quinua cerca de Santa Ana. Los chipaya cultivan a través del lameo, un trabajo comunal llevado a cabo por todas las familias del ayllu (comunidad), inundando los campos con las aguas del río Lauca enriquecidas con sedimentos arrastrados tras las lluvias.
  • Germán Lázaro, lingüista y profesor, recreó por primera vez el alfabeto chipaya por escrito en 2005: 37 consonantes, cinco vocales normales y cinco vocales alargadas que, tras ser pronunciadas durante miles de años, empezaron a existir también desde esa fecha en papel.
    13Germán Lázaro, lingüista y profesor, recreó por primera vez el alfabeto chipaya por escrito en 2005: 37 consonantes, cinco vocales normales y cinco vocales alargadas que, tras ser pronunciadas durante miles de años, empezaron a existir también desde esa fecha en papel.
  • Doña Flora Mamani dirige la programación de Radio Chipaya, muy seguida por los ayllus de toda la zona. En el futuro su señal pretende llegar hasta Chile para ser escuchada por los chipaya emigrados. Por otra parte, la comunidad está desarrollando un proyecto turístico con más de cien guías capacitados y un albergue con capacidad para unas 30 personas.
    14Doña Flora Mamani dirige la programación de Radio Chipaya, muy seguida por los ayllus de toda la zona. En el futuro su señal pretende llegar hasta Chile para ser escuchada por los chipaya emigrados. Por otra parte, la comunidad está desarrollando un proyecto turístico con más de cien guías capacitados y un albergue con capacidad para unas 30 personas.