Madrid regulará los servicios mínimos por decreto tras fracasar la negociación con los sindicatos

El Consejo de Gobierno aprueba unilateralmente el porcentaje de actividad de servicios esenciales en la comunidad

Pese a que en las últimas horas se esperaba una aproximación de posturas, máxime después del acuerdo de ámbito nacional alcanzado la pasada madrugada entre el Gobierno y las fuerzas sindicales, en Madrid no ha sido posible cerrar un pacto sobre los servicios mínimos que los ciudadanos tendrán a su alcance en la red de transporte público dependiente de la Comunidad Autónoma. El decreto con los servicios mínimos tiene que quedar aprobado hoy por en el último Consejo de Gobierno que se celebra antes del día de la huelga y que empieza a las nueve de la mañana.

Esta mañana, sindicatos y Comunidad de Madrid han apurado los minutos en busca de un posible acuerdo. Ambas partes creían, al inicio del encuentro, que era posible el pacto después de que el Gobierno haya cerrado el suyo. Pero finalmente no ha sido así. La falta de acuerdo en transportes ha dado al traste con la negociación.

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Los sindicatos advierten que, con dicho decreto, no se hacen responsables "de que se cumplan los servicios mínimos" que fije, según Carmelo Ruiz. Esta semana han repetido varias veces que están dispuestos a "denunciar por prevaricación" a la Comunidad por fijar unos mínimos que "ya quedaron desacreditados en la huelga de 2002" por una sentencia del Tribunal Supremo. Los escollos en la negociación han sido los siguientes:

- Transportes. Es el asunto más conflictivo de todos. La Comunidad baraja establecer unos mínimos del 40% en autobuses de la EMT y en las líneas de metro, metro Ligero y el tranvía de Parla. Los sindicatos reclamaban que solo se establezca un 25% del servicio para las horas punta, de 6.00 a 9.00 y de 18.00 a 21.00. En el caso de metro, el sindicato mayoritario (el de los Conductores, con un 80% de afiliación en la categoría) se ha desmarcado del paro y deja a cada afiliado que decida por su cuenta, lo que en la práctica puede suponer la desmovilización del sector. En el transporte de trabajadores, la Comunidad planteaba un 50% de servicio en uno de sus borradores. Los sindicatos piden el 25% de la oferta de 4.00 a 6.00 (cuando no funciona ninguna alternativa de transporte público) y solo para garantizar que los trabajadores de EMT y Metro estén a tiempo en sus puestos. Los autobuses escolares no son un servicio esencial para los sindicatos. La Comunidad fija el mínimo en un 80%.

- Educación. La propuesta genérica del Gobierno regional contempla que los centros abran sus puertas con el director, el jefe de estudios y un auxiliar. Los sindicatos consideran que, aunque la educación es un derecho fundamental, ese derecho no queda vulnerado por un día de huelga general porque tampoco abren los fines de semana. Por eso, piden que no haya mínimos en escuelas infantiles, colegios e institutos. Las universidades tienen autonomía para fijar sus mínimos.

- Sanidad. Ambas partes coincidían en ofrecer un servicio similar al que funciona en los hospitales el fin de semana, excepto en especialidades como diálisis, urgencias, reanimación, cuidados críticos y hospitalización, donde sí se marcarían unos mínimos. El escollo en este caso son los centros de salud. El Gobierno quiere que abran todos. Los sindicatos reclaman que se consideren como servicios mínimos solo los que tienen servicios de urgencia, como ocurre los fines de semana.

- Servicios Sociales. La Comunidad propone unos mínimos similares al funcionamiento de los centros en domingos y festivos. Los sindicatos reclaman que no se dicten en centros que cierran los fines de semana, como emergencia social, centros de mayores, centros de día y comedores sociales.

- Otros. Los sindicatos piden que no haya servicios mínimos en las oficinas de empleo, centros de formación, en los registros o entre la plantilla que edita el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid, pero estos son aspectos más anecdóticos de la negociación.

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