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Su relato

Jay-Z y Beyoncé, un matrimonio que revienta exclusivas a la prensa y aun así es portada

Beyoncé y Jay-Z, el pasado mes de mayo.
Beyoncé y Jay-Z, el pasado mes de mayo.

El rapero Jay-Z, más conocido como el marido de... Beyoncé, ha publicado un nuevo disco en el que vuelve a confirmar que le fue infiel a su mujer hace algún tiempo. Nada nuevo, ella ya lo contó en el álbum Lemonade. Un matrimonio que revienta exclusivas a la prensa y aun así es portada.

Después de ver a Solange, la hermana de Beyoncé, abofeteando a Jay-Z, impasible, en un ascensor, comenzó la sospecha. Pero ni periodistas ni blogueros ni tuiteros ni mortales con móviles pudieron confirmar nada. El disco de la cantante abrió la veda. Ella de amarillo, empoderada con un bate y destrozando todo a su paso. Que cada cual interprete el sutil mensaje, debió pensar mientras sumaba dólares. Ahora él se justifica diciendo que era más difícil este matrimonio que vivir en un piso de protección en la peor zona de Nueva York. Yo soy yo, pero sobre todo mi circunstancia.

Ríos de tinta o de html corren por el planeta desde hace semanas tratando de descifrar qué, cómo, cuándo, dónde, por qué. Pero sin la exclusiva. Lo que tienen delante es un mastodóntico imperio que parecía únicamente musical, pero ha tornado en multiservicios. Ellos construyen su relato con las armas de difusión masiva más rentables. Comienzan lanzando el cebo en Instagram a coste cero, tiran del hilo y la pesca termina en una lonja llamada Tidal, la plataforma de música en streaming desde la que Jay-Z recoge beneficios. Una maniobra de trilero. Lo siento, ya tienes la cartera vacía. Y solo estabas escuchando una canción.