Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Perfiles: Los 70 son los nuevos 30

  • Myrtha Casanova. 78 años. Presidenta del Instituto Europeo para la Gestión de la Diversidad.  De su Habana natal a EE UU, pasando por España, una vida emprendedora. Forma parte de la Asociación de Mujeres Empresarias de Barcelona y preside el Instituto Europeo para la Gestión de la Diversidad y la Plataforma de Artistas Diversos para personas con discapacidad. “No soy una excepción, el problema es que no soy visible. El estereotipo más absurdo es el de la edad. Yo me jubilé fiscalmente, pero no de la aportación que puedo hacer al entorno”.
    1Myrtha Casanova. 78 años. Presidenta del Instituto Europeo para la Gestión de la Diversidad. De su Habana natal a EE UU, pasando por España, una vida emprendedora. Forma parte de la Asociación de Mujeres Empresarias de Barcelona y preside el Instituto Europeo para la Gestión de la Diversidad y la Plataforma de Artistas Diversos para personas con discapacidad. “No soy una excepción, el problema es que no soy visible. El estereotipo más absurdo es el de la edad. Yo me jubilé fiscalmente, pero no de la aportación que puedo hacer al entorno”.
  • Peter Grant. 79 años. Participante asiduo de carreras de coches clásicos. rn Su tesoro es ese Porsche 911 Carrera modelo de 1987 que compró en 2000, recién jubilado. Desde entonces empezó a competir con él en circuitos cerrados, peinando canas y tocado con un liviano casco blanco más recomendable para pasear en triciclo que para pisar a fondo el acelerador de su bólido. “Esos tubos de escape sacan al niño que llevo dentro”. Forma parte de la junta directiva del Porsche Club España, que aglutina a 700 socios.rn
    2Peter Grant. 79 años. Participante asiduo de carreras de coches clásicos. Su tesoro es ese Porsche 911 Carrera modelo de 1987 que compró en 2000, recién jubilado. Desde entonces empezó a competir con él en circuitos cerrados, peinando canas y tocado con un liviano casco blanco más recomendable para pasear en triciclo que para pisar a fondo el acelerador de su bólido. “Esos tubos de escape sacan al niño que llevo dentro”. Forma parte de la junta directiva del Porsche Club España, que aglutina a 700 socios.
  • Montse Vives (en la foto) y María José Pi. 71 y 72 años. Atléticas y con mucha marcha.  Banda sonora para este momento de sus vidas: “La ‘Marcha triunfal’ de Aida”, responde Montse; “el ‘Brindis’ de La Traviata”, dice María José. Melómanas, cultivadas, curtidas en la vida en mil y un frentes, se jubilaron después de muchos años de dejarse la piel para sacar adelante a sus familias. “Lo mejor de nuestra edad ahora es poder  hacer lo que nos da la gana…, siempre que podemos, claro”, explica María José. “Y no parar. Yo voy mucho con las amigas de mi hijos, que tienen 40 años… y las mantengo el ritmo. Hemos viajado juntas a Tíbet, Vietnam, India…”, cuenta Montse. Las dos vienen cada mañana a sudar la camiseta en el gimnasio Arsenal mixto de Barcelona, donde conversan tras un entrenamiento sobre sus sueños y anhelos. “Tú llevas una vida de treintañera”, le dice María José a Montse. “Pero yo tampoco me quedo atrás. Bailo rock todos los fines de semana, y te aseguro que no tomo pastillas ni para el colesterol”.
    3Montse Vives (en la foto) y María José Pi. 71 y 72 años. Atléticas y con mucha marcha. Banda sonora para este momento de sus vidas: “La ‘Marcha triunfal’ de Aida”, responde Montse; “el ‘Brindis’ de La Traviata”, dice María José. Melómanas, cultivadas, curtidas en la vida en mil y un frentes, se jubilaron después de muchos años de dejarse la piel para sacar adelante a sus familias. “Lo mejor de nuestra edad ahora es poder hacer lo que nos da la gana…, siempre que podemos, claro”, explica María José. “Y no parar. Yo voy mucho con las amigas de mi hijos, que tienen 40 años… y las mantengo el ritmo. Hemos viajado juntas a Tíbet, Vietnam, India…”, cuenta Montse. Las dos vienen cada mañana a sudar la camiseta en el gimnasio Arsenal mixto de Barcelona, donde conversan tras un entrenamiento sobre sus sueños y anhelos. “Tú llevas una vida de treintañera”, le dice María José a Montse. “Pero yo tampoco me quedo atrás. Bailo rock todos los fines de semana, y te aseguro que no tomo pastillas ni para el colesterol”.
  • Montse Vives y María José Pi (en la foto). 71 y 72 años. Atléticas y con mucha marcha.  Banda sonora para este momento de sus vidas: “La ‘Marcha triunfal’ de Aida”, responde Montse; “el ‘Brindis’ de La Traviata”, dice María José. Melómanas, cultivadas, curtidas en la vida en mil y un frentes, se jubilaron después de muchos años de dejarse la piel para sacar adelante a sus familias. “Lo mejor de nuestra edad ahora es poder  hacer lo que nos da la gana…, siempre que podemos, claro”, explica María José. “Y no parar. Yo voy mucho con las amigas de mi hijos, que tienen 40 años… y las mantengo el ritmo. Hemos viajado juntas a Tíbet, Vietnam, India…”, cuenta Montse. Las dos vienen cada mañana a sudar la camiseta en el gimnasio Arsenal mixto de Barcelona, donde conversan tras un entrenamiento sobre sus sueños y anhelos. “Tú llevas una vida de treintañera”, le dice María José a Montse. “Pero yo tampoco me quedo atrás. Bailo rock todos los fines de semana, y te aseguro que no tomo pastillas ni para el colesterol”.
