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Debate de investidura

Aguirre toma posesión como presidenta en su tercer mandato

El acto se celebra en la Real Casa de Correos, blindada por la policía a pesar de que no hay protestas del 15-M, que mantiene en Sol un barracón informativo.- La presidenta de Madrid ultima la composición de su nuevo Ejecutivo con las dudas sobre el futuro de Francisco Granados

Aguirre llora durante su discurso de toma de posesión.
Aguirre llora durante su discurso de toma de posesión. CLAUDIO ÁLVAREZ

Con un importante despliegue policial para evitar protestas del 15-M que no se han producido, Esperanza Aguirre ha tomado esta mañana posesión como presidenta de la Comunidad de Madrid en el que es ya su tercer mandato consecutivo al frente del Gobierno regional. La presidenta recibió ayer el respaldo de sus 72 diputados y el rechazo de 57, la oposición en bloque, tras el debate de investidura celebrado en la Asamblea de Madrid.

A las once de la mañana, la protagonista posaba para los medios gráficos, como es habitual en estos casos, informa Jesús Sérvulo González. Aguirre, muy sonriente, ha sido fotografiada con cuatro de sus invitados: el vicepresidente tercero del Gobierno y ministro de Política Territorial y Administración Pública, Manuel Chaves: el líder del PP, Mariano Rajoy; el presidente electo de Castilla y León, Juan Vicente Herrera; y el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón. Poco después, el acto ha comenzado con la lectura del decreto de nombramiento por parte del presidente de la Asamblea de Madrid, José Ignacio Echeverría, tras el que Aguirre, al igual que en sus dos tomas de posesión precedentes, ha pronunciado la fórmula de promesa y no la de juramento de su cargo. Ante los siete miembros de la Mesa de la Asamblea como testigos, Aguirre ha prometido que, por su "conciencia y honor", cumplirá "fielmente" su cargo y hará "guardar la Constitución como Norma, así como el Estatuto de Autonomía" y "guardar secreto de las deliberaciones del Consejo de Gobierno".

Muy emocionada, Aguirre ha pronunciado un discurso de apenas 10 minutos en el que ha prometido dedicar su tercer mandato a la "recuperación económica", lo que supone "luchar" contra la crisis y crear empleo "con la ayuda de todos". La presidenta madrileña ha comenzado a llorar al inicio de sus palabras, cuando se ha acordado de su familia y de su partido y no ha dejado de hacerlo hasta el final, cuando al igual que en días anteriores, ha mostrado su voluntad de "gobernar para todos".

El acto se ha celebrado en la sede del Gobierno regional, en la Real Casa de Correos de la Puerta del Sol. Desde primera hora de la mañana, Sol está blindada para evitar protestas del 15-M. Hay unas 20 lecheras de la Policía Nacional en la plaza, está cortado al tráfico el principio de la carrera de San Jerónimo y la calle Mayor, unos 100 metros, y una fila de agentes impiden acercarse a la sede del Gobierno regional.

La Policía ha colocado una docena de furgones a lo largo de toda la fachada principal del edificio, dejando hueco únicamente para el escaso tráfico de taxis y vehículos de carga, y para la llegada de los invitados. También hay furgones en los accesos a Sol desde las calles Arenal, Mayor, Preciados, Alcalá o Carrera de San Jerónimo, entre otras. Sin embargo, no hay ni rastro de indignados. Aguirre ha llegado pronto al edificio de la Presidencia. Tanto ella como sus invitados han accedido por la puerta principal sin protestas o incidentes. Una decenas de curiosos contemplaban la escena en el kilómetro cero.

Las incógnitas del futuro Ejecutivo

A diferencia del sábado pasado, cuando hubo protestas en la constitución de los ayuntamientos, no está previsto que hoy haya concentraciones en la toma de posesión de Aguirre. En realidad, al 15-M no le hace falta convocarlas, ya que el domingo dejó en Sol, bajo los balcones de la presidenta, un barracón informativo de 100 metros cuadrados, que vigilan medio centenar de irreductibles. Allí siguen esta mañana, sin que se observe una mayor presencia de indignados que ayer. En Valencia, sí se han convocado protestas ante la investidura de Francisco Camps.

Tras el acto de la toma de posesión, el portavoz socialista en la Asamblea de Madrid, Tomás Gómez, ha dicho que hoy "toca la felicitación" y que su objetivo es una legislatura "constructiva". "Hay cuatro años por delante para sacar adelante algunos problemas que tiene Madrid", ha concluido. El siguiente paso de Aguirre, que logró 1.544.680 votos el pasado 22 de mayo, será el anuncio del nuevo Ejecutivo, que se especula que puede adelgazar aún más en número de carteras. La gran duda del nuevo Ejecutivo, que puede conocerse esta misma tarde, es cuál será el futuro de Francisco Granados, hasta ahora responsable de Presidencia, Justicia e Interior.

Dos días de debate

La toma de posesión se produce al cierre de dos días de debate de investidura, el primero centrado en el discurso de la presidenta en el que dibujó las líneas maestras de la legislatura que ahora comienza y el segundo en las intervenciones de los portavoces de los grupos.

El discurso de Aguirre versó sobre austeridad, transparencia y el cambio de la ley electoral para instaurar las listas abiertas. Luis de Velasco (UPyD), que se estrenaba como portavoz de UPyD, llevó a la Cámara el debate sobre el Estado de las Autonomías y de la devolución de competencias al Estado. Tomás Gómez, en su primer cara a cara con Aguirre, pidió que se cree en la Asamblea una comisión para dialogar con el 15-M, a lo que Aguirre se negó rotundamente. Gregorio Gordo, de IU, también hizo un guiño a los indignados al decir que "muchas" de sus propuestas serán ejes de su política en los cuatro años de legislatura que empiezan.

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