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Pacto andaluz

El resultado de las elecciones en Andalucía obliga a los partidos a buscar acuerdos

Susana Díaz, este sábado en un acto electoral en Cantoria (Almería).
Susana Díaz, este sábado en un acto electoral en Cantoria (Almería). EFE

La encuesta que publica hoy este diario sobre las elecciones en Andalucía del 2 de diciembre solo deja una posibilidad sobre la mesa: el pacto. Si se confirman los datos del estudio de 40dB, ningún partido podrá gobernar en solitario, aunque cualquier acuerdo poselectoral pasaría necesariamente por el PSOE, que volvería a ganar las elecciones en la comunidad que lleva gobernando 36 años. Sin embargo, el descenso que sufriría en las urnas le alejaría todavía más de una mayoría mínima que le permita gobernar en solitario. Ciudadanos duplicaría el número de votantes, mientras que el PP sufriría una caída notable. La coalición Adelante Andalucía —la marca de Podemos— bajaría en votos, pero subiría en escaños.

Con este panorama, el PSOE de Susana Díaz podría seguramente lograr la investidura, pero difícilmente conseguirá un pacto de gobierno que vaya mucho allá, porque sus posibles socios, por la derecha o por la izquierda, estarán pendientes de las futuras citas electorales. Las andaluzas abren un ciclo que culminará en mayo con las elecciones municipales, autonómicas y europeas —si antes no se convocan legislativas—. Todo indica que confirmará el final del bipartidismo y debería abrir una cultura del pacto, tan asentada en otros países europeos. El bloqueo cortoplacista, centrado en lecturas políticas nacionales, solo perjudica a las instituciones y a los ciudadanos que necesitan soluciones urgentes a cuestiones que, como el paro, no pueden esperar en la comunidad más poblada de España (8,4 millones de habitantes).

El sondeo ofrece además una mala noticia: la posibilidad de que Vox alcance hasta cuatro escaños, lo que significaría el regreso de la ultraderecha a las instituciones de las que fueron expulsadas por los votantes en 1982, cuando los ultras se quedaron en la marginalidad. El peligro ultra no consiste solo en las ideas que defienden, sino en que otros partidos, por oportunismo, traten de incorporarlas a su discurso. La mejor respuesta sería la búsqueda un acuerdo centrado en lo único que debería importar: los problemas de los andaluces.

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