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Los campesinos de la tierra yerma

Cada año, miles de hombres y mujeres del Estado indio de Andra Pradesh se ven forzados a emigrar a las ciudades para conseguir trabajo porque las malas cosechas no les dan para vivir.

  • Mujeres tribales del distrito de Talupulla, en el Estado indio de Andhra Pradesh, asisten a una reunión vecinal para discutir los trabajos que se llevarán a cabo en la implementación del programa MGNREGA de ayuda a agricultores.
    1Mujeres tribales del distrito de Talupulla, en el Estado indio de Andhra Pradesh, asisten a una reunión vecinal para discutir los trabajos que se llevarán a cabo en la implementación del programa MGNREGA de ayuda a agricultores.
  • Parwati Ramawat se ve obligada a dejar a sus dos hijas cada año cuando viaja a plantaciones de chile para trabajar. Gana unas 100 rupias (1,25 euros) al día. "Desde que murió mi marido me siento más vulnerable y temo que abusen de mí. Por eso, me gustaría dejar de emigrar cada año", asegura.
    2Parwati Ramawat se ve obligada a dejar a sus dos hijas cada año cuando viaja a plantaciones de chile para trabajar. Gana unas 100 rupias (1,25 euros) al día. "Desde que murió mi marido me siento más vulnerable y temo que abusen de mí. Por eso, me gustaría dejar de emigrar cada año", asegura.
  • Una joven del pueblo de Nakkanuthipalli Thanda sujeta a su hijo en la escuela que opera la Fundación Vicente Ferrer para los emigrantes rurales que no tienen medios para escolarizar a sus niños.
    3Una joven del pueblo de Nakkanuthipalli Thanda sujeta a su hijo en la escuela que opera la Fundación Vicente Ferrer para los emigrantes rurales que no tienen medios para escolarizar a sus niños.
  • Detalle de las cartillas familiares que identifican a Mangamma Ramawat como agricultora beneficiaria del MGNREGA. Los adultos emigran a otras zonas rurales para ejercer como jornaleros o a la ciudad y la dejan a ella al cargo de los niños pequeños.
    4Detalle de las cartillas familiares que identifican a Mangamma Ramawat como agricultora beneficiaria del MGNREGA. Los adultos emigran a otras zonas rurales para ejercer como jornaleros o a la ciudad y la dejan a ella al cargo de los niños pequeños.
  • Mangamma sujeta a su nieta en el interior de la vivienda familiar, donde guardan el ricino de la cosecha en sacos. "Tratamos de esperar a que el precio suba en el mercado para no perder demasiado dinero con la cosecha, que siempre es mala", se lamenta.
    5Mangamma sujeta a su nieta en el interior de la vivienda familiar, donde guardan el ricino de la cosecha en sacos. "Tratamos de esperar a que el precio suba en el mercado para no perder demasiado dinero con la cosecha, que siempre es mala", se lamenta.
  • Tipamma Ramawat posa en el interior de la chabola que comparte con sus dos hermanos menores de edad. Una leve discapacidad física, consecuencia de la polio que sufrió de niña, hace que no pueda acceder a los trabajos del MGNREGA. Está empleada como asistenta en el centro de salud del pueblo con un suelo de 300 rupias (37,5 euros) al mes.rn Gracias al programa de la Fundación Vicente Ferrer, que proporciona los materiales necesarios, Tipamma está construyendo su propia vivienda. "Yo proporciono el pequeño terreno que tenemos y la mano de obra", cuenta.rn rn
    6Tipamma Ramawat posa en el interior de la chabola que comparte con sus dos hermanos menores de edad. Una leve discapacidad física, consecuencia de la polio que sufrió de niña, hace que no pueda acceder a los trabajos del MGNREGA. Está empleada como asistenta en el centro de salud del pueblo con un suelo de 300 rupias (37,5 euros) al mes. Gracias al programa de la Fundación Vicente Ferrer, que proporciona los materiales necesarios, Tipamma está construyendo su propia vivienda. "Yo proporciono el pequeño terreno que tenemos y la mano de obra", cuenta.
  • Venkatesh Gangavaram (en primer plano) se endeudó tanto cavando pozos en los que había agua que bebió pesticida sobre el huerto que trabajaba. Afortunadamente, sobrevivió. Ahora, todavía tiene que pagar lo que debe a prestamistas que exigen intereses exorbitantes.
    7Venkatesh Gangavaram (en primer plano) se endeudó tanto cavando pozos en los que había agua que bebió pesticida sobre el huerto que trabajaba. Afortunadamente, sobrevivió. Ahora, todavía tiene que pagar lo que debe a prestamistas que exigen intereses exorbitantes.
  • Gangadhar Bhukya es uno de los agricultores que pertenece a una de las minorías étnicas de la zona, Ha comenzado a utilizar paneles solares para regar el campo y lombrices que sirven de abono natural y orgánico en las plantaciones. El exceso de pesticidas es también un grave problema en la productividad de la tierra.
    8Gangadhar Bhukya es uno de los agricultores que pertenece a una de las minorías étnicas de la zona, Ha comenzado a utilizar paneles solares para regar el campo y lombrices que sirven de abono natural y orgánico en las plantaciones. El exceso de pesticidas es también un grave problema en la productividad de la tierra.
  • El marido de Cheemala se suicidó en diciembre de 2008 al no poder hacer frente a las deudas que había contraído. Ahora trata de sobrevivir con la plantación de cacahuete junto a la que posa en la imagen, uno de los cultivos más extendidos en el estado de Andhra Pradesh.
    9El marido de Cheemala se suicidó en diciembre de 2008 al no poder hacer frente a las deudas que había contraído. Ahora trata de sobrevivir con la plantación de cacahuete junto a la que posa en la imagen, uno de los cultivos más extendidos en el estado de Andhra Pradesh.
  • Narayanamma Reddingaru muestra una foto en la que su marido y ella posan el día su boda. Este bebió pesticida para morir. Ahora, viuda, asegura que lo único que la mantiene con vida es luchar por el futuro de sus hijos, que considera que está en la emigración a la ciudad.
    10Narayanamma Reddingaru muestra una foto en la que su marido y ella posan el día su boda. Este bebió pesticida para morir. Ahora, viuda, asegura que lo único que la mantiene con vida es luchar por el futuro de sus hijos, que considera que está en la emigración a la ciudad.
  • Día de trabajo en el taller textil que la Fundación Vicente Ferrer ha abierto para proporcionar una forma de vida a las mujeres que, de otra forma, tendrían que emigrar y exponerse a abusos sexuales, e incluso a violaciones, en sus lugares de destino.
    11Día de trabajo en el taller textil que la Fundación Vicente Ferrer ha abierto para proporcionar una forma de vida a las mujeres que, de otra forma, tendrían que emigrar y exponerse a abusos sexuales, e incluso a violaciones, en sus lugares de destino.