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Planeta Futuro

Lo que ellas cuentan

La tercera edición del Festival Miradas de Mujer propone en marzo más de un millar de exposiciones y actividades relacionadas con las creación artística femenina en toda España

  • La exposición 'Total Environment' (Museo Patio Herrerariano, Valladolid) reúne medio centenar de trabajos (fotografias recortadas, escultura, vídeo, ceramica, trabajo textìl y performance) de los ultimos 17 años de Maggie Cardelús. La artista estadounidense, de 51 años, casada con un italiano, residente París, y madre de tres hijos adolescentes, fusiona en su obra la creación artística con la vida familiar. "Hacer arte y construir una familia fusionó mi trabajo hace mucho tiempo cuando creía que nada prosperaría si ambas cosas no lo hacían", explica. En su obra, los límites entre lo que es la cotidianidad y lo que es arte se sitúan permanentemente difusos. "En un proceso que permite ceder a la vida la posibilidad de disfrutar las experiencias que ofrece y al mismo tiempo permite a la creación artística introducir su vitalidad en nuestras vidas", añade.
    1Maggie Cardelús. La madre artista La exposición 'Total Environment' (Museo Patio Herrerariano, Valladolid) reúne medio centenar de trabajos (fotografias recortadas, escultura, vídeo, ceramica, trabajo textìl y performance) de los ultimos 17 años de Maggie Cardelús. La artista estadounidense, de 51 años, casada con un italiano, residente París, y madre de tres hijos adolescentes, fusiona en su obra la creación artística con la vida familiar. "Hacer arte y construir una familia fusionó mi trabajo hace mucho tiempo cuando creía que nada prosperaría si ambas cosas no lo hacían", explica. En su obra, los límites entre lo que es la cotidianidad y lo que es arte se sitúan permanentemente difusos. "En un proceso que permite ceder a la vida la posibilidad de disfrutar las experiencias que ofrece y al mismo tiempo permite a la creación artística introducir su vitalidad en nuestras vidas", añade.
  • Desde hace más de veinte años, cada domingo en la esquina de Humberto Primo y Defensa del barrio de San Telmo (Buenos Aires), Pochi y Osvaldo, una extraordinaria pareja de tangueros, sorprenden a cualquiera con sus sensacionales actuaciones. Rocio Fairen, artista uruguaya de 24 años que vive desde los ocho años en Madrid, se queda extasiada cada vez que los ve. Esa fascinación es lo que quiere compartir con su trabajo 'Pochi y Osvaldo' que exhibirá en Artelateral (Fuencarral, 43. Madrid) desde el 20 de marzo hasta el 15 de junio. "Siento la necesidad de crear estas imágenes y el visor de mi cámara se convierte en una pantalla de cine mientras congelo instantes únicos que hablan de ellos y de mi. Me divierto mucho haciendo fotografías e inconscientemente me centro en explotar, a través de mi curiosidad y sensibilidad, mi punto de vista personal y crear algo que sólo me pertenece a mí", afirma.
    2Rocío Fairen. Un tango de 20 años Desde hace más de veinte años, cada domingo en la esquina de Humberto Primo y Defensa del barrio de San Telmo (Buenos Aires), Pochi y Osvaldo, una extraordinaria pareja de tangueros, sorprenden a cualquiera con sus sensacionales actuaciones. Rocio Fairen, artista uruguaya de 24 años que vive desde los ocho años en Madrid, se queda extasiada cada vez que los ve. Esa fascinación es lo que quiere compartir con su trabajo 'Pochi y Osvaldo' que exhibirá en Artelateral (Fuencarral, 43. Madrid) desde el 20 de marzo hasta el 15 de junio. "Siento la necesidad de crear estas imágenes y el visor de mi cámara se convierte en una pantalla de cine mientras congelo instantes únicos que hablan de ellos y de mi. Me divierto mucho haciendo fotografías e inconscientemente me centro en explotar, a través de mi curiosidad y sensibilidad, mi punto de vista personal y crear algo que sólo me pertenece a mí", afirma.
