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La pulsera que puede evitar agresiones sexuales y asesinatos machistas

Un equipo universitario español ultima un prototipo de ‘wearables’ que detectan la violencia contra las mujeres y se comunican con el móvil para avisar de emergencias

Cuentan nuestros pasos, vigilan nuestras pulsaciones y hasta controlan la calidad de nuestro sueño. Los wearables, esas prendas y complementos que integran la tecnología, llevan años acompañando nuestro ocio o nuestra salud. En un futuro próximo podrían convertirse también en un importante aliado para combatir las agresiones sexuales. Un equipo liderado por el Departamento de Tecnología Electrónica de la Universidad Carlos III de Madrid ultima el prototipo de un dispositivo capaz de detectar si la persona que lo lleva está siendo víctima de la violencia sexual.

El año pasado, el Instituto de Estudios de Género de la universidad madrileña tuvo conocimiento de un concurso internacional lanzado por una fundación de India. El Anu & Naveen Jain Women’s Safety XPRIZE proponía el desarrollo de una tecnología ponible que fuera efectiva en la lucha contra las agresiones a mujeres, un enorme problema en el país asiático. La solución debía ser comercializable por menos de 40 dólares (35 euros) y ser capaz de funcionar incluso en entornos en los que las mujeres no pueden contar con la ayuda de las autoridades públicas. El instituto avisó a las personas interesadas y así echó a andar una candidatura española, que quedó eliminada en las semifinales del concurso.

Pero aquello no detuvo a Bindi. El nombre es un guiño al círculo que las personas de cultura hindú llevan en la frente. Celia López Ongil, profesora del Departamento de Tecnología Electrónica de la Carlos III, coordina el equipo, que ha integrado además a otros departamentos de la misma universidad y de la Politécnica de Madrid. Acabado el concurso, el proyecto se centra ahora en conseguir financiación para ampliar la fase de pruebas, reducir el tamaño del chip —“nuestro objetivo es llegar a que sea invisible”, asegura López Onigil— y conseguir la patente.

¿Quieres saber cómo funciona Bindi? En el vídeo de arriba llevamos a Sonia Lamas, psicóloga del Centro de Asistencia a Víctimas de Agresiones Sexuales (CAVAS Madrid), al laboratorio donde se desarrolla la aplicación para conocer sus primera impresiones. Allí nos atienden Celia López Ongil y la directora del Instituto de Estudios de Género, Rosa San Segundo. Esta última lo tiene claro: "Vamos a poder evitar muchas muertes, muchas agresiones y muchas violaciones".

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