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La Generalitat realizará una exhumación en Gurb como prueba piloto de la ley de fosas

La actuación permitirá que los restos de cuatro soldados muertos en 1939 reposen en Gavà

"Queremos adquirir experiencia antes de aprobar la ley", ha aducido el consejero de Interior, Joan Saura, para justificar la primera actuación de una normativa que se aprobará tras el verano. La de Gurb (Barcelona) será la primera fosa que abrirá la Generalitat bajo los criterios de esta ley.

La medida permitirá que cuatro familias de Gavà recuperen los restos de sus familiares, fallecidos en la Guerra Civil y enterrados bajo el terreno de una masía desde 1939. La normativa, cuyo proyecto aprobó la Generalitat el pasado 23 de marzo, prevé señalizar y dignificar las 179 fosas localizadas en Cataluña y, si así lo solicitan los parientes, exhumar los cadáveres allí depositados.

"Estamos muy agradecidos con esta primera prueba", ha insistido Montserrat Martínez, de 56 años, nieta de uno de los enterrados en Gurb y aliviada por la decisión del Departamento de Interior. La alegría de Montserrat, que lleva 56 años yendo a Gurb para visitar el sepelio de su abuelo, se explica por su madre. "Su padre le dio un beso y le dijo que volvería en cuatro días. Ella tenía 12 años, ahora tiene 82. No quiere morir sin ver a su papa".

La fosa se abrirá en junio y el proceso de exhumación se llevará a cabo en unos quince días, según el Departamento. Los restos de los soldados, hijos de Gavà (Barcelona), serán trasladados al cementerio de su población natal. Y el abuelo de Montserrat será enterrado junto al de su mujer, ya fallecida. "Es algo simbólico, pero mi madre lo necesita", ha explicado la nieta.

En esta exhumación participarán los ayuntamientos de sendas localidades, así como dos universidades catalanas (la Universidad Autónoma de Barcelona y la Universidad de Barcelona), que coordinaran las actuaciones.

El propietario de los terrenos, amigo de los Martínez, ya ha manifestado su conformidad para llevar a cabo la apertura de la fosa, dónde hay restos de otra veintena de soldados no identificados.

Se trata de la segunda exhumación impulsada por la Generalitat, que financiará todo el proceso. La primera fue la de Prats de Lluçanès (Osona), en 2003, dónde se identificó un cuerpo de los siete cadáveres hallados. "Con la ley esperamos poder abrir todas las que soliciten los familiares. Aunque no esperamos una oleada de exhumaciones", matizó Saura.

Los 6.000 cadáveres, según cálculos de la Generalitat, que permanecen en las fosas catalanas no están identificados, por lo que sólo se prevé señalizar y dignificar sus restos.