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Veinte grupos que deberían pensar en retirarse lo antes posible

No existe un sector con más resurrecciones que la música pop y rock. Todas estas bandas nos dieron momentos buenos (algunos incluso geniales), pero su momento ya pasó

Pete Doherty (The Libertines), Stevie Nicks (Fleetwood Mac), Axl Rose (Guns N'Roses), Angus Young (AC/DC) y Billy Corgan (The Smashing Pumpinks). Todos han sido muy grandes, pero... ¿hay que ir pensando en echarse a un lado? En vídeo, canciones de algunos de los artistas.

No es una cuestión de edad. Hay músicos veteranos que están muy vivos: Neil Young, Bruce Springsteen, Paul McCartney... Se trata de una cuestión de actitud, de ser creativo, de no querer vivir (solo) de las rentas. Los hay que se toman esta vida con pasión renovada cada mañana y otros con un posicionamiento rutinario. Aunque su pasado sea glorioso...

Nos sabemos de memoria sus canciones, los hemos visto en directo y, en fin, los hemos disfrutado a tope. Pero hay que saber retirarse (o renovarse) a tiempo para no lastimar una buena carrera. En esa situación están estos veinte...

Julian Casablancas, cantante de The Strokes, actuando en la edición de Primavera Sound de 2015.
Julian Casablancas, cantante de The Strokes, actuando en la edición de Primavera Sound de 2015. Getty

- The Strokes

Tuvieron la oportunidad de retirarse dignamente, pero... Una vez superado el reinicio del efecto 2000, el siglo XXI era un folio en blanco en el que todo estaba por escribir. Hasta que en 2001 llegaron The Strokes con su aclamado debut Is this it para copar todas las portadas y llenar miles de páginas en la prensa. Ríos de tinta y todo tipo de alabanzas para una banda encargada de resucitar toda la leyenda neoyorquina y tomar el testigo del art-rock de la Velvet Underground de Lou Reed. Realmente hubo unos años en los que parecía que iba a ser así, pues mantuvieron un nivel notable con sus siguientes discos, Room on fire (2003) y First impressions of Earth (2006). Pero entonces las luces de su Nueva York natal se fundieron y llegó el secarral. Un lugar nada glamuroso, pero idóneo para terminar dejando una impronta difícil de igualar, las cosas como son.

Por qué tienen que dejarlo ya. El quinteto se tomó su tiempo para repensar y terminó regresando con un álbum -Angles (2011)- que incorporaba sin demasiado tino elementos electrónicos a unas canciones que eran copias reguleras de lo que ya habían hecho antes. Su quinta entrega, Comedown machine (2013) recuperaba un poco el norte -un poco solo-, pero resultaba descafeinada y reafirmaba indirectamente a The Strokes como grupo de una (gloriosa) época pasada. Aún hubo un EP en 2016 -Future present past- y se mantuvieron de gira hasta la primavera de 2017. Desde entonces, el vocalista Julian Casablancas y el guitarrista Albert Hammond Jr parecen más centrados en sus propias carreras. Pero este 2019 han reaparecido de la nada para anunciar unos cuantos conciertos, incluyendo dos en España en Doctor Music Festival y el Bilbao BBK Live -en ambos Casablancas incluso actuará con su grupo paralelo, The Voizd, en un doblete que demuestra una desconcertante falta de compromiso con The Strokes-. Si hay nuevo disco, por ahora ni anunciado, tan solo será una excusa, pues The Strokes van a cobrar un buen dinero por tocar sus más viejas canciones, convertidos prematuramente en un evento nostálgico.

Axl Rose y Slash, de Guns N' Roses, durante una actuación de la gira 'Not In This Lifetime' en agosto de 2017.
Axl Rose y Slash, de Guns N' Roses, durante una actuación de la gira 'Not In This Lifetime' en agosto de 2017. Getty

- Guns N' Roses

Tuvieron la oportunidad de retirarse dignamente, pero... La historia de una de las últimas grandes bandas de rock es una epopeya para la que nadie supo escribir un final a la altura. Se trató más bien de un cierre en falso con los músicos en desbandada a mitad de los noventa y el vocalista Axl Rose quedándose solo a bordo del barco, y con la propiedad legal del nombre de Guns N' Roses. No hubo una oportunidad real de dejarlo dignamente, más allá de haber acabado con todo si el egomaníaco cantante hubiera comprendido que nada podría ser igual sin sus compinches habituales, principalmente el guitarrista Slash.

Por qué tienen que dejarlo ya. Llegó entonces una larga travesía por el desierto: años de silencio, regresos frustrados, cambio de músicos, algún resurgimiento, una residencia en Las Vegas en 2015... Hasta que en 2016 se anunciaba el regreso de Slash y el bajista Duff McKagan para una gira de reunión que haría saltar la banca -y que ha durado tres años, tal ha sido su poderío taquillero-. Ahora el grupo desea publicar nuevo álbum. Pero muchos opinan que es mejor dejarlo todo como un bonito sueño cumplido por todos los que durante lustros añoraron la improbable reconciliación y que gustosamente han pasado por caja recientemente. Ya tienen casi sesenta años, no son en absoluto peligrosos y la voz de Axl -aunque más digna que en algunas etapas pasadas- se perdió en algún momento de toda esta historia. Bien está lo que bien acaba con un abrazo y las cuentas corrientes relucientes.

