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De los Brady a Hill House: 11 casas de series que cambiaron nuestra forma de decorar el salón

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De los años setenta hasta hoy, de dulces comedias familiares hasta terroríficas casas encantadas: todas estas series dejaron altos índices de audiencia y toneladas de inspiración estética

  • 'La tribu de los Brady' se puede considerar una de las últimas comedias familiares clásicas de la televisión o, visto de otro modo, una de las primeras que se atrevió a cambiar las reglas: los hijos del matrimonio protagonista venían de matrimonios anteriores, y ella era divorciada, un atrevimiento tan grande para 1969 que ese dato nunca se expresa de forma directa en los guiones. Lo curioso de la serie es que pasó inadvertida en su momento y se convirtió en un clásico años después para un público obsesionado por la nostalgia. Y ahí entra en juego su magnífico decorado. Varias generaciones de admiradores de la arquitectura de mediados del siglo XX han soñado con las casas en plan abierto que, en los amplísimos Estados Unidos, proliferaron mejor que en ningún sitio. La de los Brady representaba ese sueño con creces y con un añadido muy anglosajón: metros y metros de moqueta (en el baño suponemos que no).
    1La tribu de los Brady (1969-1974) 'La tribu de los Brady' se puede considerar una de las últimas comedias familiares clásicas de la televisión o, visto de otro modo, una de las primeras que se atrevió a cambiar las reglas: los hijos del matrimonio protagonista venían de matrimonios anteriores, y ella era divorciada, un atrevimiento tan grande para 1969 que ese dato nunca se expresa de forma directa en los guiones. Lo curioso de la serie es que pasó inadvertida en su momento y se convirtió en un clásico años después para un público obsesionado por la nostalgia. Y ahí entra en juego su magnífico decorado. Varias generaciones de admiradores de la arquitectura de mediados del siglo XX han soñado con las casas en plan abierto que, en los amplísimos Estados Unidos, proliferaron mejor que en ningún sitio. La de los Brady representaba ese sueño con creces y con un añadido muy anglosajón: metros y metros de moqueta (en el baño suponemos que no). Getty Images
  • El sinuoso mobiliario de plástico de Eero Saarinen inspiró miles de copias y convirtió los comedores de muchas casas en sucursales de '2001. Una odisea del espacio'. Solo que con encimeras de Formica, paredes con panelado de madera y acogedor colorido otoñal.
    2La tribu de los Brady (1969-1974) El sinuoso mobiliario de plástico de Eero Saarinen inspiró miles de copias y convirtió los comedores de muchas casas en sucursales de '2001. Una odisea del espacio'. Solo que con encimeras de Formica, paredes con panelado de madera y acogedor colorido otoñal. Getty Images
  • La casa real que se usó como exterior de hogar de los Brady, como curiosidad, está en North Hollywood (California) y según la inmobiliaria que la puso a la venta, "es la segunda casa más fotografiada en los Estados Unidos después de la Casa Blanca". Uno de los miembros de N'Sync, Lance Bass, intentó comprarla por un millón y medio de euros, pero a última hora otro comprador superó su oferta.
    3La tribu de los Brady (1969-1974) La casa real que se usó como exterior de hogar de los Brady, como curiosidad, está en North Hollywood (California) y según la inmobiliaria que la puso a la venta, "es la segunda casa más fotografiada en los Estados Unidos después de la Casa Blanca". Uno de los miembros de N'Sync, Lance Bass, intentó comprarla por un millón y medio de euros, pero a última hora otro comprador superó su oferta. Getty Images
  • ¿Una serie con una protagonista femenina soltera y cuyas tramas no se centran en su romance con ningún hombre? El concepto fue rompedor en 1970. También veíamos, casi por primera vez en televisión, el "apartamento de soltera", un sueño de moqueta mullida situado en un viejo caserón de tres pisos que, en la sexta temporada, la protagonista cambia por un hogar más moderno en un rascacielos de Minneapolis.
