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Una mujer procesa los granos de arroz, en la localidad senegalesa de Richard Toll.
Una mujer procesa los granos de arroz, en la localidad senegalesa de Richard Toll.
UN AÑO EN SAINT LOUIS

Arrozales que dan autonomía a las mujeres

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Las agricultoras senegalesas contribuyen a mejorar la producción local de arroz, lo que les permite también gestionar sus empresas, su economía y sus decisiones

Región de Saint Louis (Senegal)
  • Las mujeres senegalesas participan de un 'sprint' de arroz en Senegal sin precedentes que ha provocado que su producción nacional, que fue de 469.648 toneladas en 2012, aumentara en 2018 a 1.132.795, según datos del ministerio de Agricultura. “Hace falta paciencia y muchos conocimientos. No se puede plantar y obtener los resultados rápido, ni es fácil. Pero esto nos permite también ser autónomas respecto a los hombres y alimentar, educar y mantener sana a la familia”, dice la agricultora Ndeye Gaye, propietaria de 32 hectáreas en Ross Bethio, en la región de Saint Louis.
    1Las mujeres senegalesas participan de un 'sprint' de arroz en Senegal sin precedentes que ha provocado que su producción nacional, que fue de 469.648 toneladas en 2012, aumentara en 2018 a 1.132.795, según datos del ministerio de Agricultura. “Hace falta paciencia y muchos conocimientos. No se puede plantar y obtener los resultados rápido, ni es fácil. Pero esto nos permite también ser autónomas respecto a los hombres y alimentar, educar y mantener sana a la familia”, dice la agricultora Ndeye Gaye, propietaria de 32 hectáreas en Ross Bethio, en la región de Saint Louis.
  • “Aquí consumimos muchísimo arroz, por eso vi que tenía que volcarme en esto (...) Y para no tener dependencia del exterior, que se consuma el senegalés primero”, dice Korka Diaw, una de las reconocidas y archipremiadas productoras de la zona, que cuenta que comenzó con un huerto de una hectárea y media en 1991 y ahora gestiona 150 hectáreas de arroz y 30 de horticultura. En ocasiones emplea hasta a 100 personas, y pertenece a la Red de Mujeres Agricultoras de Nord (Refan). En la imagen, en su almacen de sacos de arroz, en Richard Toll, en Senegal.
    2“Aquí consumimos muchísimo arroz, por eso vi que tenía que volcarme en esto (...) Y para no tener dependencia del exterior, que se consuma el senegalés primero”, dice Korka Diaw, una de las reconocidas y archipremiadas productoras de la zona, que cuenta que comenzó con un huerto de una hectárea y media en 1991 y ahora gestiona 150 hectáreas de arroz y 30 de horticultura. En ocasiones emplea hasta a 100 personas, y pertenece a la Red de Mujeres Agricultoras de Nord (Refan). En la imagen, en su almacen de sacos de arroz, en Richard Toll, en Senegal.
  • Los senegaleses toman una media de 78 kilos de arroz al año por habitante, según datos del ministerio de Comercio, que en su plataforma de trabajo que recoge Las maneras de mejorar la comercialización del arroz senegalés indica el aprovisionamiento de las estructuras del Estado a partir de la producción local, la regularización de las importaciones en función de la demanda estimada o la detención de la importación de arroz entero. Esta temporada, el kilo del producto local cuesta alrededor de 400 francos CFA (60 céntimos de euro) y el asiático el equivalente a 40 céntimos. En la imagen, cereales en el mercado de Saint Louis.
    3Los senegaleses toman una media de 78 kilos de arroz al año por habitante, según datos del ministerio de Comercio, que en su plataforma de trabajo que recoge Las maneras de mejorar la comercialización del arroz senegalés indica el aprovisionamiento de las estructuras del Estado a partir de la producción local, la regularización de las importaciones en función de la demanda estimada o la detención de la importación de arroz entero. Esta temporada, el kilo del producto local cuesta alrededor de 400 francos CFA (60 céntimos de euro) y el asiático el equivalente a 40 céntimos. En la imagen, cereales en el mercado de Saint Louis.