Las integrantes de las Spice Girls, de izquierda a derecha, Melanie Brown, Melanie Chisholm, Emma Bunton y Geri Horner en 2018. Vuelven sin Victoria Beckham.
Las integrantes de las Spice Girls, de izquierda a derecha, Melanie Brown, Melanie Chisholm, Emma Bunton y Geri Horner en 2018. Vuelven sin Victoria Beckham. Getty

- Spice Girls

Tuvieron la oportunidad de retirarse dignamente, pero... Más que un grupo de pop, Geri Halliwell, Mel B, Mel C, Victoria Adams y Emma Bunton fueron todo un fenómeno social. Hay quien incluso defenderá que llegaron a cotas solo antes alcanzadas en el Reino Unido con la beatlemania. Desde luego, su omnipresencia desde 1996 hasta 2001 llegó a ser irritante al ir mucho más allá del ámbito musical y terminar inundando todo a su paso, hasta el punto de que cualquier pamplina sobre las Spice Girls se convertía en noticia en los telediarios de todo el planeta. Un lustro de locura que incluyó tres álbumes con ventas millonarias, una decena de singles e incluso una película a cuyo estreno en Londres acudió el Príncipe Carlos con sus hijos Guillermo y Enrique. Como es lógico, las chicas se quemaron y en 2001 se acababa el picante.

Por qué tienen que dejarlo ya. Porque cualquier tiempo pasado siempre fue mejor o porque segundas partes nunca fueron buenas. Sin embargo, la máquina de hacer dinero aún estaba bien engrasada y en 2007 anunciaban su regreso para despedirse definitivamente con una gran gira. Reaparecieron otra vez en la clausura de los Juegos Olímpicos de Londres en 2012 para reconfirmar su condición icónica en la cultura inglesa y aquel mismo año se estrenaba el musical Viva Forever. Sin noticias del grupo hasta noviembre de 2018, cuando las chicas confirmaban su vuelta con una gira en 2019 por grandes estadios de Irlanda y Reino Unido, incluyendo tres noches en el Wembley Stadium de Londres. Eso sí, como cuarteto, pues Victoria no tiene necesidad alguna de apuntarse a esto y por eso no lo hace. Las otras cuatro lo que sí harán será una buena caja, indudablemente, aunque hace tiempo que son solo un espejismo de lo que fueron -es lo malo de conseguir un impacto tan salvaje como el que consiguieron en su primera acometida-. En su favor decir que una de las razones para volver es que lo pide la gente. Y ya se sabe que el cliente siempre tiene razón. Otra cosa es la calidad artística de este regreso.

- Queen

Tuvieron la oportunidad de retirarse dignamente, pero... Hay un consenso mayoritario al aceptar que Queen murió con Freddie Mercury en 1991. La coda final tendría que haber sido el célebre concierto de homenaje en Wembley en abril de 1992, pero allí George Michael sorprendió con su interpretación de Somebody to love y, sin querer, propició un debate sobre la hipotética continuidad del grupo sin su icónico vocalista. En cualquier caso, no fue hasta 2004 cuando Brian May y Roger Taylor se atrevieron a reflotar Queen inesperadamente con Paul Rodgers como cantante, en una aventura que dividió a los fans hasta su final en 2009. Dos años después, nueva encarnación de Queen que se mantiene hasta la actualidad con Adam Lambert al micrófono y, bueno, no es que no haya talento en el estadounidense, pero...

Por qué tienen que dejarlo ya. Freddie Mercury es irreemplazable. Nos alineamos aquí con el bajista John Deacon, quien nunca ha querido saber nada del grupo tras la muerte del vocalista. Pero May y Taylor no cejan: el éxito de la película Bohemian Rhapsody les ha animado a montar una nueva gira por pabellones de Estados Unidos en 2019.

- Scorpions

Tuvieron la oportunidad de retirarse dignamente, pero... En marzo de 2014 llenaron el Palacio Vistalegre de Madrid dos noches consecutivas. Primero iba a ser solo la del 8 de marzo, pero el reclamo de la despedida agotó las 10.000 entradas en un abrir y cerrar de ojos y propició una segunda fecha para el día 7. Más de 20.000 fans llegados de toda España decían adiós a la banda alemana en dos veladas con toda la emotividad imaginable pero... ¡oh sorpresa! Apenas dos semanas después de aquel doblete en la capital se anunciaba a Scorpions como cabeza de cartel del Azkena Rock Festival de junio de 2014. ¿Un bis? Bueno, vale. Pero lo mejor es que volvieron en 2015 al Rock Fest Bcn, en 2016 a Bilbao, Córdoba (y otra vez) Madrid; en 2017 a Torrelavega y Mérida; en 2018 a Las Palmas de Gran Canaria, Rock Fest Bcn y Resurrection Fest; y en 2019 regresarán de nuevo a la capital para tocar en el Download Festival. O sea que se llevan despidiendo desde 2014.

