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¿Se puede medir con una hamburguesa el bienestar de todo un país? ¿Y con un calzoncillo?

El índice Big Mac mide la calidad de vida de un territorio en función del precio de venta de este manjar ultra calórico. Hay otros baremos más rocambolescos

hamburguesa
El 'Big Mac Index.', desarrollado por 'The Economist' en 1986, compara el poder adquisitivo de los países en función del precio de la popular hamburguesa.

Se acusa a los economistas de ser unos maestros en predecir el pasado. Cuando se trata de adivinar lo que viene, tienden a fallar. Tras examinar durante 20 años las predicciones de 284 analistas, el profesor de la Universidad de Pensilvania Philip Tetlock concluyó que el experto medio es tan certero como un chimpancé jugando a los dardos. Más revelador resulta el estudio que publicó el año pasado la Reserva Federal en el que admitía que los analistas no eran capaces de predecir el futuro de la economía. Reconocer el fallo después de un siglo tal vez sea lo más acertado que ha hecho el Banco Central de EE. UU. en su historia. Ante la ineficacia de los complejos modelos económicos, no es de extrañar que en las últimas décadas hayan surgido indicadores más peregrinos, pero de más probada utilidad.

Los hombres compran menos ropa interior en tiempos de crisis. Un repunte en las ventas de muda anticipa la recuperación de la economía

Uno de ellos es la venta de calzoncillos: los hombres compran menos ropa interior en tiempos de crisis. Un repunte en las ventas de muda anticipa la recuperación de la economía. El padre de este indicador es Alan Greenspan, irónicamente el gobernador de la Reserva Federal durante 19 años. Otro que pega es la corbata: si vienen mal dadas, aumenta su venta. Según el Financial Times, el número de empleados que hacía casual friday (vestir más informal los viernes) en la City de Londres se redujo tras el crash de 2008. La forma que tenían los que no fueron despedidos de mostrar que conservaban el trabajo era llevar corbata.

En 1978 un redactor de The New York Times popularizó el Super Bowl Indicator: predice si la bolsa acabará el año en negativo o positivo en función de si la final de fútbol americano la gana un equipo de la conferencia Americana o de la Nacional, respectivamente. Ha tenido un acierto del 80 % en las últimas dos décadas.

Pero tal vez el índice más rocambolesco (y popular) sea el Big Mac Index. Desarrollado por The Economist en 1986, compara el poder adquisitivo de los países en función del precio de la popular hamburguesa. Sabedor de la potencia de esta herramienta –se estudia en las facultades de Economía–, el semanario británico presentó una versión interactiva el mes pasado con la que pretende captar suscriptores. Otro que crea marca es Bloomberg con su índice del vicio, que mide lo que cuesta beber, fumar y tomar drogas en 75 países. Curiosa forma de estimular la economía.

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