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Bollywood vive una historia de amor con Suiza

Los turistas de India y China se convierten en un relevante factor económico del país

Unos turistas visitan Lake Zug, en Suiza
Unos turistas visitan Lake Zug, en Suiza © Getty

Cuando el viajero llega a estaciones de montaña como Gstaad o Zermatt no es nada extraño cruzarse con señoras vestidas con elegantes saris o barbados caballeros con turbante. En Lucerna, enormes toursde chinos se cruzan, entran y salen de las tiendas de relojes y recuerdos. Interlaken o Berna reciben cada día autocares repletos de estos visitantes. Las prestigiosas escuelas de hostelería de Montreux o Lausana están llenas de estudiantes del Extremo Oriente. Asia parece estar viviendo una verdadera historia de amor con Suiza. Un amor estimulado desde las más altas instancias de la nación alpina. El último ejercicio suizo de relaciones públicas para atraer aún más turistas indios consistió en bautizar un tren con el nombre de la estrella de Bollywood Ranveer Singh. El actor, de 32 años (desconocido en Occidente), es una de las estrellas mejor pagadas en su país, y cumple funciones de “embajador” de Suiza en la India. Otras estrellas asiáticas venden relojes de lujo, y hasta es habitual ver superproducciones indias filmadas en los Alpes suizos. La imagen de los bailes y cantos tradicionales en la cima de las montañas es una imagen digna de verse. Y parece que la estrategia de comunicación funciona, con casi 600.000 visitantes en la última temporada y hasta un 60% de habitaciones alquiladas por turistas indios menores de 35 años.

Pero China no es menos, y los suizos hasta han producido una curiosa comedia para fomentar las relaciones bilaterales y el turismo. Se trata de Win Win, de Claudio Tonetti. El filme cuenta una improbable semifinal del concurso de Miss China en Delémont, una ciudad desangelada cercana a la frontera francesa. El choque de culturas y ver a las aspirantes a miss adaptándose a la vida rural helvética hacen el resto. Aunque si bien Suiza se desvive por atraer chinos e indios, cabe notar que entre las prioridades estratégicas de Suisse Tourisme y otras agencias especializadas el interés por el turismo hispanoamericano parece ser inexistente, algo que es de lamentar. Por lo visto, de momento Heidi ama Bollywood. Y este amor parece ser mutuo.

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