    4El show de Mary Tyler Moore (1970-1977) ¿Una serie con una protagonista femenina soltera y cuyas tramas no se centran en su romance con ningún hombre? El concepto fue rompedor en 1970. También veíamos, casi por primera vez en televisión, el "apartamento de soltera", un sueño de moqueta mullida situado en un viejo caserón de tres pisos que, en la sexta temporada, la protagonista cambia por un hogar más moderno en un rascacielos de Minneapolis. Getty Images
  • ¿Sofá de terciopelo? Sí. ¿Escalón-estantería? Sí. ¿Rinconcito para la lectura? También. ¿Alfombra peluda? ¡Cómo no! Mary Tyler Moore se independizó de los hombres y creó una república independiente de su casa instalada en la transición, pero decorativa: imperaba el estilo acogedor de los años setenta, pero quedaba algo del futurismo de la década anterior.
    5El show de Mary Tyler Moore (1970-1977) ¿Sofá de terciopelo? Sí. ¿Escalón-estantería? Sí. ¿Rinconcito para la lectura? También. ¿Alfombra peluda? ¡Cómo no! Mary Tyler Moore se independizó de los hombres y creó una república independiente de su casa instalada en la transición, pero decorativa: imperaba el estilo acogedor de los años setenta, pero quedaba algo del futurismo de la década anterior. Getty Images
  • 'Dallas' ya había dejado claro que había, entre los televidentes del mundo entero, mucho interés por ver cómo los ricos y guapos sufrían y destrozaban sus vidas. 'Dinastía' fue la respuesta de la cadena ABC para hacer la competencia a aquella. Entre sus armas, lo mismo: lujo absoluto y gente muy bien vestida que se peleaba sin parar y siempre, al final de cada episodio, se quedaban al borde de cualquier tipo de precipicio. ¿Saben qué es ese objeto dorado? El pie de un candelabro “estilo español”, que nunca ha lucido mejor que en las grandes mansiones del Hollywood dorado o, en su defecto, en la recreación de las grandes mansiones de los multimillonarios en series de los ochenta.
    6Dinastía (1981-1989) 'Dallas' ya había dejado claro que había, entre los televidentes del mundo entero, mucho interés por ver cómo los ricos y guapos sufrían y destrozaban sus vidas. 'Dinastía' fue la respuesta de la cadena ABC para hacer la competencia a aquella. Entre sus armas, lo mismo: lujo absoluto y gente muy bien vestida que se peleaba sin parar y siempre, al final de cada episodio, se quedaban al borde de cualquier tipo de precipicio. ¿Saben qué es ese objeto dorado? El pie de un candelabro “estilo español”, que nunca ha lucido mejor que en las grandes mansiones del Hollywood dorado o, en su defecto, en la recreación de las grandes mansiones de los multimillonarios en series de los ochenta. Getty Images
  • No debería haber despachos sin chéster, sin panelado de madera, sin volúmenes encuadernados en piel y letras doradas, sin teléfono-joya y, por supuesto, sin armaduras. De nada sirve leer 'El Quijote' si no tienes uno al lado.
    7Dinastía (1981-1989) No debería haber despachos sin chéster, sin panelado de madera, sin volúmenes encuadernados en piel y letras doradas, sin teléfono-joya y, por supuesto, sin armaduras. De nada sirve leer 'El Quijote' si no tienes uno al lado. Getty Images
  • La combinación de plata, mueble de exterior blanco con tapicería amarillo sorbete, morado de toalla chandalera y rosa palo solo existe en algunas fotos de Slim Aarons de los años ochenta, en algunas películas porno de la misma época y, bueno, también en esta escena de 'Dinastía'.
    8Dinastía (1981-1989) La combinación de plata, mueble de exterior blanco con tapicería amarillo sorbete, morado de toalla chandalera y rosa palo solo existe en algunas fotos de Slim Aarons de los años ochenta, en algunas películas porno de la misma época y, bueno, también en esta escena de 'Dinastía'. Getty Images
  • Nada podía fallar en una serie en la que una apacible localidad costera tiene un índice de crímenes altísimo (uno en cada episodio y se hicieron 264) y unos policías tan tontos que una profesora de inglés jubilada resulta ser más astuta que ellos. Esa mujer de la imagen podía ser una ama de casa pionera norteamericana sentada en su honesta sillita ‘shaker’, pero es Angela Lansbury sentada en su honesta sillita ‘shaker’ resolviendo macabros crímenes vestida de rosa mientras toma un té.
