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ALAN GUTH | Físico teórico del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT)

“Es asombroso que el ser humano pueda comprender el cosmos”

El físico y cosmólogo estadounidense explora las teorías de los universos múltiples y espera que las observaciones en curso confirmen su Teoría de la Inflación

Alan Guth en el Instittuo de Física Teorica (UAM-CSIC), en Madrid.
Alan Guth en el Instittuo de Física Teorica (UAM-CSIC), en Madrid.

El físico teórico estadounidense Alan Guth es uno de los padres de la teoría de la Inflación Cósmica que, por su eficacia al explicar fenómenos del universo donde otras teorías encuentras grandes escollos y por indicios indirectos, la mayoría de los expertos considera que debe ser correcta. Aunque aún no se haya logrado una prueba experimental definitiva que demuestre que es realmente correcta. El pasado mes de marzo pareció que por fin se confirmaba la inflación con unos datos clave obtenidos con el telescopio Bicep-2, en el polo sur. Sería un descubrimiento sensacional y tal vez un billete para Guth, de 67 años, investigador del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), hacia Estocolmo y el Premio Nobel. Después se vio que no estaban nada claros esos datos. La cosa está aún en suspenso, pendiente de más análisis y con bastante pesimismo entre los físicos. “Tengo aún esperanza de que sea correcto”, ha manifestado Guth en Madrid, donde ha participado en el encuentro científico sobre el Multiverso. Y es que la mayoría de las versiones de teoría de la Inflación “predicen que no hay un solo universo, sino que este nuestro es uno de los infinitos universos”, explica Guth.

Pregunta. ¿Existirían ahora mismo esos otros universos?

Respuesta. El concepto de “ahora mismo” no tiene mucho sentido en el contexto de la cosmología, de la teoría de la relatividad, porque diferentes observadores verán de modo diferente qué sucede primero y puede haber un número infinito de “ahora mismo”.

P. ¿Pero se forman todos a la vez, siguen formándose?

R. Se formarían constantemente y seguirían originándose siempre. Parece que el multiverso tiene un principio pero no un final, así que una vez que empieza el proceso de formación no se detiene nunca.

P. ¿Sería como el nuestro?

R. La física fundamental debe ser la misma, no tenemos base para concebir que haya universos con unas leyes físicas diferentes. Pero incluso así, la teoría de supercuerdas dice que no hay un solo tipo de vacío, sino un número fantásticamente grande de ellos. Y el vacío no es algo sin nada, al contrario, está lleno de campos, de partículas de Higgs... Cómo es un universo depende mucho de cómo sea su vacío, así que habría muchos tipos diferentes de cosmos. Una analogía sería pensar que no es lo mismo vivir en el espacio que en un bloque de hielo aunque la física fundamental que los rige sea la misma.

P. ¿El multiverso vive en las matemáticas?

R. En algunos modelos inflacionarios es una predicción, pero no sabemos cuál es el modelo correcto. La versión más factible no produce el multiverso, no hay más que universo que el nuestro y, desde luego, no tenemos observaciones directas que nos indiquen que hay otros. Pero es anticientífico decir que, obviamente, no puede haber otros universos. Nada está probado para siempre, lo que hacemos los científicos es desarrollar evidencias convincentes para describir el mundo y en el caso del multiverso esas evidencias requerirán mucho tiempo, al menos una generación o dos...

P. Hay personas que se sienten incómodas, casi con vértigo, al pensar en lo inmenso que es el universo, tantas estrellas y galaxias... ¡Imagínese con la idea de que hay otros universos! ¿Los físicos también sienten esa sensación o están acostumbrados?

R. Somos personas también y, por tanto, las reacciones emocionales no son diferentes. Pero con o sin la Inflación Cósmica, el universo es increíblemente grande, así que no creo que cambie mucho esa reacción emocional. Yo personalmente estoy fascinado con la idea de que podamos incluso hablar de sistemas tan grandes como ese y hacer predicciones de futuras observaciones. Me parece asombroso que los humanos podamos comprender el cosmos en que vivimos.

P. ¿Qué ha sucedido con el descubrimiento de las ondas gravitacionales primordiales anunciado este mismo año y enseguida cuestionado?

R. Todo el universo está regido por la mecánica cuántica y eso significa que todo, incluido el espacio-tiempo, es consecuencia de fluctuaciones cuánticas que son fuertes a escala muy pequeña pero invisibles a escala macroscópicas. Según la teoría de la inflación, durante el crecimiento exponencial del universo al principio esas fluctuaciones se estiran y se hacen tan grandes que tienen efectos astronómicos y son observables. Esas fluctuaciones en le espacio tiempo son ondas gravitacionales primordiales que, en la radiación de fondo de unos 400.000 años después del Big Bang, quedan impresas. Es lo que buscamos ahora, lo que el experimento Bicep-2 anunció como unos patrones determinados en la polarización de la radiación de fondo.

P. ¿Sería la prueba de la inflación que usted propuso?

R. Sí.

P. ¿Y el consiguiente Premio Nobel?

R. Tal vez [sonrie con cierta timidez].

P. ¿Por qué hay dudas sobre los resultados de Bicep-2?

R. Fueron puestos en cuestión por otros físicos al hacer nuevas estimaciones de la cantidad de polvo que hay en nuestra galaxia y que puede enmascarar completamente esas señales de las ondas gravitacionales primordiales. Ahora hay dos grupos, el propio Bicep-2 y el del telescopio Plank [de la Agencia Europea del Espacio] cruzando sus datos y analizándolos en detalle para ver cómo de grande es el efecto del polvo. Dicen que a finales de año tendrán las conclusiones.

P. ¿Usted que espera?

R. Todavia tengo esperanza en que sea la señal de las ondas... pero no apostaría dinero por ello.

 

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