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La integración educativa iberoamericana: entre avances y desafíos

 Álvaro Marchesi, Secretario General de la OEI, expone en la XXIV Conferencia Iberoamericana de Ministros de Educación, llevada a cabo en la Ciudad de México el 28 de agosto de 2014. Foto: SEPMéxico.
Álvaro Marchesi, Secretario General de la OEI, expone en la XXIV Conferencia Iberoamericana de Ministros de Educación, llevada a cabo en la Ciudad de México el 28 de agosto de 2014. Foto: SEP/México.

La integración educativa iberoamericana ha vivido una década de grandes progresos. En buena medida, el impulso y la energía que adquirió la agenda de la cooperación educativa regional, ha tenido como protagonista a la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura, OEI, un organismo intergubernamental fundado en 1949 y que, desde 1991, convoca y organiza las Conferencias Iberoamericanas de Ministros de Educación.

Durante los últimos años, los proyectos e iniciativas de la OEI adquirieron una magnitud sorprendente, transformando, por primera vez, a la cooperación educativa, científica y cultural en uno de los temas centrales de la agenda iberoamericana y, en particular, de los acuerdos y consensos alcanzados en las Cumbres de Jefes de Estado, promovidas por la Secretaría General Iberoamericana, SEGIB.

Una de las más significativas evidencias de este avance, fue el compromiso alcanzado por todos los mandatarios iberoamericanos alrededor de una serie de objetivos comunes en materia educativa, consagrados en la Cumbre de Mar del Plata, en diciembre del 2010.

Los bicentenarios de la independencia se multiplicaban por toda Latinoamérica y la OEI, con un perspicaz sentido de la oportunidad política, llamó a celebrarlos estableciendo un conjunto de metas educativas para la próxima década. Surgía así un ambicioso plan de acción que sumaba a todos los gobiernos iberoamericanos, más allá de sus notables diferencias, en una misma suma de principios y estrategias para hacer de la educación un derecho efectivo de todos los ciudadanos y ciudadanas de la región. La Cumbre de Mar del Plata estuvo dedicada a la “Educación para la Inclusión Social” y allí fue asumido el compromiso regional de las “Metas 2021: la educación que queremos para la generación de los Bicentenarios”, firmado por los gobiernos de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Salvador, España, Guatemala, Nicaragua, México, Panamá, Paraguay, Perú, Portugal, Principado de Andorra, República Dominicana, Uruguay y Venezuela.

El acuerdo estableció once metas educativas con niveles de resultados e indicadores específicos, donde cada país definiría sus compromisos para cumplirlas, en virtud de sus especificidades y condiciones nacionales.

Metas 2021

  • Meta 1. Reforzar y ampliar la participación de la sociedad en la acción educadora.
  • Meta 2. Lograr la igualdad educativa y superar toda forma de discriminación en educación.
  • Meta 3. Aumentar la oferta de educación inicial y potenciar su carácter educativo.
  • Meta 4. Universalizar la educación primaria y secundaria básica y ampliar el acceso a la educación secundaria alta.
  • Meta 5. Mejorar la calidad de la educación y el currículo escolar.
  • Meta 6. Favorecer la conexión entre la educación y el empleo a través de la educación técnico-profesional.
  • Meta 7. Ofrecer a todas las personas oportunidades de educación a lo largo de toda la vida.
  • Meta 8. Fortalecer la profesión docente.
  • Meta 9. Ampliar el espacio iberoamericano del conocimiento y fortalecer la investigación científica.
  • Meta 10. Invertir más e invertir mejor.
  • Meta 11. Evaluar el funcionamiento de los sistemas educativos y del proyecto Metas Educativas 2021.

La promoción de las Metas 2021 estuvo acompañada por un pormenorizado estudio sobre las necesidades de inversión en cada país, llevado a cabo por la OEI y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, CEPAL. Una previsión de inversión cercana a los 76.000 millones de euros fue definida para alcanzar, de forma efectiva, las metas propuestas. El análisis realista de costos dotó al proceso de las Metas 2021 de una valiosa herramienta para su implementación, así como de un valioso instrumento de evaluación y monitoreo sobre su grado de desarrollo y cumplimiento.