  • Nacida en Zaragoza (1977), Oihana Marco se licenció en psicología e hizo un máster en antropología, especializándose en el uso del velo, tras lo que trabaja como investigadora freelance en Londres, Zaragoza y Barcelona sobre temas de género, Islam e Inmigración. Se considera fotógrafa autodidacta; empieza su andadura en este arte tras su paso por un curso en Spectrum Sotos (Zaragoza) y talleres con Rafa Badía y Mattia Insolera (CFD, Barcelona). Su exposición 'Tempus Fugit' (marzo, en Caja Rural de Aragón, Zaragoza; abril y mayo en Huesca (Pza. Concepción Arenal, 3), refleja la melancolía, la delicadeza de la feminidad, más allá del deseo o ausencia de maternidad, en constante pulso con el tiempo que como una losa invisible cae sobre los cuerpos. "El tiempo no pertenece a las mujeres. Se desliza entre sus manos ya que su temporalidad está ligada a la corporeidad biológica. Una caducidad que marca al género femenino un ritmo secuencial diferente al del hombre. Los cuerpos femeninos, históricamente, han sido y son considerados como objetos, sometidos no sólo a su biología, pero también a regulaciones sociales, religiosas y culturales para controlar la moral comunitaria del pueblo", explica.
    3Oihana Marco. La mujer contra el reloj Nacida en Zaragoza (1977), Oihana Marco se licenció en psicología e hizo un máster en antropología, especializándose en el uso del velo, tras lo que trabaja como investigadora freelance en Londres, Zaragoza y Barcelona sobre temas de género, Islam e Inmigración. Se considera fotógrafa autodidacta; empieza su andadura en este arte tras su paso por un curso en Spectrum Sotos (Zaragoza) y talleres con Rafa Badía y Mattia Insolera (CFD, Barcelona). Su exposición 'Tempus Fugit' (marzo, en Caja Rural de Aragón, Zaragoza; abril y mayo en Huesca (Pza. Concepción Arenal, 3), refleja la melancolía, la delicadeza de la feminidad, más allá del deseo o ausencia de maternidad, en constante pulso con el tiempo que como una losa invisible cae sobre los cuerpos. "El tiempo no pertenece a las mujeres. Se desliza entre sus manos ya que su temporalidad está ligada a la corporeidad biológica. Una caducidad que marca al género femenino un ritmo secuencial diferente al del hombre. Los cuerpos femeninos, históricamente, han sido y son considerados como objetos, sometidos no sólo a su biología, pero también a regulaciones sociales, religiosas y culturales para controlar la moral comunitaria del pueblo", explica.
  • Tiene 36 años y nació en Palma de Mallorca. Aunque vive entre España y Pekín, actualmente reside en Tijuana. Con su mirada "de ser humano que trabaja como artista", Diana Coca trata de destruir una idea de feminidad, que en su opinión no representa a las mujeres, para reconstruir una nueva. "Lo hago a través de la fotografía, el vídeo y la performance, investigando la relación entre el cuerpo y las herramientas de control construidas a su alrededor. Mi trabajo se centra en la invasión del espacio público y los terrenos que restringen las libertades públicas y privadas en relación a la identidad del individuo, su cuerpo y su sexualidad, ofreciendo un punto de vista crítico a través de la auto ironía, en lugar de la victimización", detalla. La imagen pertenece a la serie 'Naturaleza Extrema', de 2010. Refleja el impacto que le causó viajar a México. "Me interesan posturas tensas e incómodas, alejadas de la armonía en el sentido clásico, para esquivar la complacencia que da la visión del desnudo femenino", zanja. Su exposición 'Women by women' en la Gerhardt Braun Gallery de Palma de Mallorca, abre hasta el 31 de marzo.
    4Diana Coca. Posturas incómodas Tiene 36 años y nació en Palma de Mallorca. Aunque vive entre España y Pekín, actualmente reside en Tijuana. Con su mirada "de ser humano que trabaja como artista", Diana Coca trata de destruir una idea de feminidad, que en su opinión no representa a las mujeres, para reconstruir una nueva. "Lo hago a través de la fotografía, el vídeo y la performance, investigando la relación entre el cuerpo y las herramientas de control construidas a su alrededor. Mi trabajo se centra en la invasión del espacio público y los terrenos que restringen las libertades públicas y privadas en relación a la identidad del individuo, su cuerpo y su sexualidad, ofreciendo un punto de vista crítico a través de la auto ironía, en lugar de la victimización", detalla. La imagen pertenece a la serie 'Naturaleza Extrema', de 2010. Refleja el impacto que le causó viajar a México. "Me interesan posturas tensas e incómodas, alejadas de la armonía en el sentido clásico, para esquivar la complacencia que da la visión del desnudo femenino", zanja. Su exposición 'Women by women' en la Gerhardt Braun Gallery de Palma de Mallorca, abre hasta el 31 de marzo.