Klaus Meine, de los Scorpions, en un concierto celebrado en Texas (EE.UU., 2017).
Klaus Meine, de los Scorpions, en un concierto celebrado en Texas (EE.UU., 2017). Getty

Por qué tienen que dejarlo ya. Los fans ya se lo toman a guasa porque, en definitiva, a nadie le amarga un dulce. Pero antes de convertirse en una pequeña gran burla quizás sea momento de parar antes de que vuelvan a anunciar otra gira de despedida. Eso sí, hace dos temporadas, Rudolph Schenker, guitarrista y fundador de Scorpions, admitía a Europa Press que continuar se había convertido para ellos "en una misión" evangelizadora para mantener vivo al rock'n'roll.

Los Libertines en agosto de 2018.
Los Libertines en agosto de 2018. Getty

- The Libertines

Tuvieron la oportunidad de retirarse dignamente, pero... Decía Lemmy Kilmister (jefe de Motörhead) que la resaca era para los que dejaban de beber. Y así, en plena resaca tras el despiporre del britpop, aparecieron The Libertines en 2002 para beberse todos los culines y, de paso, aprovecharse de la somnolencia generalizada. Lanzaron dos discos producidos por Mick Jones, de The Clash, y la prensa británica especializada, necesitada de nuevos héroes, se entregó sin reservas a la causa de Pete Doherty y Carl Barat, una pareja tan carismática como problemática, ergo, perfecta para los tabloides. Con un ritmo frenético, Pete se convirtió en el desfasado oficial del Reino Unido encadenando peleas, problemas con la ley, adicciones, ingresos en rehabilitación y buenas canciones. Así hasta que en diciembre de 2004 Carl Barat se cansaba y terminaba con The Libertines en un concierto en París -el enésimo que el grupo daba sin Doherty, siempre liado con otras vicisitudes-. Fugaces y explosivos como su música, este final era perfecto para mantener viva indefinidamente su propia leyenda. Pero...

Por qué tienen que dejarlo ya. Pete Doherty, personaje agotadoramente excesivo, se convirtió en una celebridad por su relación con Kate Moss y desarrolló su carrera con su banda Babyshambles, mientras Carl Barat hacía lo mismo con Pretty Little Things. En 2010 sucumbieron a la tentación de resucitar su vieja banda para reverdecer laureles no tan lejanos en un par de festivales y, de paso, hacer caja. Cuatro años después ya echaron el resto y volvieron a lo grande con una actuación en Hyde Park a la que siguieron una gira y un álbum publicado en 2015, Anthems for doomed youth. Se mantienen en activo desde entonces tocando en vivo recurrentemente y, de hecho, el verano pasado pasaron por España para actuar en Conexión Valladolid. Creativamente ya lo hicieron todo en los tres años que vivieron a vida o muerte, pero como los chicos listos que son, ahora no están dispuestos a desprenderse de la lucrativa marca The Libertines. En las islas británicas tiene algo de sentido porque son un poco como nuestras folclóricas de antaño, pero lejos de casa son poco más que el recuerdo de una noche loca. A la que sigue una resaca abrumadora de esas en las que no tienes ganas de nada. A no ser que seas, claro, Lemmy.

David Bryan, Jon Bon Jovi, Tico Torres y Richie Sambora, de Bon Jovi. Se reunieron solo para la ceremonia de ingreso en el Rock n Roll Hall of Fame en abril de 2018. Al Metropolitano no acudirá Richie Sambora, carismático guitarrista del grupo.
David Bryan, Jon Bon Jovi, Tico Torres y Richie Sambora, de Bon Jovi. Se reunieron solo para la ceremonia de ingreso en el Rock n Roll Hall of Fame en abril de 2018. Al Metropolitano no acudirá Richie Sambora, carismático guitarrista del grupo. Getty

- Bon Jovi

Tuvieron la oportunidad de retirarse dignamente, pero... Jon Bon Jovi, como buen vocalista egocentrista, no vio la necesidad de detener la maquinaria tras la salida en 2013 del guitarrista Richie Sambora, carismático y fiel escudero durante exactamente treinta años. Ese fue el auténtico rubicón para la banda estadounidense, que desde entonces se reduce a tres miembros originales -el batería Tico Torres y el teclista David Bryan como lacayos de Jon- y que tiene que aguantar constantemente comentarios de fans nostálgicos que opinan que el grupo perdió buena parte de su personalidad al no contar con Sambora en sus filas.

Por qué tienen que dejarlo ya. Bon Jovi sigue llenando pabellones y estadios -pasarán por el Wanda Metropolitano de Madrid en 2019-, pero aparte de tener en el escenario a demasiados rostros relativamente desconocidos para el gran público -Phil X cumple como guitarrista y ya-, está la alarmante pérdida de voz de Jon Bon Jovi, que quedó a la vista de todos en la ceremonia de ingreso en el Rock n Roll Hall of Fame -puntualmente con Richie Sambora- en abril de 2018. El primer comentario en YouTube del vídeo de aquella noche lo resume todo: "No me importa si su voz no es igual que antes. Para mí, no se trata de la interpretación. Todo va sobre recuerdos de la banda traídos de vuelta". Y otro apunta: "Los héroes están cansados, pero les amo".

