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Marina Castaño: “Se me ha juzgado sin oírme y sin pruebas”

La viuda de Camilo José Cela, imputada por malversación, asegura que se está "orquestando" una causa general contra ella

Marina Castaño, viuda de Camilo José Cela, ha emitido un comunicado en el que asegura que se está "orquestando" una causa general contra ella. "Se me ha juzgado en los medios de difusión sin oírme, sin pruebas e, incluso sin juez", asegura.  Castaño fue imputada el pasado 12 de noviembre, junto al que fue gerente de la fundación Tomás Cavanna, ambos están acusados por la Fiscalía de los posibles delitos de malversación de fondos públicos, estafa, apropiación indebida y fraude. El caso, que se encuentra en fase de instrucción, en el juzgado número 2 de la localidad coruñesa de Padrón, está relacionado con un asunto de ingresos por devolución del IVA.

Según el comunicado, emitido este viernes por Castaño, los hechos esenciales de la denuncia afectan a la Fundación Camilo José Cela, y no a su actividad personal, o profesional. "Siempre he cumplido la Ley", apostilla.

Colaboración

La denuncia de malversación, estafa y apropiación indebida se realizó hace dos años, cuando la Fiscalía comprobó que tanto la viuda del Nobel como Cavanna habían derivado a una sociedad privada las devoluciones del IVA de la Fundación Cela, exenta de tributación, y habían cargado gastos privados a ese organismo, financiado en buena parte con fondos públicos.

Castaño, recuerda en el comunicado, que ha comparecido en el juzgado de Padrón desde septiembre de 2012 "colaborando en todas las diligencias de prueba para aclarar" que no ha cometido ningún delito y que la Agencia Tributaria nombró una perita, que durante dos años ha hecho tres informes, de ninguno de los cuales se desprende que haya cometido algún delito.

La declaración de Castaño ante el juzgado está ahora pendiente de que el fiscal del caso, Álvaro García Ortiz, presente un informe detallando las acusaciones contra ella. El ministerio denunció indicios de que la agrupación de interés económico Lengua y Literatura, constituida con un 80% de capital de la Fundación Cela y un 20% aportado por Marina Castaño, a través de otra sociedad que dirige desde su propia vivienda, denominada Letra y Tinta, gestionó las subvenciones de la Fundación Cela y abonó sus facturas, lo que pudo haberle permitido lograr "grandes cantidades de dinero en concepto de devolución de IVA".

En la denuncia también se indicaba que varios empleados que figuraban como trabajadores de la Fundación Cela y cobraban de ella sus nóminas, "en realidad prestaban sus servicios en actividades privadas del matrimonio Cela". Uno de ellos se encargaba del servicio del hogar en el domicilio privado de la viuda del escritor en Madrid. Trabajadores de la Fundación llevaban años denunciando estos desvíos de fondos así como los gastos desorbitados tanto de Castaño como de Cavanna. "Es falso", subraya Castaño. "Los empleados de la Fundación Camilo José Cela nunca han cobrado de fondos públicos destinados a actividades de la Fundación". Y recalca que las cuentas fueron "auditadas anualmente, y sometidas a la aprobación del Patronato", que se reunía dos veces al año, conforme a la ley.

Termina el comunicado de la viuda de Cela añadiendo que "nadie ha pedido, ni el Juzgado ha ordenado, ninguna medida cautelar" y que reitera su "respeto y confianza en la Justicia".

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