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El Congreso aprueba la ley de derechos de los militares

La abstención de CiU impide que Chacón logre la unanimidad para el texto que regula por vez primera las asociaciones profesionales

Convergencia i Unió (CiU) ha privado esta mañana a la ministra de Defensa, Carme Chacón, del éxito que hubiera supuesto la aprobación unánime por el pleno del Congreso de la Ley de Derechos y Deberes de las Fuerzas Armadas, prácticamente la única de su departamento en esta legislatura. El portavoz del Grupo Catalán, Jordi Xuclá, casi se ha disculpado por su abstención alegando que tiene carácter provisional, ya que el proyecto todavía debe pasar por el Senado y volver al Congreso para su aprobación definitiva, aunque esto último no sucederá si no se cambia en el Senado. En el hemiciclo ha quedado la sospecha de que CiU no quería dar esta baza a la líder de los socialistas catalanes. "Los tiempos políticos y parlamentarios no siempre coinciden con los mediáticos", ha alegado Xuclá.

Con todo, la ley Chacón, que regula por vez primera el derecho de los militares a formar asociaciones profesionales para la defensa de sus derechos, ha obtenido un amplísimo apoyo, muy superior a la mayoría absoluta que necesitaba dado su carácter orgánico: 305 votos a favor, ninguno en contra y 10 abstenciones (de CiU y Rosa Díez). Chacón, que cuando anunció esta ley en la Pascual Militar del año pasado la condicionó a que fuera fruto del consenso, ya tenía asegurados los votos del PP, con el que pactó desde el principio. Pero el miércoles por la noche consiguió in extremis sumar el apoyo de Izquierda Unida, cuyo diputado, Gaspar Llamazares, ha expresado esta mañana su "moderada satisfacción" por las mejoras introducidas en el texto.

El Ministerio de Defensa ha accedido a presentar en seis meses una propuesta de reforma de la Ley de la Carrera Militar de 2007 que aborde un periodo transitorio de aplicación del nuevo sistema de evaluación para el ascenso, motivo de polémica al relegar el tradicional criterio de la antigüedad. No obstante, el PSOE ha logrado que, antes de abordar la reforma, la Comisión de Defensa del Congreso deba aprobar un dictamen al respecto, por lo que será imposible cumplir el plazo de seis meses. No será la única ley que se modifique. El Gobierno se ha comprometido a presentar en breve un nuevo código disciplinario de las Fuerzas Armadas que, este sí, debe ver la luz antes del final de la legislatura.

Entre las modificaciones introducidas a última hora destaca el hecho de que las asociaciones profesionales de los militares no deban revalidar cada año que tienen afiliados suficientes para formar parte del Consejo de Personal, organismo asesor que emitirá informes previos aunque no vinculantes sobre todas las normas que afecten a los militares; o el hecho de que el Observatorio de la Vida Militar puede realizar informes sobre las condiciones de vida en los cuarteles a instancia de parte.

Chacón ha tomado la palabra al final del debate para asegurar que, con esta ley, la sociedad española "salda una deuda"con los miembros de las Fuerzas Armadas, que durante tres décadas han apoyado el sistema democrático sin disfrutar de muchos de los derechos que este conlleva, y ha concluido que, a partir de hoy, estos "son igual de militares que siempre pero más ciudadanos". Aunque ha agradecido a todos los grupos su apoyo, ha tenido una mención especial para Llamazares, cuyo cambio ha sido decisivo para arrastrar a otros.

El pleno ha sido seguido desde la tribuna de invitados por altos mandos de las Fuerzas Armadas y por representantes de las asociaciones, como el presidente de la Asoción Unificada de Militares Españoles (AUME), Jorge Bravo, quien en su día sufrió arrestos por reclamar algunos de los derechos reconocidos en esta ley.