Axl Rose hace doblete. Ahora con Angus Young, de ACDC, en un concierto en Hamburgo (Alemania, 2016).
Axl Rose hace doblete. Ahora con Angus Young, de AC/DC, en un concierto en Hamburgo (Alemania, 2016). Getty

- AC/DC

Tuvieron la oportunidad de retirarse dignamente, pero... Había contratos millonarios por cumplir en una gira en plena marcha y que no podía dejarse sin más. Ni con la excusa de que Brian Johnson se estaba quedando literalmente sordo y no podía seguir cantando. Parar hubiera sido ruinoso para la banda, por lo que Angus Young optó en abril de 2016 por la drástica y fascinante decisión de continuar fichando a Axl Rose, de Guns N' Roses. Como era de esperar, esta polémica decisión provocó un terremoto de consecuencias megadestructivas, con AC/DC tambaleándose ante el pavor de sus millones de fans, más divididos que nunca. Pero de entre las ruinas resurgió Angus con toda la épica del rock, aupado sobre los hombros de un competente Axl Rose para cumplir con los compromisos.

Por qué tienen que dejarlo ya. Esa imagen de inmortalidad del eléctrico Angus Young, capaz de sobreponerse a cualquier adversidad mientras tenga su guitarra Gibons SG entre manos, es un buen epílogo para una banda que ya ha pasado por demasiadas desgracias en sus 45 años de vida. A la sordera de Brian Johnson se une la muerte en 2017 del fundador y motor del grupo, Malcolm Young -retirado antes, pues su último concierto fue el 28 de junio de 2010 en el Estadio de San Mamés de Bilbao-. Por si fuera poco, el bajista del grupo desde 1977, Cliff Williams, anunció en 2016 que ya no podía más y también lo dejaba. Pero Angus es tozudo y parece que trama un nuevo disco de estudio en el que podría cantar de nuevo Brian Johnson... ¿y para el directo Axl Rose? ¿Y vuelve el batería clásico Phil Rudd? Nadie desea que AC/DC se acabe, pero todo esto es demasiado...

Billy Corgan, del grupo The Smashing Pumpkins, en diciembre de 2018.
Billy Corgan, del grupo The Smashing Pumpkins, en diciembre de 2018. Getty

- The Smashing Pumpkins

Tuvieron la oportunidad de retirarse dignamente, pero... Billy Corgan, como tantos otros líderes, sentía en su fuero interno que él era la banda. Así hacía y deshacía a su antojo. El 2 de diciembre de 2000 decidió que el grupo se acababa con un concierto de despedida en The Metro, el mismo local de su Chicago natal donde su carrera arrancó doce años antes.

Por qué tienen que dejarlo ya. El mayor error de Corgan fue refundar en 2007 a un grupo que en realidad ya lo había dado todo y todo era (casi) bueno. Sin embargo, con una innegable inquietud artística, el músico continuó desde entonces compaginando a The Smashing Pumpkins con otros proyectos, hasta que en 2018 saltaba la sorpresa del regreso del guitarrista James Iha 18 años después -el batería Jimmy Chamberlin ha entrado y salido reiteradamente desde 1996-. Así se reunían tres de los cuatro originales, aunque la bajista D’arcy Wretzky quedó fuera en controvertidas circunstancias. Sin embargo, Corgan no ha calculado bien: no ha agotado entradas en casi ninguna ciudad estadounidense. Ahora vienen a varios festivales europeos cobrando como si fueran los noventa y estuvieran en la cumbre... pero no lo están.

Deacon Frey, hijo de Glenn Frey (guitarrista y vocalista de los Eagles), sustituye a su padre en un recital en el Dodger Stadium de Los Ángeles (2017).
Deacon Frey, hijo de Glenn Frey (guitarrista y vocalista de los Eagles), sustituye a su padre en un recital en el Dodger Stadium de Los Ángeles (2017). Getty

- Eagles

Tuvieron la oportunidad de retirarse dignamente, pero... Tras la muerte del guitarrista y vocalista Glenn Frey en enero de 2016, el otro cofundador de Eagles, el batería y también cantante Don Henley, afirmó que ese era el final porque su colega era quien había empezado todo. Hubo después un epílogo en forma de tributo en marzo de aquel año en los Grammy tocando Take it easy con Jackson Browne. Sin duda un cierre perfecto que tendría que haber sido definitivo para una de las bandas más vendedoras de la historia.

