Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Socialistas enfrentados

Las primarias en Francia ahondan aún más la brecha en la izquierda

Un gesto de Manuel Valls tras la primera vuelta de las primarias socialistas. AFP

Las posibilidades del Partido Socialista francés para seguir en el poder se han reducido aún más tras las primarias que está celebrando para decidir el candidato a la presidencia de la República. No había dos izquierdas más irreconciliables que las representadas por los aspirantes que disputarán la segunda vuelta, el domingo próximo. Benoît Hamon, conductor de las protestas contra el Gobierno socialista, es el polo opuesto al ex primer ministro Manuel Valls, partidario de una izquierda de gobierno y que se ha jugado el futuro a la realización de reformas incluso contra muchos de sus correligionarios.

Para cumplir el papel de aparato de conquista del poder, propio de todo partido, es imprescindible la unión de los electores detrás de quien resulte ganador. Ni uno ni otro candidatos se muestran capaces de convertirse en el elemento de conciliación. Lo que realmente se juega el Partido Socialista es su supervivencia, más que las posibilidades del ganador de las primarias para competir por la jefatura del Estado, que parece asunto de dos: la derecha conservadora de siempre, encarnada ahora por François Fillon, y el ultraderechismo de Marine Le Pen.

Pero lo más inquietante es el futuro que anuncia. La victoria posible de Hamon en la primaria, sobre la base de los apoyos que le han prometido jefes de facciones y diversos notables, llevaría al Partido Socialista hacia terrenos ya ocupados por otros a su izquierda. Valls ha señalado lo irrealizable del proyecto de Hamon, que quiere implantar una renta universal a un coste elevado y echar abajo la reforma laboral del Gobierno socialista. Reafirmarse en los valores tradicionales lleva hacia Corbyn, el líder laborista británico, cada vez más comprensivo con el Brexit; y agarrarse a los aislacionistas y a los contrarios a la globalización es asunto de ultras. ¿Son esas las alternativas para la verdadera izquierda francesa?

 

Puedes seguir EL PAÍS Opinión en Facebook, Twitter o suscribirte aquí a la Newsletter.