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Muere Jaime Morey

El cantante formaba parte de la generación de baladistas que continuaron la canción melódica española en plena oleada pop

El cantante Jaime Morey representó a España en Eurovision
El cantante Jaime Morey. GTRES

Como el protagonista de la canción Tatuaje Jaime Morey, (Alicante, 1942) “era rubio y alto”, dos cualidades que unidas a su voz “aterciopelada”, le hacían destacar en la división de cantantes melódicos que luchaban por hacerse un lugar en el sol en la música española de la década de los sesenta. Los populares concursos radiofónicos de la época le sirven para su aprendizaje profesional que encuentra su premio con un contrato en el sello Philips, el mismo sello discográfico donde graba un americanizado Mike Ríos y una folklórica moderna como Carmen Sevilla. Sus primeras canciones como intérprete de música ligera o moderna como se conoce ahora a los antiguos vocalistas nacen bajo el signo del Cha-cha-cha, versiones de Aznavour y otros autores de la época que la explosión beat está a punto de borrar del mapa.

En plena efervescencia de la marea ye-yé Jaime Morey prosigue una carrera musical como baladista algo almibarado que no acaba de dar en la diana del éxito aunque canciones como Rosita fijan su imagen de galán romántico a contracorriente. Junto a Rocío Dúrcal, artista también del sello Philips, graba la canción Acompáñame de la pelicula del mismo título y banda sonora de Augusto Algueró, un nombre que aparecerá en distintos momentos de su carrera musical. En la película será el cantante y antiguo solista del grupo Los Teen-Tops, Enrique Guzmán, el encargado de cantarla y llevarse la fama postrera.

 Como otros intérpretes melódicos Jaime Morey recorrerá la senda de los festivales de música que de la noche a la mañana han llenado la geografía española siguiendo el modelo del Festival de San Remo: Festival de la Canción de Benidorm, Festival de la Canción del Mediterráneo, Festival de la Canción de Barcelona o sus versiones foráneas y exóticas como el Festival de Knokke ( Bélgica) o de Sopot (Polonia). El Festival por excelencia de los certámenes, el de Eurovisión, tendrá que esperar de momento.

Jaime Morey buscará savia nueva en compositores jóvenes como Fernando Arbex que resucita su carrera discográfica con la canción “Negra paloma” en su nueva discográfica RCA y que supone un aggiornamento de su imagen en sus apariciones televisivas. También, como otros intérpretes, buscará refugio en el revival musical que se produce en los primeros años setenta resucitando viejos boleros de los años cuarenta y cincuenta. El mismo cantante reconocerá su predilección por lo camp cantado una insólita composición con el mismo título. Esa misma sensibilidad que había sacado del baúl de los gustos y teorías unos años atrás la escritora Susan Sontag.

 Su amistad con Fraga Iribarne le lleva a cantar el himno del partido Alianza Popular en los años de la transición. Una relación que se remontaba a la década de los sesenta cuando colaboró con el entonces Ministro de Información y Turismo cediendo su imagen para el referéndum a favor de La Ley Orgánica del Estado. La fotografía del cantante y su firma “Yo también voto por la paz” daban un aval al régimen en plena oleada de contestación con la llegada de los cantautores rebeldes, Raimon y compañía.

Su momento de máxima popularidad le llegará cuando es elegido para representar a España en el Festival de Eurovisión del año 1972 con la canción “Amanece” escrita por el dinámico Ramon Arcusa y música de su viejo amigo Augusto Algueró que se celebra en la ciudad de Edimburgo. Su actuación en el festival deja como resultado una discreta clasificación – en el número diez- y su paso con más pena que gloria. En la selección de cantantes para representar a TVE en el festival, Morey se había impuesto entre otros a un potente intérprete melódico, también valenciano como él, Nino Bravo, que acabará siendo el gran triunfador de la nueva canción romántica.

La última etapa de su carrera profesional como cantante está señalada por estancias en América como actor de telenovelas y regresos discográficos que no consiguen el éxito apetecido. En los últimos años se dedicará a la representación artística. Su nombre también aparecerá relacionado con el escándalo Gescartera, propiedad de su yerno Antonio Camacho, y su trabajo como relaciones públicas de la entidad. El cantante fallecía este martes a los 73 años de edad a causa de un cáncer que padecía hace tiempo.