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Los vecinos de Lavapiés vuelven a encararse con la policía para evitar una detención

Los agentes fueron rodeados y se marcharon entre aplausos y gritos de "Lavapiés no quiere redadas".- La policía asegura que seguía desde hace días al hombre por la venta de drogas

Unos 200 vecinos del barrio madrileño de Lavapiés se concentraron este martes de nuevo en una protesta improvisada contra la policía, a la que acusan de llevar a cabo redadas contra los inmigrantes en el céntrico barrio de la capital. El conflicto comenzó a última hora de la tarde cuando agentes de la Policía Municipal detuvieron a un habitual del barrio en la calle Olivar.

Los agentes se disponían a efectuar la detención cuando fueron rodeados por un grupo cada vez más numeroso de ciudadanos, que les increparon para que se fueran. Tras vivirse algunos momentos de tensión, los policías abandonaron el lugar entre aplausos. Es el segundo incidente similar que se da en la zona en una semana, tras el protagonizado el martes pasado, cuando varios agentes intentaron detener a un hombre por intentar colarse en el metro o por no tener la documentación en regla, según las diferetes versiones de los testigos.

Ante la nueva protesta, los agentes llamaron a las Unidades Centrales de Seguridad -una suerte de antidisturbios de la Policía Municipal- a los que los vecinos rodeado, les increparon al grito de "racistas" y "fuera del barrio" y lazaron piedras contra los vehículos policiales. Algunos de los que protestaban por la actuación policial llegaron a lanzar objetos contra ellos, lo que provocó que los policías amagaran con cargar en dos ocasiones. Finalmente, los coches se retiraron entre los aplausos de los presentes.

Un testigo de aspecto subsahariano, Matar, afirmó que los incidentes comenzaron cuando los policías intentaron sacar de la plaza a un grupo de unos 15 africanos, en un principio para pedir sus tarjetas de residencia. Según este joven, los agentes detuvieron a uno de ellos, por lo que los demás decidieron enviar un mensaje de texto a otro amigo para solicitar la colaboración vecinal y evitar la detención.

El arresto provocó la improvisada manifestación contra la detención. Fuentes de la Policía Municipal, en cambio, aseguran que llevaban dos días siguiendo a un hombre que está acusado de un delito contra la salud pública por la venta de droga al por menor.

Este es el segundo enfrentamiento entre la Policía y los vecinos en Lavapiés. El pasado 5 de julio centenares de personas también se manifestaron contra la detención de Aboulay Seyk, un vendedor ambulante de nacionalidad senegalesa que según los empleados del Metro se había colado en el suburbano. Los vecinos del barrio aseguran, sin embargo, que las redadas contra inmigrantes sin papeles y motivadas por el aspecto físico son habituales en la zona.