Del mismo modo, y también de forma inédita en la región, el acuerdo se realizó en el marco de un significativo apoyo de organizaciones de la sociedad civil, entidades sindicales del magisterio, foros de defensa del derecho a la educación, instituciones académicas nacionales e internacionales y de destacados expertos del campo educativo. Uno de los compromisos asumidos en el marco de las Metas 2021 fue constituir un Consejo Asesor, integrado por estas organizaciones y dedicado al acompañamiento, análisis y discusión de los progresos alcanzados. Desde la Cumbre de Mar del Plata, dicho Consejo se ha ido ampliando y diversificando, constituyendo hoy uno de los espacios más plurales y representativos de la política educativa iberoamericana. (ver: "Superar la desigualdad educativa y ampliar el derecho a la educación en Iberoamérica". También: Croce, Alberto. "La cooperación iberoamericana en educación. La experiencia de las Metas 2021").

Han pasado casi cuatro años desde la firma de las Metas Educativas 2021 y tanto la SEGIB como la OEI han dado curso a diversos proyectos y acciones para garantizar el cumplimiento de los objetivos propuestos.

Por un lado, se ha ido compilando y sistematizando una valiosa información sobre el estado de la educación en la región, cuyos indicadores fundamentales se encontraban dispersos y fragmentados. Aunque los desafíos en este campo continúan siendo inmensos, los avances han sido importantes. La OEI, en el marco de su Instituto de Evaluación y Seguimiento de las Metas Educativas 2021, con el apoyo de la CEPAL y de los institutos o centros de estadísticas de todos los ministerios de educación iberoamericanos, ha producido ya cuatro valiosos informes de seguimiento de los avances de las Metas 2021, uno de ellos especialmente dedicado a la cuestión docente, de enorme valor informativo y político.

El establecimiento de datos estadísticos confiables para el diagnóstico, análisis y prospectiva de la educación iberoamericana es una de las condiciones imprescindibles para avanzar en acuerdos de cooperación e intercambio regionales que se basen en las condiciones y necesidades reales de nuestros países, favoreciendo el desarrollo de estrategias que permitan consolidar y ampliar el acceso a la educación con un bien público y como un derecho humano fundamental. Los Informes Miradas sobre la Educación en Iberoamérica 2011, 2012, 2013 y 2014 son un aporte fundamental a este desafío.

Además, la OEI ha generado diversas iniciativas para producir un mayor y mejor conocimiento acerca del estado de la educación en la región, siendo una de ellas el Sistema de Información de Tendencias Educativas en América Latina, SITEAL, promovido junto con el Instituto Internacional de Planeamiento de la Educación de la UNESCO, IIPE, con sede en Buenos Aires. El SITEAL es una de las plataformas que más y mejores contribuciones ha realizado a la comprensión del desarrollo educativo en la región. Sus informes y documentos de investigación son referencia obligada en todos los estudios rigurosos que se realizan sobre la educación latinoamericana.

La OEI ha promovido una impresionante diversidad de proyectos y acciones para avanzar en los objetivos propuestos en las Metas 2021. Entre ellos se destacan: el Plan Iberoamericano de Alfabetización; el proyecto Luces para Aprender; el Programa IBERLECTURA; el Programa Iberoamericano para la Inclusión Educativa; las acciones del Instituto Iberoamericano de TIC en Educación, IBERTIC; las iniciativas de formación y articulación de redes internacionales de posgrado del Centro del Altos Estudios Universitarios, CAEU; las de los Institutos para el Desarrollo y la Innovación Educativa; las del Instituto Iberoamericano de la Enseñanza de las Ciencias y de las Matemáticas, IBERCIENCIAS; las del Observatorio Iberoamericano de la Ciencia, la Tecnología y la Sociedad; y las del recientemente creado Instituto de Educación en Derechos Humanos, coordinado por la OEI Colombia y con sede en diversos países de la región.

En la XXIV Conferencia Iberoamericana de Ministros de Educación, celebrada en la Ciudad de México el 28 de agosto pasado, la OEI obtuvo un importante logro al impulsar, con el apoyo de todos los ministerios, el Proyecto Paulo Freire de Movilidad Académica para Estudiantes de Programas de Formación del Profesorado. La iniciativa consolida y concretiza el avance en la construcción efectiva de un espacio iberoamericano del conocimiento, promoviendo acciones de movilidad estudiantil en toda la región, comenzando por los estudiantes de magisterio. Superar las trabas que limitan la movilidad de estudiantes en todos los países de la región es uno de los principales desafíos que deberá asumir la cooperación iberoamericana en la próxima década. El paso dado por la OEI es, en este sentido, de una importancia muy significativa.