Por qué tienen que dejarlo ya. La banda estadounidense fundada en 1971 ya hizo todo lo que tenía que hacer cuando se separó en 1980, por lo que su regreso de 1994 tendría que haber sido anecdótico. Sin embargo, continuaron paseando sus canciones hasta la muerte de Frey. En el verano de 2017, un año y medio después, Deacon Frey, hijo del difunto, se convertía oficialmente en su sustituto en un recital en el Dodger Stadium de Los Angeles. Allí, el guitarrista Joe Walsh dijo: "Somos los Eagles de Los Ángeles. Estamos de vuelta, y estamos de vuelta por nuestra familia, y vosotros sois parte de nuestra familia. Esto es por ti, Glenn. Estás en nuestros corazones y la música continúa. Demos una calurosa bienvenida de la familia Eagles a Deacon Frey". He aquí la trilera justificación de la consanguinidad, tan recurrente a medida que el rock ha ido envejeciendo.

Fleetwood Mac en el festival de música HeartRadio celebrado en Las Vegas (2018). No está Lindsey Buckingham, al que expulsaron. Y han fichado a Mike Campbell (primero por la derecha), famoso por su carrera con Tom Petty and The Heartbreakers, y Neil Finn (tercero por la derecha), líder de Crowded House.
Fleetwood Mac en el festival de música HeartRadio celebrado en Las Vegas (2018). No está Lindsey Buckingham, al que expulsaron. Y han fichado a Mike Campbell (primero por la derecha), famoso por su carrera con Tom Petty and The Heartbreakers, y Neil Finn (tercero por la derecha), líder de Crowded House. Getty

- Fleetwood Mac

Tuvieron la oportunidad de retirarse dignamente, pero... Como en el caso de los Eagles, la época dorada de Fleetwood Mac resulta incontestable. Tras diversos cambios en la formación alcanzaron su cima comercial y creativa en 1977 con el megavendedor álbum Rumours, que nunca pudieron igualar. Pero siguieron en la brecha, aún con más bajas y fichajes hasta su final en 1995 con una evidente pérdida de fuelle por su parte y de interés por parte del público. En 1997 la formación clásica de la banda se reunió para la celebración de los veinte años del álbum Rumours con una gira bastante exitosa. Y en 1998 Stevie Nicks, Lindsey Buckingham, Mick Fleetwood, Christine McVie, John McVie, Peter Green, Jeremy Spencer y Danny Kirwan -¡cuánta gente ahí!- ingresaron en el Salón de la Fama del Rock and Roll.

Por qué tienen que dejarlo ya. Fleetwood Mac regresaron en 2003 con un nuevo disco bien recibido y, convertidos ya en un acto claramente nostálgico, desde entonces no pararon de girar por todo el mundo recurrentemente a velocidad de crucero. Así hasta abril de 2018, cuando el guitarrista Lindsey Buckingham es expulsado de la banda por diferencias de criterio con la cantante Stevie Nicks. Podría haber sido motivo del adiós del grupo, pero tan acostumbrados están a las sustituciones que, ni cortos ni perezosos, sorprendieron incorporando al guitarrista Mike Campbell, famoso por su carrera con Tom Petty and The Heartbreakers, y al líder de Crowded House, Neil Finn. ¿Y esto entonces sigue siendo Fleetwood Mac? ¡Pero si Neil Finn incluso canta Don't dream is over, de sus Crowded House, en los directos de Fleetwood Mac! Menudo pastiche curioso.

Hermes Calabria, Carlos de Castro, Sherpa y Armando de Castro a principio de los ochenta en Londres. La propiedad del nombre es de los hermanos De Castro. A día de hoy, siguen peleados con Sherpa y Hermes.
Hermes Calabria, Carlos de Castro, Sherpa y Armando de Castro a principio de los ochenta en Londres. La propiedad del nombre es de los hermanos De Castro. A día de hoy, siguen peleados con Sherpa y Hermes.

- Barón Rojo

Tuvieron la oportunidad de retirarse dignamente, pero... Barón Rojo fueron todo lo grandes que se podía ser en los años dorados del rock duro. Reyes de los ochenta, incluso lograron romper las fronteras españolas y tocar en el Festival de Reading de 1982. Sherpa, Carlos y Armando de Castro y Hermes Calabria hicieron historia. Pero rompieron salvajemente en 1989. Los hermanos se quedaron a los mandos, pero no pudieron evitar que el grupo fuera perdiendo fuelle durante los siguientes lustros. Así hasta la gira de reunión de 2009, en la que el cuarteto original recuperó el pulso y congregó a miles de personas lidiando cada noche con sus diferencias personales. La despedida final fue en octubre de 2011 en el Palacio Vistalegre de Madrid ante cerca de 10.000 fans, un colofón que hacía justicia con la huella dejada por Barón Rojo en la cultura popular española.