  • La asturiana Elena Rato, de 34 años, expondrá su obra en el Museo Barjola de Gijón su obra 'Soft Shot'. "Es una instalación pictórica creada específicamente para la capilla del museo. Ese 'disparo suave' o 'contradictio in términis', al que hace referencia el título, es un elemento recurrente en mi trabajo, tanto a nivel formal como conceptual. La estética de aire amable que engloba el espacio se rompe en la pieza frontal con la gran mancha negra que irrumpe en la pared atravesando el lienzo y explosionando en la parte inferior. Dicha mancha, denominada 'maraña', ha ido evolucionando convirtiéndose, en los últimos años, en elemento vertebrador de mi obra. Ha escapado de los límites del lienzo, los ha rebasado para apoderarse del espacio expositivo", detalla la artista.
    5Elena rato. Un disparo suave La asturiana Elena Rato, de 34 años, expondrá su obra en el Museo Barjola de Gijón su obra 'Soft Shot'. "Es una instalación pictórica creada específicamente para la capilla del museo. Ese 'disparo suave' o 'contradictio in términis', al que hace referencia el título, es un elemento recurrente en mi trabajo, tanto a nivel formal como conceptual. La estética de aire amable que engloba el espacio se rompe en la pieza frontal con la gran mancha negra que irrumpe en la pared atravesando el lienzo y explosionando en la parte inferior. Dicha mancha, denominada 'maraña', ha ido evolucionando convirtiéndose, en los últimos años, en elemento vertebrador de mi obra. Ha escapado de los límites del lienzo, los ha rebasado para apoderarse del espacio expositivo", detalla la artista.
  • "El proyecto que presento gira en torno a la construcción de un paisaje ficticio a través de elementos reales. Propongo itinerarios específicos en zonas desérticas y la observación de los elementos naturales. Se trata de una migración, una ruta sin fronteras. Una investigación fractal buscando el espacio donde se reinventa la condición y muta en un tercer y nuevo estado". Así resume la artista italiana Irina Novarese, de 42 años, la exposión 'AAA The Desert Series', que exhibirá en el marco del Festival Miradas de Mujer en la galería Canem (Castellón) hasta el 6 de mayo.
    6Irina Novarese. La representación de la representación "El proyecto que presento gira en torno a la construcción de un paisaje ficticio a través de elementos reales. Propongo itinerarios específicos en zonas desérticas y la observación de los elementos naturales. Se trata de una migración, una ruta sin fronteras. Una investigación fractal buscando el espacio donde se reinventa la condición y muta en un tercer y nuevo estado". Así resume la artista italiana Irina Novarese, de 42 años, la exposión 'AAA The Desert Series', que exhibirá en el marco del Festival Miradas de Mujer en la galería Canem (Castellón) hasta el 6 de mayo.
  • Ana Gil (Ourense, 1973) estudió Filología Hispánica en Santiago de Compostela, pero tras el descubrimiento de la escultura y la fotografía como lenguaje artístico, termina cursando estudios de Doctorado en la Facultad de Bellas Artes de Pontevedra. En Miradas de Mujer presenta 'Desencajes' (Galería Metro de Santiago de Compostela hasta el 12 de abril). Entre pequeños encajes de ropa íntima femenina, con sus habituales motivos florales posteriormente coloreados, se insertan deterioradas fotografías procedentes de diversos álbumes familiares. "A través de los orificios de esos malignos encajes, se distinguen rostros heridos, miradas evitadas o bocas cerradas, ocultos tras el perforado tapiz de una sosegada y feliz convivencia familiar", explica.
    7Ana Gil. (Des)encajes domésticos Ana Gil (Ourense, 1973) estudió Filología Hispánica en Santiago de Compostela, pero tras el descubrimiento de la escultura y la fotografía como lenguaje artístico, termina cursando estudios de Doctorado en la Facultad de Bellas Artes de Pontevedra. En Miradas de Mujer presenta 'Desencajes' (Galería Metro de Santiago de Compostela hasta el 12 de abril). Entre pequeños encajes de ropa íntima femenina, con sus habituales motivos florales posteriormente coloreados, se insertan deterioradas fotografías procedentes de diversos álbumes familiares. "A través de los orificios de esos malignos encajes, se distinguen rostros heridos, miradas evitadas o bocas cerradas, ocultos tras el perforado tapiz de una sosegada y feliz convivencia familiar", explica.