  • El ministerio de Agricultura lidera el Programa Nacional de Autosuficiencia del Arroz (PNAR) desde 2015. “El objetivo es fortalecer la promoción y el desarrollo del sector local del arroz mediante el aumento del territorio, la modernización de medios y métodos de producción y transformación, y la profesionalización de sus actores para mejorar la seguridad alimentaria y contribuir así a la lucha contra la pobreza”, informa el departamento. El ministerio cuenta también con el Programa de aceleración de la Agricultura Senegalesa (Pracas). En la imagen, un empleado de Korka Diaw frente a una cosechadora que necesita ser reparada, en Richard Toll.
    4El ministerio de Agricultura lidera el Programa Nacional de Autosuficiencia del Arroz (PNAR) desde 2015. “El objetivo es fortalecer la promoción y el desarrollo del sector local del arroz mediante el aumento del territorio, la modernización de medios y métodos de producción y transformación, y la profesionalización de sus actores para mejorar la seguridad alimentaria y contribuir así a la lucha contra la pobreza”, informa el departamento. El ministerio cuenta también con el Programa de aceleración de la Agricultura Senegalesa (Pracas). En la imagen, un empleado de Korka Diaw frente a una cosechadora que necesita ser reparada, en Richard Toll.
  • Con una pala a la espalda, el empleado Alassane Mbodji, supervisa que no se deslinden las parcelas de la cosecha de arroz de Diaw, una de las tareas más complicadas, según cuenta. “Hay que estar pendientes del agua, evitar los desbordamientos, que se respeten sus dimensiones”, apunta este agricultor de 25 años que duerme durante la temporada seca en una cabaña entre los cultivos. “En mi pueblo, Ndiaténe, apenas hay tierra en la que cosechar y en este trabajo hay futuro, me gusta y lo conozco bien”, señala a sus 25 años este padre de dos hijos. La atracción de la juventud al campo es uno de los grandes desafíos mundiales.
    5Con una pala a la espalda, el empleado Alassane Mbodji, supervisa que no se deslinden las parcelas de la cosecha de arroz de Diaw, una de las tareas más complicadas, según cuenta. “Hay que estar pendientes del agua, evitar los desbordamientos, que se respeten sus dimensiones”, apunta este agricultor de 25 años que duerme durante la temporada seca en una cabaña entre los cultivos. “En mi pueblo, Ndiaténe, apenas hay tierra en la que cosechar y en este trabajo hay futuro, me gusta y lo conozco bien”, señala a sus 25 años este padre de dos hijos. La atracción de la juventud al campo es uno de los grandes desafíos mundiales.
  • “El cambio climático reduce la productividad de la mayoría de los sistemas alimentarios y compromete los medios de vida de las personas que ya son vulnerables a la inseguridad alimentaria”, declara el exministro, que detalla las variedades de semillas que se han desarrollado estos años para ser resistentes al cambio climático, denominadas de ciclo corto, de tierras bajas y resistentes a la sal. “Su rendimiento ha sido mejorado y se ha adaptado a varios ecosistemas”, señala el exministro de Agricultura y de equipamiento rural Papa Abdoulaye Seck.
    6“El cambio climático reduce la productividad de la mayoría de los sistemas alimentarios y compromete los medios de vida de las personas que ya son vulnerables a la inseguridad alimentaria”, declara el exministro, que detalla las variedades de semillas que se han desarrollado estos años para ser resistentes al cambio climático, denominadas de ciclo corto, de tierras bajas y resistentes a la sal. “Su rendimiento ha sido mejorado y se ha adaptado a varios ecosistemas”, señala el exministro de Agricultura y de equipamiento rural Papa Abdoulaye Seck.