    4Montse Vives y María José Pi (en la foto). 71 y 72 años. Atléticas y con mucha marcha. Banda sonora para este momento de sus vidas: “La ‘Marcha triunfal’ de Aida”, responde Montse; “el ‘Brindis’ de La Traviata”, dice María José. Melómanas, cultivadas, curtidas en la vida en mil y un frentes, se jubilaron después de muchos años de dejarse la piel para sacar adelante a sus familias. “Lo mejor de nuestra edad ahora es poder hacer lo que nos da la gana…, siempre que podemos, claro”, explica María José. “Y no parar. Yo voy mucho con las amigas de mi hijos, que tienen 40 años… y las mantengo el ritmo. Hemos viajado juntas a Tíbet, Vietnam, India…”, cuenta Montse. Las dos vienen cada mañana a sudar la camiseta en el gimnasio Arsenal mixto de Barcelona, donde conversan tras un entrenamiento sobre sus sueños y anhelos. “Tú llevas una vida de treintañera”, le dice María José a Montse. “Pero yo tampoco me quedo atrás. Bailo rock todos los fines de semana, y te aseguro que no tomo pastillas ni para el colesterol”.
  • Juan Navarro Baldeweg. 74 años. Arquitecto y artista plástico.  Esos lienzos en los que trabaja actualmente acabarán formando parte de una exposición el año que viene en la galería Marlborough de Madrid, que representa su obra pictórica. “Pintar sigue siendo para mí lo más difícil. Hay ciertos aspectos artísticos que solo se consiguen en la madurez”. Encerrarse en el estudio sigue siendo para él una liberación. Mantenerse en activo, una pura y simple necesidad vital. En la arquitectura, su otro histórico campo de batalla, también se mantiene al frente. Prepara una exposición antológica sobre su obra arquitectónica para finales de septiembre y principios de octubre. Ha sentado cátedra desde el MIT de Boston hasta la Universidad de Yale. Sigue siendo profesor emérito y defensor de una arquitectura “que trabaje sobre lo ya hecho para defender un modelo sostenible y de austeridad en tiempos de crisis que nos ayude a cambiar la concepción de las ciudades”.
    5Juan Navarro Baldeweg. 74 años. Arquitecto y artista plástico. Esos lienzos en los que trabaja actualmente acabarán formando parte de una exposición el año que viene en la galería Marlborough de Madrid, que representa su obra pictórica. “Pintar sigue siendo para mí lo más difícil. Hay ciertos aspectos artísticos que solo se consiguen en la madurez”. Encerrarse en el estudio sigue siendo para él una liberación. Mantenerse en activo, una pura y simple necesidad vital. En la arquitectura, su otro histórico campo de batalla, también se mantiene al frente. Prepara una exposición antológica sobre su obra arquitectónica para finales de septiembre y principios de octubre. Ha sentado cátedra desde el MIT de Boston hasta la Universidad de Yale. Sigue siendo profesor emérito y defensor de una arquitectura “que trabaje sobre lo ya hecho para defender un modelo sostenible y de austeridad en tiempos de crisis que nos ayude a cambiar la concepción de las ciudades”.
  • Agustín Bastante. 69 años. Prepara su tesis sobre envejecimiento activo en la Universidad Autónoma de Madrid.  Empezó a interesarse en la investigación del envejecimiento activo tras ingresar a su madre y a su suegra en una residencia cuando él tenía 58 años. “Pensé: yo no puedo transmitirle este problema a mis hijos. Hay dos maneras de afrontar la vejez, siempre que se llegue con salud: de manera activa o pasiva. Acepto la rendición, pero no la comparto. Hay ancianos que se comportan como treintañeros y viceversa: treintañeros que parecen ancianos”.
    6Agustín Bastante. 69 años. Prepara su tesis sobre envejecimiento activo en la Universidad Autónoma de Madrid. Empezó a interesarse en la investigación del envejecimiento activo tras ingresar a su madre y a su suegra en una residencia cuando él tenía 58 años. “Pensé: yo no puedo transmitirle este problema a mis hijos. Hay dos maneras de afrontar la vejez, siempre que se llegue con salud: de manera activa o pasiva. Acepto la rendición, pero no la comparto. Hay ancianos que se comportan como treintañeros y viceversa: treintañeros que parecen ancianos”.
  • Pilar Citoler. 77 años. Dentista y afamada coleccionista de arte.  Le da cierto reparo la palabra “mecenas”, pero ha sido recientemente galardonada con el Premio Arte y Mecenazgo 2014. Dentista de profesión y amante del arte, ha donado las 1.200 piezas de su espectacular colección de arte contemporáneo al Gobierno de Aragón para su exposición pública en el IAACC Pablo Serrano. Muchos de los creadores a los que compra obra son también sus pacientes en la consulta. “A mí no me jubila nadie hasta que yo lo decida”.
    7Pilar Citoler. 77 años. Dentista y afamada coleccionista de arte. Le da cierto reparo la palabra “mecenas”, pero ha sido recientemente galardonada con el Premio Arte y Mecenazgo 2014. Dentista de profesión y amante del arte, ha donado las 1.200 piezas de su espectacular colección de arte contemporáneo al Gobierno de Aragón para su exposición pública en el IAACC Pablo Serrano. Muchos de los creadores a los que compra obra son también sus pacientes en la consulta. “A mí no me jubila nadie hasta que yo lo decida”.