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La cuarta ola

La empresa española sigue teniendo una magnífica oportunidad en Perú de hacer negocios exitosos, pero también de demostrar su liderazgo en todos estos aspectos

El estudio realizado por la Universidad del Pacífico para la Cámara de Comercio de España en Perú divide la llegada de la inversión española al país andino en tres oleadas. Una primera, en los 90, que realizó una gran contribución a la modernización de los servicios públicos con su participación en los procesos de privatización y concesión. La segunda, de forma más gradual durante la primera década de este siglo, con un gran protagonismo de las empresas de infraestructura y aquellas que llegaban para prestar servicios a las del primer periodo. Finalmente, la más reciente, en la que Perú fue destino de PYMEs españolas buscando una salida a la crisis económica en España.

¿Están todas las que son? ¿Hay aún espacio para una “cuarta ola” de inversión española? La mejor situación en España y la ralentización del crecimiento peruano pueden llevar a pensar que serán capitales chinos o de los vecinos latinoamericanos los que liderarán la inversión extranjera en los años venideros. ¿Pasará Perú a un segundo plano en los planes de internacionalización de las empresas españolas?

Nuestra visión es que no debería. Por un lado, porque es un mercado aún con amplísimo potencial. Además de la coincidencia entre analistas de que la macroeconomía está únicamente atravesando un bache, fundamentalmente por las dificultades para ejecutar inversión pública y el impacto del descenso de precios internacionales de minerales y petróleo, la emergente clase media peruana continúa teniendo necesidades no atendidas, que derivan en un desempeño positivo y sostenido de sectores como la distribución, la salud o la educación. En paralelo, nuevos polos de desarrollo como las provincias del norte, por citar un ejemplo, demandan nueva infraestructura y mayor capacidad de todo tipo de servicios.

El compromiso social, que tanto ha caracterizado a la inversión española, es ahora más importante que nunca

En paralelo, el potencial de Perú no termina en sus fronteras geográficas. Su compromiso con la Alianza del Pacífico y la eliminación progresiva de barreras arancelarias o de cualquier otro tipo al intercambio de mercancías, capital y personas con México, Colombia y Chile, además de su excelente ubicación geográfica en relación a todo el continente, lo consolidan como un punto de entrada óptimo para crecer en la región e incluso en el la cuenca pacífica en su conjunto. Si bien la tarea pendiente de un tratado para evitar la doble imposición con España puede restarle puntos al Perú respecto a otros mercados para el establecimiento de sedes regionales, su conectividad, coste de vida y apertura comercial se los suman.

Sin embargo, no será con el mismo modelo que hasta ahora con el que las empresas españolas podrán triunfar en Perú en el corto y medio plazo. Será necesario demostrar, en todos los ámbitos que, además de la trayectoria aquí, nuestro aporte allí será destacado. La oportunidad de llevar talento español calificado no elimina la necesidad de atraer a los mejores perfiles locales y es en esta gestión como empleadores donde se multiplica la competencia. Tendrán más posibilidades de éxito aquellas compañías que, además, sepan encajar con los sectores que más impulso recibirán en el Plan de Diversificación Productiva desarrollado por el gobierno del Presidente Humala y que prioriza la transferencia tecnológica y de capacidades para la innovación, como ya están haciendo grupos industriales españoles en asociación con importadores de bienes de capital peruanos.

Finalmente, pero no menos importante, el compromiso social, que tanto ha caracterizado a la inversión española en estas casi tres décadas de presencia destacada, es ahora más importante que nunca para operar. Los peruanos avanzan al mismo ritmo que los ciudadanos de cualquier lugar del mundo en la exigencia de transparencia, cuidado del medio ambiente, contribución al desarrollo y respeto a la diversidad. La empresa española sigue teniendo una magnífica oportunidad en Perú de hacer negocios exitosos, pero también de demostrar, como lo han hecho muchas de las que ya operan allí, su liderazgo en todos estos aspectos.

Luisa García es socia de Llorente & Cuenca y presidenta de la Cámara Oficial de Comercio de España en Perú

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