Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Las mujeres indias quieren luchar

  • Anu Tomar, en el centro, posa en un 'akhara' de Delhi junto a otras luchadoras de kushti más jóvenes. Grupos de mujeres como ellas han irrumpido en una disciplina tradicionalmente reservada a los hombres y se enfrentan con sus éxitos a las convenciones sociales de un país que las denigra.
    1Anu Tomar, en el centro, posa en un 'akhara' de Delhi junto a otras luchadoras de kushti más jóvenes. Grupos de mujeres como ellas han irrumpido en una disciplina tradicionalmente reservada a los hombres y se enfrentan con sus éxitos a las convenciones sociales de un país que las denigra.
  • Entrenamiento vespertino del equipo de Delhi en un 'akhara' moderno, equipado con el tatami plástico que se utiliza en competiciones de lucha libre y lucha grecorromana.
    2Entrenamiento vespertino del equipo de Delhi en un 'akhara' moderno, equipado con el tatami plástico que se utiliza en competiciones de lucha libre y lucha grecorromana.
  • Divya Kakran trata de tirar a su compañera Neena al suelo durante el entrenamiento. Tiene que lograr que ambos de sus hombros toquen el suelo durante dos segundos.
    3Divya Kakran trata de tirar a su compañera Neena al suelo durante el entrenamiento. Tiene que lograr que ambos de sus hombros toquen el suelo durante dos segundos.
  • Divya Kakran se tumba en el suelo con los brazos abiertos para que Neena se ejercite sobre ella.
    4Divya Kakran se tumba en el suelo con los brazos abiertos para que Neena se ejercite sobre ella.
  • Con solo 14 años, Unmati Rathore ya se atreve a luchar contra hombres durante los entrenamientos en el 'akhara' de Delhi. Rathore afirma que la fuerza de los hombres ellas la compensan con la maña, algo tan importante en el kushti.
    5Con solo 14 años, Unmati Rathore ya se atreve a luchar contra hombres durante los entrenamientos en el 'akhara' de Delhi. Rathore afirma que la fuerza de los hombres ellas la compensan con la maña, algo tan importante en el kushti.
  • 6
  • Simran Ahlaway muestra con orgullo su 'oreja de coliflor', una deformación propia de los luchadores. "Mi madre dice que es fea, pero quiere decir que me esfuerzo", dice. Tiene 13 años.
    7Simran Ahlaway muestra con orgullo su 'oreja de coliflor', una deformación propia de los luchadores. "Mi madre dice que es fea, pero quiere decir que me esfuerzo", dice. Tiene 13 años.
  • A pesar de los avances en la materia, las mujeres todavía tienen que hacer frente a jueces en exclusiva masculinos que no siempre las miran bien y que suelen aceptar sobornos para ir contra ellas.
    8A pesar de los avances en la materia, las mujeres todavía tienen que hacer frente a jueces en exclusiva masculinos que no siempre las miran bien y que suelen aceptar sobornos para ir contra ellas.
  • Tras el ejercicio matinal, Divya Kakran continúa su jornada con extenuantes tablas de pesas y de cinta en un gimnasio completamente equipado que puede pagar gracias a la ayuda de un diputado.
    9Tras el ejercicio matinal, Divya Kakran continúa su jornada con extenuantes tablas de pesas y de cinta en un gimnasio completamente equipado que puede pagar gracias a la ayuda de un diputado.
  • La composición de la clientela del gimnasio en el que se entrena Divya Kakran deja en evidencia la escasa representación femenina en el deporte de India.
    10La composición de la clientela del gimnasio en el que se entrena Divya Kakran deja en evidencia la escasa representación femenina en el deporte de India.
  • Geetanjali Luckad prepara la tierra sobre la que luchará con una pesada madera atada a la espalda, como si fuese un arado.
    11Geetanjali Luckad prepara la tierra sobre la que luchará con una pesada madera atada a la espalda, como si fuese un arado.
  • Para que el ejercicio resulte en una mayor resistencia física, el gurú de las hermanas Luckad pone una piedra sobre los hombros de Geetanjali mientras ella prepara la tierra del 'akhara'.
    12Para que el ejercicio resulte en una mayor resistencia física, el gurú de las hermanas Luckad pone una piedra sobre los hombros de Geetanjali mientras ella prepara la tierra del 'akhara'.
  • Neha Kumari lucha contra un chico sobre el ring de tierra de Delhi.
    13Neha Kumari lucha contra un chico sobre el ring de tierra de Delhi.
  • Neha Kumari posa en su humilde casa de la capital india con sus padres a la espera en la habitación contigua.rn
    14Neha Kumari posa en su humilde casa de la capital india con sus padres a la espera en la habitación contigua.
  • Con orgullo, Neha Kumari muestra las medallas que ha ganado como luchadora de Kushti, y que le han ganado el respeto de familia y de amigos.
    15Con orgullo, Neha Kumari muestra las medallas que ha ganado como luchadora de Kushti, y que le han ganado el respeto de familia y de amigos.
  • Divya Kakran reza a los dioses hindúes por un buen resultado en la competición que le espera.
    16Divya Kakran reza a los dioses hindúes por un buen resultado en la competición que le espera.
  • Divya Kakran posa en una de las habitaciones de su casa con su madre, que cosía los taparrabos de los luchadores varones, y con su padre, un exluchador que nunca soñó con un éxito como el de su hija.
    17Divya Kakran posa en una de las habitaciones de su casa con su madre, que cosía los taparrabos de los luchadores varones, y con su padre, un exluchador que nunca soñó con un éxito como el de su hija.
  • Geetanjali y Megha Luckad posan tras el entrenamiento en la cama que comparten en una pequeña vivienda de un barrio humilde de Delhi.
    18Geetanjali y Megha Luckad posan tras el entrenamiento en la cama que comparten en una pequeña vivienda de un barrio humilde de Delhi.