Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Santa Cruz de Tenerife: raíles que unen

Un tranvía ha dado fuerte impulso a la movilidad en el área metropolitana formada por Santa Cruz y La Laguna

El tranvía que une Santa Cruz y La Laguna
El tranvía que une Santa Cruz y La Laguna

FLANQUEADAS por el mar y el macizo montañoso de Anaga, Santa Cruz de Tenerife y La Laguna forman un área metropolitana de más de 300.000 habitantes. A pesar de ser dos municipios, integran una auténtica macrociudad que se derrama vertiginosa hacia el mar. Y estas dos entidades tienen, entre otros, un moderno nexo común infraestructural: el trazado de un tranvía que ha venido a vertebrarlas. “El tranvía ha hecho más por unir Santa Cruz y La Laguna que todos los debates sobre la unificación de los dos municipios”, explica Andrés Muñoz, gerente de la empresa que lo gestiona, Metropolitano de Tenerife. Un extremo en el que coinciden los alcaldes de las dos ciudades, separadas administrativamente, pero estrechamente unidas desde el punto de vista urbano.

Áreas antes marginadas se conectan con las zonas céntricas

La línea 1 del tranvía es la más concurrida. En ella se agolpan estudiantes somnolientos y personas mayores que van a los dos hospitales de referencia de la isla. Este es el caso de Ana, que tiene 68 años. Camina con dificultad y son frecuentes sus visitas al hospital ubicado a varios kilómetros del centro de Santa Cruz de Tenerife. Antes debía coger un autobús y realizar transbordos, pero desde hace 12 años, con el tranvía, está a solo nueve minutos del centro hospitalario. “Para gente como yo ha sido algo muy bueno y necesario”, explica mientras el vagón inicia el ascenso hacia el municipio de La Laguna. Los vagones son cómodos y accesibles; Metropolitano de Tenerife ha sido pionero en materia de accesibilidad, siendo la primera infraestructura de estas características en España en obtener la certificación de accesibilidad universal otorgada por la agencia Aenor.

Una señal de tráfico de la línea de transporte.
Una señal de tráfico de la línea de transporte.

El tranvía continúa su ascenso hacia La Laguna y deambula por barrios que antes eran considerados marginales, peligrosos y que hasta su llegada se encontraban distantes del núcleo de las dos ciudades. Zonas como La Cuesta y Taco, en las que con el tranvía también ha llegado la transformación urbanística en ámbitos como las redes de saneamiento y de aguas pluviales. “Antes mucha gente del centro de Santa Cruz en su vida pasaba por aquí, pero ahora es diferente”, explica un usuario del popular barrio de Taco. A pesar de las reticencias iniciales, relativas al posible impacto de la infraestructura en el comercio de barrio, tras una década de actividad el tranvía es uno de los medios de transportes más valorados por los usuarios en una isla que padece todavía graves problemas de movilidad y atascos. Aliviando esta situación, el tranvía movió en 2017 a 14.158.691 pasajeros, su récord histórico.

Más información