  • "Mi obra está dedicada a todas mis hermanas brujas, quemadas y resurgidas de sus cenizas. En un mundo lleno de cicatrices y hecatombes, seamos las brujas de la fisura y del más allá. Cuando reflexiono sobre el sentido de ser mujer artista en la actualidad, se me llenan los sesos, la vagina y la boca a borbotones de heroicidad, pasión, sacrificio y generosidad. Vivimos en un mundo extraño, donde la misoginia (explícita o encubierta) y la maternidad son sentidas como un lastre para la autorrealización artística de la mujer. ¡Santa María, llena estoy de energía, rabia y rebeldía. Por eso me siento marrana, marciana y postmariana! Me fascina rastrear, reciclar y reinventar la vida creando territorios de sensibilidad alejados del maniqueísmo, las pautas discriminatorias sexistas, la espectacularidad gratuita y demás paparruchas controladoras engendradas por la industria del entretenimiento digital, que imperan hoy en día. La irreverencia y libertad artísticas en mi obra, se imponen por encima de las cuestiones genéricas, cinematográficas o identitarias, aunque reflexiones acerca de las mismas estén siempre presentes. Para mí, como para Judith Butler, la identidad es un proceso abierto, en construcción permanente, una incógnita sin respuesta". María Cañas expondrá su obra en la Galería Mecánica (Sevilla) hasta el 2 de abril.
    8María Cañas. A las brujas quemadas y resurgidas "Mi obra está dedicada a todas mis hermanas brujas, quemadas y resurgidas de sus cenizas. En un mundo lleno de cicatrices y hecatombes, seamos las brujas de la fisura y del más allá. Cuando reflexiono sobre el sentido de ser mujer artista en la actualidad, se me llenan los sesos, la vagina y la boca a borbotones de heroicidad, pasión, sacrificio y generosidad. Vivimos en un mundo extraño, donde la misoginia (explícita o encubierta) y la maternidad son sentidas como un lastre para la autorrealización artística de la mujer. ¡Santa María, llena estoy de energía, rabia y rebeldía. Por eso me siento marrana, marciana y postmariana! Me fascina rastrear, reciclar y reinventar la vida creando territorios de sensibilidad alejados del maniqueísmo, las pautas discriminatorias sexistas, la espectacularidad gratuita y demás paparruchas controladoras engendradas por la industria del entretenimiento digital, que imperan hoy en día. La irreverencia y libertad artísticas en mi obra, se imponen por encima de las cuestiones genéricas, cinematográficas o identitarias, aunque reflexiones acerca de las mismas estén siempre presentes. Para mí, como para Judith Butler, la identidad es un proceso abierto, en construcción permanente, una incógnita sin respuesta". María Cañas expondrá su obra en la Galería Mecánica (Sevilla) hasta el 2 de abril.
  • "Realizo transcripciones de textos, canciones, fragmentos de pensamientos o relatos completos. A veces son míos, a veces no. Pongo el énfasis en la manera en la que aparecen y desaparecen las letras, los colores, las escalas y también en el gesto de la expresión, reiterativo y modular. Esto último pone de manifiesto, a posteriori, la relación entre las labores de aguja y los sistemas digitales de información, ambas ligadas ya en la historia misma de la computación. ¿Es esta una referencia vinculada intrínsecamente a mi género? Pienso que no, otra cosa es lo que sucede una vez la obra sale del estudio y adquiere una dimensión visiblemente social". La artista Laura González, 38 años, de Las Palmas de Gran Canaria, expone en la Galería Ángeles Baños de Badajoz. En la imagen, una de las obras exhibidas: fragmento de una correspondencia póstuma.
    9Laura González. Aguja y ordenador "Realizo transcripciones de textos, canciones, fragmentos de pensamientos o relatos completos. A veces son míos, a veces no. Pongo el énfasis en la manera en la que aparecen y desaparecen las letras, los colores, las escalas y también en el gesto de la expresión, reiterativo y modular. Esto último pone de manifiesto, a posteriori, la relación entre las labores de aguja y los sistemas digitales de información, ambas ligadas ya en la historia misma de la computación. ¿Es esta una referencia vinculada intrínsecamente a mi género? Pienso que no, otra cosa es lo que sucede una vez la obra sale del estudio y adquiere una dimensión visiblemente social". La artista Laura González, 38 años, de Las Palmas de Gran Canaria, expone en la Galería Ángeles Baños de Badajoz. En la imagen, una de las obras exhibidas: fragmento de una correspondencia póstuma.