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“El Brexit original ocurrió hace medio millón de años”

El autor de 'Orígenes' propone una versión de la historia con la geología en el centro

Lewis Dartnell brexit
Lewis Dartnell, en Londres, durante la entrevista.

Lewis Dartnell (Reino Unido, 38 años) puede haber encontrado el modo más lógico de explicar por qué debemos desarrollar una conciencia ecológica. En vez de insistir en lo que estamos haciendo con la Tierra, el profesor de Comunicación de las Ciencias de la Universidad de Westminster ha expuesto en su libro Orígenes (Debate) que es más bien la Tierra la que nos ha hecho como somos. No pretende apuntarse a la moda de alumbrar una historia alternativa de la humanidad, pero cree necesario que se entienda que, detrás de determinadas civilizaciones, divisiones políticas o avances de la inteligencia humana, hay fenómenos telúricos como unas placas tectónicas en constante movimiento, unos cambios drásticos de temperatura o condiciones subterráneas que favorecen los rascacielos en Nueva York y los túneles en Londres.

Pregunta. Así que, al final, el Brexit, va a tener una explicación más geológica que política...

Respuesta. (Risas) En Orígenes cuento la historia del Brexit original, que ocurrió hace medio millón de años. Gran Bretaña estaba unida entonces al continente por una gran masa de tierra, una especie de puente, que unía las costas de Dover y Calais. Durante el periodo de deshielo se formó un gran lago que acabó cubriendo ese puente y separando a Gran Bretaña del resto de Europa.

P. ¿Y desde entonces esa querencia por ser otra cosa?

R. Eso ha sido muy importante para la historia del país. Hemos vivido rodeados de un foso de defensa, hemos sido una isla-castillo que no ha sido invadida por un ejército extranjero desde 1066. Eso influyó en el hecho de que no tuviéramos que gastar mucho en un ejército defensivo, como hicieron los Estados-nación de la Europa continental. Invertimos en una flota comercial que fue fundamental para el comercio con el exterior.

P. Al final va a tener lógica la salida de la UE...

R. En absoluto. El hecho de ser una isla ha tenido probablemente también efectos negativos. Por ejemplo, el modo en que los británicos se ven a sí mismos. Se ven al margen del resto de Europa, independientes. Y hoy eso es clarísimamente una tontería. Estamos interrelacionados económicamente, y si el Brexit sale adelante será muy negativo para el ciudadano medio.

P. Después de leer su libro, parece que las grandes protagonistas en la historia de la humanidad han sido las placas tectónicas.

R. Son protagonistas fundamentales en el desarrollo de nuestro planeta. Y es un asunto al que vuelvo una y otra vez. Fue un movimiento tectónico el que impulsó nuestra evolución como especie. Fueron las creadoras del primer entorno donde pudo desarrollarse la agricultura, surgieron las ciudades o comenzó a formarse la civilización de Mesopotamia.

P. Y son esos mismos movimientos tectónicos los que explican dos historias divergentes entre las orillas norte y sur del Mediterráneo.

R. El Mediterráneo ha sido un contenedor de diferentes culturas, civilizaciones e imperios, y la mayoría de ellos han surgido en la costa norte. Y la explicación tiene que ver con un desplazamiento de la masa continental. África se desplaza hacia el norte y presiona para crear un entorno montañoso. Por eso el norte [del Mediterráneo] es un conjunto de islas, archipiélagos, cabos, golfos. Una larga costa muy favorable para la cultura marítima que ha propiciado el comercio y el intercambio. La costa norte de África es plana, aburrida, poco favorable a ese desarrollo. No hay puertos naturales, quizá solo Egipto, con ese oasis lineal que son el Nilo y Cartago, que desafió durante un tiempo el poder de Roma.

P. Pero usted habla siempre de hace miles de años. ¿Influye hoy la geología en los asuntos del mundo?

R. Creo que la respuesta más lógica es que el mundo moderno es como es por miles de años de actividad geológica. Su impacto actual deriva del hecho de haber creado el entorno de las civilizaciones humanas y de las ciudades. En algunos casos observamos una correlación, como el hecho de que el Partido Laborista tuviera fuerza en el Reino Unido allá donde había carbón, y en otros casos sigue habiendo consecuencias muy directas. Si nos fijamos en la actual guerra comercial entre Estados Unidos y China, mucho tiene que ver con el suministro de metales raros. La mayoría de nosotros ni siquiera ha oído hablar de ellos, pero son indispensables para fabricar las pantallas táctiles, los teléfonos inteligentes o las armas más avanzadas. China suministra en torno al 80% de esos metales, y Estados Unidos no se puede permitir perder ese suministro en esta batalla comercial. China está logrando una enorme ventaja, porque allí es más barato recoger de las minas y refinar esos elementos raros que en ninguna otra parte del mundo. 

P. Cambio climático e inmigración. Usted parece tenerlo muy claro...

R. Cada vez que en historia se han producido cambios climáticos regionales, ha habido movimiento de personas. La gente se desplaza allá donde pueda alimentarse. Y eso va a ocurrir ahora de un modo más intenso con el calentamiento global, podemos empezar a ver migraciones masivas.

P. Pero solo la necesidad de alimentarse no puede ser la explicación. Muchos inmigrantes buscan un entorno en el que sea más fácil prosperar.

R. Por supuesto. Nadie discute que no sea la razón única. Pero en la historia hemos visto que la gente se desplaza siempre en busca del entorno donde pueda sobrevivir y vivir. Y por el calentamiento global, la gente que vive en aquellas regiones que comienzan a secarse tiene que salir. En la próxima década vamos a ver tendencia a la migración masiva.

 

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