Por qué tienen que dejarlo ya. La gira de reunión saneó un poco las finanzas del cuarteto original pero, tal y como puede verse en la película documental que refleja ese período de dos años, las diferencias personales eran irreconciliables. Los hermanos de Castro siguieron con el grupo y en 2012 publicaron Tommy Barón, su propia revisión de la opera-rock Tommy, de The Who. Nueve años después, este disco sigue siendo el último hasta ahora de Barón Rojo, que ofrece unos cuantos conciertos cada temporada. Al mismo tiempo, Sherpa gira por su lado con Hermes Calabria a la batería, reivindicando también su parte del legado y generando inevitables comparaciones que dividen al rockerío. Una situación lastimera, en definitiva, tan lejos de la épica del rock and roll y que nada tiene que ver con la energía que generan los cuatro cuando van todos a una. Mucho mejor que los actuales Barón Rojo es la banda que ha montado Armando de Castro, Armando Rock. Estos días publica su segundo disco con temas tan demoledores como este Carne de cañón.

Ross William Wild, nuevo cantante de Spandau Ballet, y Martin Kemp, en un concierto del grupo en Londres en 2018.
Ross William Wild, nuevo cantante de Spandau Ballet, y Martin Kemp, en un concierto del grupo en Londres en 2018. Getty

- Spandau Ballet

Tuvieron la oportunidad de retirarse dignamente, pero... Todos los que tenemos una cierta edad conocemos más canciones de Spandau Ballet de las que nosotros mismos somos conscientes. Tal es el arsenal de éxitos que este quinteto de nuevos románticos construyó durante los ochenta, cuando dominaban las listas de ventas y llenaban estadios. El pop de aquella década es lo que es en parte por ellos, que terminaron peleándose miserablemente por los derechos de autor de las canciones y separándose en 1990. El vocalista Tom Headley se lanzó en solitario, los hermanos Martin y Gary Kemp probaron con la interpretación y el resto insistió en salir de gira calificándose como exmiembros de Spandau Ballet.

Por qué tienen que dejarlo ya. Convengamos que aquel final fue cuanto menos penoso, por lo que no estaba de más reescribirlo. Tardaron en darse cuenta, pero así lo hicieron en 2009 con una gira de reunión que hizo las delicias de sus fans de siempre. Un tardío buen final para, de paso, hacer caja. Precisamente por esto último quisieron hacer más y volvieron a salir de gira en 2015, generando ya menos interés y sin ser capaces de publicar nuevo material. El carismático vocalista Tom Hadley abandonó la banda en julio de 2017 y ahora su lugar lo ocupa un muchacho que responde al nombre de Ross William Wild. ¿Tiene algún sentido esto? No mucho, la verdad.

- Triana

Tuvieron la oportunidad de retirarse dignamente, pero... Durante los años que se mantuvieron en activo, desde su fundación en 1974 hasta 1983, Triana abrieron fronteras, fueron pioneros del rock andaluz y vendieron cuatro millones de discos en todo el mundo, introduciéndose incluso en Japón y Estados Unidos. El fatal accidente de tráfico en octubre 1983 del vocalista, teclista y principal compositor, Jesús de la Rosa, con 35 años, puso fin a una andadura que tendría que haberse quedado ahí.

Por qué tienen que dejarlo ya. Once años después de la muerte de Jesús de la Rosa, otro de los miembros del trío, el batería Juan José Palacios 'Tele', decidió refundar la banda con nuevos miembros y así Triana siguió en activo hasta su muerte en 2002. En 2007, uno de esos miembros no originales reclutados por Tele, Juan Reina, volvió a la carga usando el nombre del grupo, propiedad desde 2002 de la viuda de Tele. El único miembro original que queda vivo, tercero en discordia, Eduardo Rodríguez Rodway, ha pedido incluso en Change.org que los falsos Triana se cambien de nombre y ha terminado emprendiendo acciones legales en los tribunales. En una reciente entrevista en ABC ha declarado: "Esa usurpación de la identidad es algo muy doloroso. Ese tema está en manos de mis abogados y no quiero hacer ningún tipo de declaraciones al respecto". 

- Nacha Pop

Tuvieron la oportunidad de retirarse dignamente, pero... Pocos himnos generacionales tiene el pop español al nivel de Chica de ayer, compuesto por Antonio Vega en 1977 y tema estrella del disco de debut de Nacha Pop en 1980. Aunque compartía tareas compositivas con su primo Nacho García Vega, el madrileño era el alma del grupo, que se separó por primera vez en 1988, de alguna manera certificando así el fin de toda una generación musical. Cuando ya nadie lo esperaba porque no tenía sentido, Nacha Pop regresaba en 2007 con los dos primos al frente, pero con nuevos acompañantes. Antonio y Nacho incluso empezaron a trabajar en un nuevo disco del grupo, pero la muerte del primero en mayo de 2009 acababa con cualquier aspiración de futuro.

Por qué tienen que dejarlo ya. El carisma y el talento de Antonio Vega dejan una sensación de orfandad en la música española, que se vuelca en 2010 en el homenaje celebrado en el Palacio de los Deportes de Madrid. Era el fin, pero en 2013 Nacho García Vega decidió echarse de nuevo a la carretera con el repertorio del grupo para hacer una gira de más de 60 actuaciones por todo el país. En 2017 Nacha Pop publica su primer disco de estudio en treinta años, Efecto inmediato, que incluye aportaciones de Antonio rescatadas de aquellas sesiones que se cortaron con su muerte. Y así lo defendía Nacho en declaraciones a EL PAÍS, consciente de que se trataba de una decisión controvertida: "Sé que habrá polémica, pero a la gente que no le guste lo único que puedo decirles es que no preste atención. Tiene sentido hacerlo. Si siguiera con mi carrera como Nacho García Vega me tendría que desprender de mi bagaje con Nacha Pop y no estoy dispuesto”.