André Lázaro, Presidente del Consejo Asesor de las Metas Educativas 2021, expone en la XXIV Conferencia Iberoamericana de Ministros de Educación, realizada en la Ciudad de México el 28 de agosto de 2014. Foto: SEP/México.

También en México, un día antes de la Conferencia de Ministros, se llevó a cabo la XII Asamblea General de la OEI, en la que concluyó su mandato el actual Secretario General de la entidad, Álvaro Marchesi, y fue elegido su sucesor, el brasileño Paulo Speller.

Marchesi ha cumplido un papel extraordinario al frente de un organismo intergubernamental cuyo alcance e incidencia multiplicó exponencialmente. Su liderazgo, habilidad para la construcción de consensos y su formidable capacidad de gestión, transformaron a la OEI en uno de los organismos internacional más proactivos y productivos de la última década. Mientras buena parte de las instituciones internacionales dedicadas a la educación, la ciencia y la cultura entraban en una profunda crisis, ya sea por dificultades políticas o por la persistente falta de financiamiento, la OEI no paró de crecer, aumentando su influencia, el número de sedes, recaudando recursos y ampliando su campo de acción tanto en alianza con los ministerios como con organizaciones académicas, sociales y sindicales de gran representatividad regional: la Internacional de la Educación (confederación de sindicatos de educación de todo el mundo), la Campaña Latinoamericana por el Derecho a la Educación, CLADE, el Consejo de Educación de Adultos para América Latina, CEAAL, y el Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales, CLACSO, entre otros. Por iniciativa de Marchesi y del ex ministro de educación de Brasil, Aloisio Mercadante, se ha promovido la ambiciosa iniciativa de ampliar el accionar de la OEI a los países africanos de lengua portuguesa, los cuales ya participan de diversas instancias de deliberación creadas por el organismo.

El año próximo asumirá la Secretaría General de la OEI una figura de gran relevancia internacional, el brasileño Paulo Speller. El actual Secretario de Educación Superior del gobierno Dilma Rousseff posee las características necesarias para consolidar y ampliar la excelente herencia recibida. Hizo su formación de posgrado en México, donde vivió algunos años, y se doctoró en ciencias políticas en la Universidad de Essex. Fue rector de la Universidad Federal de Mato Grosso por dos mandatos y el primer rector de la Universidad de la Integración Internacional de la Lusofonía Afro-Brasileña, un creativo y ambicioso proyecto de cooperación educativa entre África y Brasil creado por el ex presidente Lula.

Speller ha sido una de las figuras claves de la política educativa que ha multiplicado las oportunidades de acceso al sistema universitario a millones de brasileños y brasileñas de sectores populares. Su protagonismo ha sido fundamental en el significativo aumento de la inversión pública en educación que ha realizado Brasil durante los últimos doce años, en la creación de nuevas instituciones públicas de educación superior, así como en el fortalecimiento de las existentes; también, en el esfuerzo por mejorar la calidad educativa en un contexto de inclusión social y ampliación de derechos. Junto con el actual ministro de educación, José Henrique Paim, y de Jorge Guimarães, presidente de la poderosa Capes (Coordinación de Perfeccionamiento del Personal de Educación Superior), Paulo Speller ha sido el promotor de una de las más impresionantes iniciativas de movilidad académica internacional que hayan sido creadas hasta el momento por un único país: el Programa Ciencia Sin Fronteras, con más de 100 mil becas de estudio en el exterior destinadas a estudiantes de grado y posgrado brasileños.

El brasileño Paulo Speller, actual Secretario Nacional de Educación Superior de Brasil y nuevo Secretario General de la OEI.

Los problemas de la educación iberoamericana continúan siendo profundos y algunos se han intensificado particularmente en los países más ricos de la región. La desigualdad atraviesa nuestros sistemas escolares, lo que se traduce en oportunidades educativas diferentes para una población cada vez más diversa en términos sociales. Restan aún inmensos desafíos y retos para hacer de la educación un derecho efectivo de todos, un bien público común. La construcción de sistemas educativos más justos, democráticos e igualitarios continúa siendo una deuda pendiente en toda la región.

Sin embargo, no puede soslayarse el importantísimo avance que ha experimentado la cooperación educativa iberoamericana en la última década. Un avance que ha sido fundamental para comenzar a revertir muchos de los problemas que persisten en la región y que las Metas Educativas 2021 exponen de forma clara e ineludible.

La cooperación educativa iberoamericana inicia una nueva etapa interpelada por estos desafíos. Las conquistas de los últimos años, nos ayudarán a enfrentarlos mejor.

Desde la Ciudad de México