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"En el Consejo de Ministros tenemos ordenadores, pero en realidad no los usamos"

El Rey y Moratinos visitan la tecnología modélica del Gobierno de Estonia

En el salón donde se reúne el Gobierno de Estonia no hay papeles, sólo ordenadores portátiles. Situado en el piso superior de un palacio en la parte más alta de Tallin, las reuniones del Ejecutivo las iluminan dos balcones con una impresionante vista del Báltico. Don Juan Carlos, acompañado del ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, fue recibido allí esta mañana por el primer ministro estonio, Andrus Ansip, que les explicó el funcionamiento de uno de los sistemas de gobierno electrónico más modernos del mundo. "Nosotros, en el Consejo de Ministros, tenemos ordenadores, pero en realidad no los usamos", fue el comentario del Moratinos.

El espontáneo comentario de Moratinos no frenó al primer ministro estonio, que continuó la explicación sin ocultar su orgullo por un sistema que ha colocado a esta pequeña república de 1,3 millones de habitantes a la cabeza del mundo en gobierno electrónico. El 65% de los habitantes de Estonia tiene acceso a Internet. El 98% de las transacciones bancarias son electrónicas y el sistema de pago de impuestos se hace íntegramente por Internet. "Es que los estonios somos vagos y nos gusta hacer las cosas fáciles", bromeó Ansip. "No nos gusta hacer colas".

Los miembros del Gobierno sólo tienen que abrir un ordenador en sus reuniones. Ahí tienen acceso a todos los documentos necesarios para la sesión. Incluso, pueden conectarse desde cualquier ordenador, estén donde estén, para consultar los documentos internos, valorar los temas y dar su opinión. "La toma de decisiones es más rápida y transparente" desde que no trabajan con papeles, explicó el primer ministro Ansip.

Las nuevas tecnologías son casi un motivo de orgullo nacional en Estonia, donde se desarrolla el servicio de voz por Internet Skype.

Los Reyes concluyen hoy su visita a Estonia y viajan a Letonia, donde pasarán otras 24 horas con una agenda extenuante antes de viajar a Lituania. El objetivo de la visita es facilitar las pocas posibilidades comerciales que tiene España con unos países en el otro extremo de la UE, especialmente en materia de energías renovables.