  • En el laboratorio de Centro Africano del Arroz, con una sede en Saint Louis, decenas de botes con distintos tipos de granos de arroz se disponen en una estantería y en cuencos que llevan los nombres de las variedades como Sahel o Nerica, que significa New Rice for Africa (Nuevo arroz para África). “En 2015 se homologaron 15 variedades distintas de arroz, todas naturales, ninguna genéticamente modificada”, explica Abdoulaye. “Es realmente increíble ver los cambios que hemos vivido. No solo en la cantidad, sino en la calidad del producto. Al principio la gente se quejaba porque no estaba bien empaquetado, no le gustaba el aroma, tenía piedras... también había más plagas, pero todo se ha ido mejorando”, señala Karim Traoré, investigador del Centro Africano de Arroz. En la imagen, a la izquierda, Amadou Abdoulaye Fall, director del Instituto Senegalés de Investigación Agrícola (ISRA) y a la derecha Karim Traoré, investigador del Centro Africano de Arroz, en Saint Louis.
    7En el laboratorio de Centro Africano del Arroz, con una sede en Saint Louis, decenas de botes con distintos tipos de granos de arroz se disponen en una estantería y en cuencos que llevan los nombres de las variedades como Sahel o Nerica, que significa New Rice for Africa (Nuevo arroz para África). “En 2015 se homologaron 15 variedades distintas de arroz, todas naturales, ninguna genéticamente modificada”, explica Abdoulaye. “Es realmente increíble ver los cambios que hemos vivido. No solo en la cantidad, sino en la calidad del producto. Al principio la gente se quejaba porque no estaba bien empaquetado, no le gustaba el aroma, tenía piedras... también había más plagas, pero todo se ha ido mejorando”, señala Karim Traoré, investigador del Centro Africano de Arroz. En la imagen, a la izquierda, Amadou Abdoulaye Fall, director del Instituto Senegalés de Investigación Agrícola (ISRA) y a la derecha Karim Traoré, investigador del Centro Africano de Arroz, en Saint Louis.
  • La directora de ONU Mujeres, Phumzile Mlambo-Ngcuka, visitó el pasado verano a las lideresas del sector del arroz en esta zona de Senegal, reunidas en la Red de Mujeres Agricultoras de Nord (Refan), donde puso en valor que las agricultoras representan hasta el 70% de la fuerza laboral del país y producen en más del 80% de los cultivos, según los datos de la agencia, que cuenta con un proyecto para crear puestos de venta y distribución de arroz en Dakar e imparte formación financiera a las mujeres. “Si le tuviera que decir a una joven que se dedicara a la agricultura le diría que es muy difícil, que hay que saber muchísimas cosas de higiene, de productos… que es duro y hace falta paciencia, que no puedes plantar y obtener de inmediato, pero a cambio te ganas tú tu propia vida”, concluye frente a su terreno Ndeye Gaye. En la imagen, una mujer limpia arroz en Richard Toll, en la región senegalesa de Saint Louis.
    8La directora de ONU Mujeres, Phumzile Mlambo-Ngcuka, visitó el pasado verano a las lideresas del sector del arroz en esta zona de Senegal, reunidas en la Red de Mujeres Agricultoras de Nord (Refan), donde puso en valor que las agricultoras representan hasta el 70% de la fuerza laboral del país y producen en más del 80% de los cultivos, según los datos de la agencia, que cuenta con un proyecto para crear puestos de venta y distribución de arroz en Dakar e imparte formación financiera a las mujeres. “Si le tuviera que decir a una joven que se dedicara a la agricultura le diría que es muy difícil, que hay que saber muchísimas cosas de higiene, de productos… que es duro y hace falta paciencia, que no puedes plantar y obtener de inmediato, pero a cambio te ganas tú tu propia vida”, concluye frente a su terreno Ndeye Gaye. En la imagen, una mujer limpia arroz en Richard Toll, en la región senegalesa de Saint Louis.