Brandon Flowers, cantante de The Killers, durante una actuación en California (2019).
Brandon Flowers, cantante de The Killers, durante una actuación en California (2019). Getty

- The Killers

Tuvieron la oportunidad de retirarse dignamente, pero... Aparecieron de la nada en 2004 con un flamante debut -Hot Fuss (2004)-, que tuvo continuidad con un gran disco de rock -Sam's town (2006)- y luego remataron la jugada virando hacia la música de baile con un álbum -Day & Age (2008)- que nos puso a todos a bailar con ese clásico instantáneo que resultó ser el pelotazo Human. En un lustro alcanzaron el olimpo y llenaban grandes recintos en todo el mundo. Parecían destinados a regalarnos las más magnas obras, incluso a usurpar el tan ansiado trono de U2... Y muy recordado por estos lares es su concierto de marzo de 2009 en el Palacio de los Deportes de Madrid, no ya por la música, que también, vale, sino porque incluso asistió el expresidente José María Aznar. Un detalle en absoluto baladí, pues resume a la perfección el estatus alcanzado por el grupo de Las Vegas que, obviamente, ni supo ni quiso dejarlo en lo más alto.

Por qué tienen que dejarlo ya. Está mayoritariamente aceptado que más difícil que subir es mantenerse. Eso lo saben bien en el grupo comandado por Brandon Flowers -quien debutó en solitario en 2010-, pues el cambio de década les dejó alarmantemente descolocados. Su cuarta entrega, Battle born (2012) se quedó en una obra menor, tal y como reconoció el propio vocalista en no pocas entrevistas. Tanto fue así que tardaron cinco años en regresar, en 2017 con Wonderful wonderful, un disco que de alguna manera restableció el orden, pero que inesperadamente no quisieron presentar en vivo ni el guitarrista Dave Keuning ni el bajista Mark Stoermer. Oficialmente, ambos siguen en la formación -fueron reemplazados para los conciertos-, pero resulta un tanto triste tener solo a Flowers y el batería Ronnie Vannucci Jr en escena como miembros originales. Todo esto provoca la sensación de que The Killers se quedaron perdidos en algún punto hacia la cima y que nunca van a recuperar el buen camino, convertidos en una especie de acompañamiento para Brandon Flowers -quien podría perfectamente tirar en solitario-. Y eso a pesar de que siguen manteniendo un curioso idilio con nuestros presidentes, pues una década después de Aznar, Pedro Sánchez estuvo disfrutando de su concierto en el Festival de Benicàssim de 2018.

Marilia, izquierda, y Marta, cuando estaban juntas en Ella Baila Sola. El grupo sigue con Marta, que durante los últimos años se ha hecho acompañar de diferentes cantantes.
Marilia, izquierda, y Marta, cuando estaban juntas en Ella Baila Sola. El grupo sigue con Marta, que durante los últimos años se ha hecho acompañar de diferentes cantantes.

- Ella Baila Sola

Tuvieron la oportunidad de retirarse dignamente, pero... Marta Botía y Marilia Andrés Casares se conocieron estudiando COU, sintonizaron y decidieron probar suerte en la música. Conocieron al músico y productor Gonzalo Benavides en una actuación de Javier Álvarez en el Parque de El Retiro y, poco después, esta pareja de veinteañeras arrasaba con el primer disco homónimo de Ella Baila Sola (1996), del que se vendieron 1,7 millones de ejemplares. Aún lanzaron dos discos más y un recopilatorio, superando los 5 millones de unidades despachados, pero el sueño se acabó en 2001. Fueron solo cinco años, pero ahí quedaron clásicos del pop en español como Lo echamos a suertes o Amores de barra.

Por qué tienen que dejarlo ya. Tras su separación, ambas iniciaron carreras en solitario con dispar repercusión, hasta que en 2009 Marta decidió resucitar a Ella Baila Sola acompañada por Rocío Pavón y haciéndose llamar E.B.S. Esta etapa acabó en 2013 con una refriega pública en las redes sociales y poco después Marta insistía con una nueva acompañante llamada María del Mar García en 2015. Esta relación también acabó y en octubre de 2018 se anunciaba la cuarta reencarnación de Ella Baila Sola, en esta ocasión con Marta Botía y Virginia Mos, que lanzarán disco en 2019. Así que nada, mientras Marta va por el cuarto intento, Marilia, sigue a lo suyo con una carrera en solitario de perfil más bajo.