    9Se ha escrito un crimen (1984-1996) Nada podía fallar en una serie en la que una apacible localidad costera tiene un índice de crímenes altísimo (uno en cada episodio y se hicieron 264) y unos policías tan tontos que una profesora de inglés jubilada resulta ser más astuta que ellos. Esa mujer de la imagen podía ser una ama de casa pionera norteamericana sentada en su honesta sillita ‘shaker’, pero es Angela Lansbury sentada en su honesta sillita ‘shaker’ resolviendo macabros crímenes vestida de rosa mientras toma un té. Getty Images
  • Es imposible pensar en una cocina acogedora sin pasar por el revival del estilo pionero norteamericano de los años setenta. Es decir, el mantelito de cuadro azul, la porcelana blanca, la silla de madera tosca, pero tallada con primor y… ¡Angela Lansbury!
    10Se ha escrito un crimen (1984-1996) Es imposible pensar en una cocina acogedora sin pasar por el revival del estilo pionero norteamericano de los años setenta. Es decir, el mantelito de cuadro azul, la porcelana blanca, la silla de madera tosca, pero tallada con primor y… ¡Angela Lansbury!
  • Vale que Angela Lansbury resolviendo crímenes resultó ser un éxito sorpresa, pero nadie confiaba en que una telecomedia protagonizada por cuatro sexagenarias fuese a funcionar en una época obsesionada por el lujo, las miserias y la belleza de culebrones como 'Falcon Crest'. Hasta que llegó 'Las chicas de oro' y su casa, ese hogar perfecto a medio camino entre la casa calurosa de una abuela y un coqueto apartamento veraniego en el Mediterráneo. El estampado floral, los cojines salmón, el mimbre y el bambú nunca se volvieron a usar con tanto acierto en la televisión.
    11Las chicas de oro (1986-1992) Vale que Angela Lansbury resolviendo crímenes resultó ser un éxito sorpresa, pero nadie confiaba en que una telecomedia protagonizada por cuatro sexagenarias fuese a funcionar en una época obsesionada por el lujo, las miserias y la belleza de culebrones como 'Falcon Crest'. Hasta que llegó 'Las chicas de oro' y su casa, ese hogar perfecto a medio camino entre la casa calurosa de una abuela y un coqueto apartamento veraniego en el Mediterráneo. El estampado floral, los cojines salmón, el mimbre y el bambú nunca se volvieron a usar con tanto acierto en la televisión. Getty Images
  • Esta cocina, terreno sagrado de la serie donde todas las subtramas se resolvían en el minuto 22 alrededor de una tarta de queso, es un poco mezcla Hollywood 'regency', casa de vacaciones de 1981 y lo que uno querría que fuera un hotel en Hawaii. Esperemos que no se comieran esos ajos.
    12Las chicas de oro (1986-1992) Esta cocina, terreno sagrado de la serie donde todas las subtramas se resolvían en el minuto 22 alrededor de una tarta de queso, es un poco mezcla Hollywood 'regency', casa de vacaciones de 1981 y lo que uno querría que fuera un hotel en Hawaii. Esperemos que no se comieran esos ajos. Getty Images
  • Cybill Shepherd y Bruce Willis se convirtieron en la pareja televisiva más famosa de los ochenta. Ella era una exmodelo que de la noche a la mañana se ve manejando una agencia detectives y él era el detective chulesco e irresistible llamado a convertirse en su compañero de correrías. La estética de la serie parecía la respuesta de la costa oeste al exceso de saturados de su contemporánea 'Corrupción en Miami': aquí todo era suave, suntuoso y sugerente.
    13Luz de luna (1985-1989) Cybill Shepherd y Bruce Willis se convirtieron en la pareja televisiva más famosa de los ochenta. Ella era una exmodelo que de la noche a la mañana se ve manejando una agencia detectives y él era el detective chulesco e irresistible llamado a convertirse en su compañero de correrías. La estética de la serie parecía la respuesta de la costa oeste al exceso de saturados de su contemporánea 'Corrupción en Miami': aquí todo era suave, suntuoso y sugerente. Getty Images
  • No se fije en los calzoncillos ni en la química de la pareja (en la vida real se llevaban fatal), sino en la lámpara posmoderna del fondo. Hoy costaría unos cuantos miles de euros en 1st Dibs.
