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Melania Trump se baja de los tacones para visitar Florida tras el huracán

Tras los polémicos 'stilettos' que utilizó cuando se dirigía a Texas, la primera dama esta vez ha optado por unas bailarinas de Chanel

Las bailarinas de Chanel que usó Melania Trump.
Las bailarinas de Chanel que usó Melania Trump. REUTERS

Los zapatos de tacón de Melania Trump se han convertido en un barómetro sobre la conexión o no que el presidente y la primera dama tienen con el país. Los stilettos de 12 centímetros que Melania Trump se calzó para la primera visita a la zona afectada por el huracán Harvey levantaron la polémica tanto que al final tuvo que prescindir de ellos y cambiarlos por unas z apatillas de deporte blancas. Este jueves el matrimonio Trump visita Florida para constatar los daños causados por el huracán Irma, mientras autoridades investigan la muerte de ocho residentes de un asilo de ancianos que se quedó sin electricidad por el paso de la tormenta. Melania en vista de la polémica precedente se ha bajado de sus tacones para calzarse con una manoletinas de dos colores de Chanel.

Los zapatos de la discordia en Texas eran de Manolo Blahnik. Melania Trump suele elegir a este diseñador aunque también usa modelos de Dolce & Gabbana y Jimmy Choo, otras de sus marcas habituales. Y es que aunque cambie la firma, Trump suele ser fiel a salones de alturas kilométricas. De hecho, cuando no los lleva, es noticia: “Melania Trump cambia los stilettos por unos zapatos planos de Manolo Blahnik”, titulaba este verano Harper’s Bazaar en una noticia srobe el matrimonio.

A Melania, que parece caminar con tacones de 10 centímetros como si fueran zapatillas de estar por casa, no le mueve la comodidad a la hora de elegir calzado, sino el deseo de realizar un fashion statement en cada una de sus apariciones.

Donald Trump y Lady Melania Trump, antes de su salida a Florida.
Donald Trump y Lady Melania Trump, antes de su salida a Florida. AFP

Desde que Trump llegó a la presidencia quien viste a la primera dama y que se pone para sus apariciones se ha convertido en casi un asunto de Estado.