Luto por uno de los nuestros en la misión española en la Antártida

José Miguel Viñas narra el estado de ánimo en la base Juan Carlos I y en el buque 'Hespérides' tras la muerte del capitán Javier Montojo Salazar

El capitán de fragata Javier Montojo Salazar fotografiado hace unos días durante la campaña antártica.
El capitán de fragata Javier Montojo Salazar fotografiado hace unos días durante la campaña antártica. Ministerio de Defensa

Cuando este viernes, con las últimas luces del día, apareció el Hespérides en la Bahía Sur de isla Livingston, frente a la base Juan Carlos I, no me lo pensé dos veces, corrí rápido a buscar la cámara de fotos y salí a la terraza del módulo de habitabilidad que da a la playa para inmortalizar ese momento. Ni yo ni nadie podíamos sospechar entonces la tragedia que estaba por llegar.

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Escribo esta nueva entrada del blog bastante tocado anímicamente, un sábado en el que el silencio y la tristeza se extienden por toda la base. La terrible noticia nos asaltaba a todos a primera hora del día: habían localizado el cadáver del marino Javier Montojo en las gélidas aguas que rodean isla Livingston, tras buscarlo durante toda la madrugada desde el propio barco. Caer al agua en la Antártida tiene consecuencias fatales en cuestión de minutos, por lo que la esperanza de encontrar a Javier con vida se había desvanecido ya en el momento de iniciarse esa búsqueda.

Me queda el recuerdo de Javier, con el que coincidí en el barco, junto al resto de las personas que embarcamos en Punta Arenas el pasado 17 de febrero, con destino a la Antártida. Es un recuerdo nítido y particularmente doloroso, ya que mantuve con él una interesante conversación en el barco, al hilo la actividad que durante años llevó a cabo en el Real Observatorio de la Armada (ROA), en San Fernando (Cádiz), localidad en la que residía. Mi interés por un trabajo inédito de Isaac Peral, al que llevo tiempo siguiendo la pista, me dio pie a preguntarle por el tema, y ese asunto derivó en otros que conformaron una agradable conversación. Cuando esta mañana vi su foto publicada en la prensa, y supe que era él, Javier el del ROA, me quedé bloqueado durante unos instantes, se me humedecieron los ojos y me entró un momentáneo vértigo al pensar que esa persona –uno de los nuestros, de la campaña–, ya no está entre nosotros.

Aquellos días a bordo la ilusión era desbordante. Todos los participantes en la campaña veíamos ya cerca nuestro sueño de estar en la Antártida, una ilusión que manifestamos tanto los noveles como los veteranos. A Javier le acompañaban otros compañeros del Instituto Hidrógráfico de la Marina que participaban en el proyecto Galileo, para la puesta a punto del nuevo sistema de posicionamiento desarrollado en Europa, que pronto, gracias al trabajo de personas como Javier, será operativo y mejorará las prestaciones del conocido GPS.

El Hespérides acercándose a la BAE Juan Carlos I, el viernes 2 de marzo a últimas horas de la tarde.
El Hespérides acercándose a la BAE Juan Carlos I, el viernes 2 de marzo a últimas horas de la tarde.José Miguel Viñas

Javier era capitán de fragata, aunque llevaba bastantes años sin navegar en un buque de la Armada. Me lo contaba en el barco, ya vestido con su uniforme militar. Su formación en ciencias físico-matemáticas y el puesto que desempeñó durante años como jefe de Sección de Astronomía del ROA, nos hizo conectar pronto a bordo y me permitió entablar aquella conversación con él, que ahora queda como el principal recuerdo que guardo de su persona.

La Armada está de luto, todos los que participamos en la presente campaña antártica también lo estamos. Desde estas líneas quisiera dar un sentido pésame a sus familiares y amigos, en particular a su viuda e hija. El cuerpo de Javier viaja en estos momentos en el Hespérides hacia Ushuaia, la ciudad más austral de Argentina, donde se formalizará la repatriación a nuestro país, dentro de unos días. Tanto en las bases antárticas como en el Hespérides nos hemos quedado huérfanos. Se nos ha ido uno de los nuestros. En las campañas antárticas los imprevistos están a la orden del día, pero este es de los que nunca nos imaginamos que ocurriría. DEP Javier Montojo Salazar.

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