    14Luz de luna (1985-1989) No se fije en los calzoncillos ni en la química de la pareja (en la vida real se llevaban fatal), sino en la lámpara posmoderna del fondo. Hoy costaría unos cuantos miles de euros en 1st Dibs. Getty Images
  • La consola 'art déco', la repetición de retratos a lo Warhol, el traje de Bruce, la violencia. Todo respira estatus. Pero en su versión 1985.
    15Luz de luna (1985-1989) La consola 'art déco', la repetición de retratos a lo Warhol, el traje de Bruce, la violencia. Todo respira estatus. Pero en su versión 1985. Getty Images
  • Esta serie salida de uno de los personajes de 'Cheers' nos demostró que había un lugar todavía más acogedor y fotogénico que aquel bar: el apartamento de Frasier, uno de sus clientes, en su Seattle natal.
    16Esta serie salida de uno de los personajes de 'Cheers' nos demostró que había un lugar todavía más acogedor y fotogénico que aquel bar: el apartamento de Frasier, uno de sus clientes, en su Seattle natal.
  • El apartamento de Frasier lo tenía todo para ser el refugio perfecto para un soltero culto y acomodado: su chimenea, su butaca Eames, su mesita Biedermeier (¿o pos Biedermeier?), sus vistas a la gran ciudad… y ¿un sofá pulgoso? Cortesía del padre, que no tenía tiempo para las cursiladas de su hijo.
    17Frasier (1993-2004) El apartamento de Frasier lo tenía todo para ser el refugio perfecto para un soltero culto y acomodado: su chimenea, su butaca Eames, su mesita Biedermeier (¿o pos Biedermeier?), sus vistas a la gran ciudad… y ¿un sofá pulgoso? Cortesía del padre, que no tenía tiempo para las cursiladas de su hijo.
  • El fenómeno fan que desató 'Sexo en Nueva York' se tradujo en miles de mujeres que no querían exactamente ser Carrie, su protagonista, pero sí vestir como ella y vivir en un apartamento parecido. La influencia de esos libros apilados y convertidos en mesilla, los cuadros apoyados en una mesa y las butacas sustituyendo a un sofá que su protagonista estaba demasiado ocupada como para buscar llega hasta hoy y sobrevive en Instagram.
    18Sexo en Nueva York (1998-2004) El fenómeno fan que desató 'Sexo en Nueva York' se tradujo en miles de mujeres que no querían exactamente ser Carrie, su protagonista, pero sí vestir como ella y vivir en un apartamento parecido. La influencia de esos libros apilados y convertidos en mesilla, los cuadros apoyados en una mesa y las butacas sustituyendo a un sofá que su protagonista estaba demasiado ocupada como para buscar llega hasta hoy y sobrevive en Instagram.
  • Esta casa, en general, es pionera del estilo 'decontracté': esos colores de pared desvaídos, como ingleses (ver el catálogo de Farrow & Ball); los espejos contra las paredes, los libros sobre las sillas, y las sillas como mesillas; los muebles estilo años cincuenta que Todd Oldham empezó a popularizar a finales de los noventa... Y, sobre todo, el principio de una obsesión contemporánea: el vestidor.
    19Sexo en Nueva York (1998-2004) Esta casa, en general, es pionera del estilo 'decontracté': esos colores de pared desvaídos, como ingleses (ver el catálogo de Farrow & Ball); los espejos contra las paredes, los libros sobre las sillas, y las sillas como mesillas; los muebles estilo años cincuenta que Todd Oldham empezó a popularizar a finales de los noventa... Y, sobre todo, el principio de una obsesión contemporánea: el vestidor.
  • Daba igual que el apartamento de Carrie fuese (entrecomillemos esta palabra) "pequeño": el espacio para su ropa y zapatos era bastante más importante que, pongamos, la cocina. El guiño fue evidente cuando, llegado el estreno de la película, varios minutos de su metraje se desarrollaron no solo en este vestidor, si no en otro gigantesco y nuevo que su prometido le montaba en un apartamento mucho más lujoso. Los seguidores de la serie querían volver a ver a Carrie, pero sobre todo querían volver a ver sus armarios.