- Amistades Peligrosas

Tuvieron la oportunidad de retirarse dignamente, pero... La pareja -primero sentimental y profesional, luego solo profesional- formada por Cristina del Valle y Alberto Comesaña vendió dos millones de ejemplares de sus discos durante la primera etapa, la clásica, de Amistades Peligrosas. La originalidad de su característico erotic pop caló en el público durante la década de los noventa con himnos como Estoy por ti, Hágase tu voluntad, Africanos en Madrid o Me haces tanto bien. Tras la separación sentimental, llegó la profesional en 1998 y Cristina se hizo con los derechos del nombre. A pesar de todo, se reunieron brevemente en 2003 y a partir de ahí empezaron los líos legales y los desfiles de acompañantes.

Por qué tienen que dejarlo ya. Actualmente, Cristina es propietaria del nombre en España y México, donde actúa acompañada por Marcos Rodríguez -sustituto a su vez de Manu Garzón, cantante de su versión del grupo desde 2012 hasta 2017-. Alberto, por su parte, giró por América también con el nombre de Amistades Peligrosas primero con Yolanda Yone (2006-2014) y luego con otras vocalistas, principalmente dentro de un espectáculo llamado Pop Tour en el que también están Marta Botía con sus reencarnaciones de Ella Baila Sola, Cómplices y Javier Ojeda de Danza Invisible. "Ella registró el nombre en República Dominicana. Yo estaba trabajando en Perú así que lo registro en Perú. Se lo encargó a un tipo en Chile, pero él se despista y ella se adelanta y lo registra. En Colombia lo registré yo y cuando ella intentó actuar allí se lo paré. En México se lo dieron a ella automáticamente por tener los derechos en España", apuntaba recientemente a Vanity Fair Alberto Comesaña tratando de aclarar este monumental embrollo que no hace otra cosa que desconcertar al público y desvirtuar legado que el dúo logró levantar en su etapa original.

- Limp Bizkit

Tuvieron la oportunidad de retirarse dignamente, pero... En un tiempo no tan lejano, Fred Durst (cantante de Limp Bizkit) fue el perfecto villano. El Rey del Chandal Metal conquistó el mundo al frente de Limp Bizkit gracias a álbumes tan generacionales como Significant other (1999) y Chocolate starfish and the hot dog flavored water (2000). Aquellos días fueron su cima como estrella del rock, enfant terrible y, para muchos, perfecto imbécil -muy recordada su espantada de última hora en el Festimad de 2001-. Pero lo cierto es que con su mezcla de metal y rap, Fred y los suyos sentaron las bases para un género que lo fue todo en los sonidos duros durante el cambio de siglo. Cuando la cosa no dio para más y la gente se cansó, el estallido de la burbuja les pilló incluso a ellos, que terminaron dejándolo en 2006 ya en pleno bajón. Y así estaba bien, así tenía que ser.

Por qué tienen que dejarlo ya. Llámalo como quieras, pero el rollito de Limp Bizkit es cosa del pasado. Es cosa de chavales que ahora tienen 40 años y están a otras cosas. Estuvo bien mientras duró, pero el grupo decidió que aún había tiempo para más, de manera que regresaron en 2009 cuando solo los más fieles lo esperaban. En 2011 entregaron su quinto álbum, que habría estado fenomenal para diez años antes. Desde entonces se espera el sexto, decenas de veces anunciado por el propio Fred Durst con el título de Stampede of the Disco Elephants, pero seguimos sin tener noticias y ya estamos en 2019. La banda actúa recurrentemente en vivo y están en su derecho (solo faltaba), pero han sido incapaces de evolucionar y su pérdida de relevancia en el momento actual les hace irrecuperables.

- Black Eyed Peas

Tuvieron la oportunidad de retirarse dignamente, pero... Formados en los noventa por Will.i.am, Apl.de.Ap y Taboo, los Black Eyed Peas terminaron rompiendo las listas de éxitos cuando incorporaron a Fergie como vocalista en 2003. Se sucedieron números 1 como Where is the love?, Shut up, Let's get it started, Don't phunk with my heart y, sobre todo, el éxito planetario I gotta feeling. En 2011 fueron los protagonistas del codiciado intermedio musical de la Super Bowl, reconfirmando así su calado en la cultura popular de la primera década del siglo. Ese habría sido un colofón inigualable para el cuarteto, que aún hizo una gran gira mundial con parada en el estadio Vicente Calderón de Madrid. Eso habría sido dejarlo en todo lo alto.

Por qué tienen que dejarlo ya. De 2012 a 2015 Black Eyed Peas vivieron su segundo hiato de larga duración -el primero fue de 2006 a 2008-. Su vuelta fue descafeinada al no contar con la carismática Fergie, que terminó dejando oficialmente la banda en 2017, con su puesto de vocalista ocupado por una participante de La Voz Filipinas llamada Jessica Reynoso. Punto negativo para los chicos, que aún así lanzaron el pasado octubre Masters of the Sun Vol 1, su primer larga duración en ocho años. Mucho tiempo en el frenético universo del pop, tan propenso al consumo rápido y al olvido. Pero todos sabemos del poder de atracción de un nombre asentado en el imaginario colectivo y de lo lucrativa que puede resulta una marca reconocible, aunque ya nada sea como antes.

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