    20Sexo en Nueva York (1998-2004) Daba igual que el apartamento de Carrie fuese (entrecomillemos esta palabra) "pequeño": el espacio para su ropa y zapatos era bastante más importante que, pongamos, la cocina. El guiño fue evidente cuando, llegado el estreno de la película, varios minutos de su metraje se desarrollaron no solo en este vestidor, si no en otro gigantesco y nuevo que su prometido le montaba en un apartamento mucho más lujoso. Los seguidores de la serie querían volver a ver a Carrie, pero sobre todo querían volver a ver sus armarios.
  • Si la impresionante casa de Adora en 'Heridas abiertas' nos recordó tanto a las que vimos en 'Big little lies' es porque todas salieron de la misma cabeza, la del diseñador de producción John Paino. La casa tiene todo eso que necesita un hogar de infancia que nos invita a volver a la vez que nos invita a irnos para siempre: papeles de pared con arreglos florales, cuartos de baño con bañeras de patas... "Y qué suelo más bonito", pensamos todos al verlo antes de el último episodio nos helase la sangre al volver a pensar en él.
    21Heridas abiertas (2018) Si la impresionante casa de Adora en 'Heridas abiertas' nos recordó tanto a las que vimos en 'Big little lies' es porque todas salieron de la misma cabeza, la del diseñador de producción John Paino. La casa tiene todo eso que necesita un hogar de infancia que nos invita a volver a la vez que nos invita a irnos para siempre: papeles de pared con arreglos florales, cuartos de baño con bañeras de patas... "Y qué suelo más bonito", pensamos todos al verlo antes de el último episodio nos helase la sangre al volver a pensar en él.
  • Esto es 'look' mujer rica pero clásica. El espejo veneciano, el toallero, las molduras, la taza del váter con moldura también, el galán de noche dorado. El teléfono con tantas líneas es como para tener servicio (o teléfono en muchas habitaciones). Ah, y el reloj de pie (en la imagen anterior): ese símbolo de poderío tan injustamente olvidado.
    22Heridas abiertas (2018) Esto es 'look' mujer rica pero clásica. El espejo veneciano, el toallero, las molduras, la taza del váter con moldura también, el galán de noche dorado. El teléfono con tantas líneas es como para tener servicio (o teléfono en muchas habitaciones). Ah, y el reloj de pie (en la imagen anterior): ese símbolo de poderío tan injustamente olvidado.
  • Toda historia de casas encantadas es, en realidad, la historia de un drama inmobiliario. Cuando no nos preguntamos: "¿Pero cómo se van a ir de esa casa con lo bonita que es?", nos preguntamos: "¿Va a pagar el seguro todas esas paredes manchadas de sangre?". 'The Haunting of Hill House', la gran serie de terror del año estrenada en Netflix, nos presentó un caserón neogótico tan impresionante que no pertenece a este momento ni a este lugar (más bien a un parque de atracciones) donde, como en la novela original, toma especial importancia la biblioteca con su escalera metálica de caracol. Un gran lugar donde leer, donde echar siestas y también donde morir. Lo más parecido a una catedral en lo que puede vivir un hombre sin ser Dios.
    23The Haunting of Hill House (2018) Toda historia de casas encantadas es, en realidad, la historia de un drama inmobiliario. Cuando no nos preguntamos: "¿Pero cómo se van a ir de esa casa con lo bonita que es?", nos preguntamos: "¿Va a pagar el seguro todas esas paredes manchadas de sangre?". 'The Haunting of Hill House', la gran serie de terror del año estrenada en Netflix, nos presentó un caserón neogótico tan impresionante que no pertenece a este momento ni a este lugar (más bien a un parque de atracciones) donde, como en la novela original, toma especial importancia la biblioteca con su escalera metálica de caracol. Un gran lugar donde leer, donde echar siestas y también donde morir. Lo más parecido a una catedral en lo que puede vivir un hombre sin ser Dios.